El Nissan GT-R ha dejado de fabricarse, pero eso no significa que olvidemos al mejor deportivo japonés: aquí un repaso a sus generaciones

El Nissan GT-R ha puesto punto y final a su producción tras una trayectoria que comenzó en el lejano 2007. Así ha evolucionado paso a paso su leyenda.
La denominación Skyline / GT-R es mítica dentro de Nissan y también en el mundo de los superdeportivos. El Nissan GT-R fue el que prescindió de la primera parte, apodado como ‘Godzilla’ y absoluto icono, se ha mantenido a la venta, con distintas actualizaciones, desde 2007.
Ahora dice adiós y, tras una larga trayectoria, su producción ha finalizado. A la espera de un sucesor del que todavía no están las cosas claras, vamos a repasar su historia y lo que se puede considerar como sus generaciones. Así se forjó la leyenda del Nissan GT-R.
Nissan GT-R Concept y Nissan GT-R Proto

El cambio que se experimentó entre el R34 y el R35 fue tan grande no pudo salir de la nada, así que Nissan abrió boca y dios pistas de por donde iban a ir los tiros con dos prototipos, el primero en 2001 y el segundo en 2005.
Aunque, como es lógico, el modelo final experimentó cambios, ambos concepts establecieron sus bases, con un diseño musculoso y embrutecido que sería su santo y seña, además de con elementos clásicos como los faros traseros redondos.
Nissan GT-R 2007

Fue presentado en el Salón de Tokio de 2007, aunque su comercialización se retrasó en algunos lugares (como España) hasta 2009.
Su imagen es inconfundible, con puro músculo nipón respaldado por una mecánica a la altura: motor V6 biturbo de 480 CV y 588 Nm de par, tracción a las cuatro ruedas, aceleración de 0 a 100 km/h en 3,9 segundos y 311 km/h de punta.
Durante esta primera etapa recibió evoluciones que le llevaron hasta los 485 CV y versiones especiales como el R35 Spec-V, centrado en el circuito y que tenía como principal punto fuerte una reducción de peso considerable.
Nissan GT-R 2011

La primera gran actualización del GT-R trajo consigo cambios estéticos, entre los que se encontraron los faros con luces diurnas LED o un nuevo paragolpes que mejoraba la aerodinámica del superdeportivo gracias a unas nuevas tomas de aire.
También recibió mejoras importantes a nivel mecánico. Lo más destacado fue el aumento de potencia del motor hasta los 530 CV y los 612 Nm de par, lo que rebajo su tiempo en el 0 a 100 hasta los 3,5 segundos, pero también se consiguió una mayor rigidez gracias al empleo de la fibra de carbono en zonas clave, se modificó la suspensión y se instalaron frenos de 390 mm.
De manera paralela, se fueron lanzando distintas versiones que cambiaban ligeramente el carácter de Godzilla, algunas con mejores acabados (Egoist) y otras, de nuevo, centradas en el circuito (Club Track Edition).
En 2012 recibió un nuevo aumento de potencia que le llevó hasta los 550 CV y un año después e incorporaron mejoras en la suspensión.
Sin embargo, la fecha señalada fue 2014, pues fue cuando debutó su versión Nismo. A grandes era el mismo GT-R, pero llevado hasta el extremo en términos de rendimiento.
El mejor ejemplo era el motor 3.8 V6 biturbo, que llegó hasta los 600 CV y los 652 Nm de par máximo. Pero también se mejoró la suspensión para ganar una mayor estabilidad y su imagen, además de más agresiva, incorporaba elementos que mejoraban la carga aerodinámica cuando se circulaba a grandes velocidades.
Nissan GT-R 2017

Esta se puede considerar la última gran puesta al día del modelo, con cambios importantes en todas sus áreas.
A nivel visual adoptó la identidad que ha mantenido hasta el último día, en la que se reconoce el modelo original, pero con rasgos más modernos. La parrilla aumentó de tamaño, se insertaron entradas de aire con luces antiniebla en el paragolpes y los faros delanteros se estilizaron todavía más.
El interior también se volvió más refinado, buscando un ambiente más premium empleando mejores materiales y acabados, aunque manteniendo el estilo analógico que le caracterizaba.
Por lo que respecta a mecánica, heredó algunas de las novedades introducidas por el Nismo para subir su potencia hasta los 570 CV, se incorporó la tracción integral ATTESA E-TS y también se optimizó la respuesta de la caja de cambios automática de doble embrague.
Nissan GT-R Nismo 2020

Con el cambio de década llegó el turno a la puesta al día de la versión Nismo. Bajó el capó se mantenía el motor VR38DETT, el 3.8 V8 biturbo, que conservaba los mismos 600 CV de potencia, pero mejoraba sus turbocompresores con tecnología del GT-R GT3, lo que aumentaba un 20% la respuesta del acelerador.
Además, calzaba frenos con discos carbocerámicos de 410 mm delante y de 390 mm detrás, la suspensión experimentó una puesta al día y la caja de cambios tenía un comportamiento más agresivo en el modo ‘R’.
