No es un Skyline GT-R más. Ha salido a la venta un Nismo 400R y se podría vender por más de un millón

Nissan Skyline GT-R (R33) Nismo 400R
Nissan Skyline GT-R (R33) Nismo 400RBroad Arrow Auctions

¿Pagarías un millón de dólares por un Nissan Skyline GT-R (R33)? Por ese dinero se podría vender este, pero tiene truco: es uno de los 44 NISMO 400R que se fabricaron.

Pagar más de un millón de dólares por un Nissan Skyline GT-R (R33) es una locura, especialmente si hablamos de una generación que fue mucho menos valorada que su predecesora y la sucesora. No obstante, la cosa cambia cuando nos referimos a un modelo tan especial y exclusivo como el Nismo 400R, del que se fabricaron menos de 50 ejemplares. Ahora, uno puede ser tuyo.

El deportivo de Nissan llegó en 1995 a su generación R33, después de que la R32 resucitara las icónicas siglas GT-R en la gama del Nissan Skyline. En esencia, fue una versión mejorada de su antecesor, con una mecánica reforzada, un sistema de tracción total ATTESA E-TS que fue actualizado junto a la dirección en las cuatro ruedas y un diseño renovado.

Fue el primer coche de producción en bajar de los ocho minutos en el circuito de Nürburgring y contaba con muchas virtudes, pero el hecho de que fuera más pesado que el modelo saliente y que no trajera un aumento de potencia consigo le hizo recibir duras críticas. Aun así, fue un deportivo sensacional en muchos aspectos, especialmente con sus versiones especiales.

Sobre estas configuraciones, podemos hablar de algunas tan exclusivas como el GT-R LM Limited, lanzada en 1996, inspirada en el coche que corrió en las 24 horas de Le Mans y limitada a 188 unidades. Sin embargo, más rara es la firmada por Nismo, creada en 1995 y caracterizada por ese carácter más radical que tantos demandaban en esta generación.

Se llamó Nismo 400R y era una variante preparada por la división deportiva del fabricante japonés a partir del R33 GT-R V-Spec. Los cambios estéticos eran evidentes, con una carrocería ensanchada, un capó de Kevlar y carbono y unas nuevas llantas. Además, contaba con suspensión Bilstein y frenos Brembo mejorados para estar a la altura de una mecánica más capaz.

Bajo el capó se situaba el mítico motor RB26DETT del Nissan GT-R que ya había estrenado el R32, pero aquí estaba preparado por REINIK, que fabricó los motores de los R32 con decoración Calsonic que compitieron en los años 90. Gracias a mejoras como unos nuevos turbos N1, un escape de titanio, un árbol de transmisión de carbono y a un aumento de la cilindrada para llegar a 2,8 litros.

Nissan Skyline GT-R (R33) Nismo 400R
Nissan Skyline GT-R (R33) Nismo 400RBroad Arrow Auctions

La mecánica se rebautizó como RBX-GT2 y rendía nada menos que 405 CV de potencia y 470 Nm de par. Así, como era de esperar, entregaba un rendimiento sorprendente, con la posibilidad de alcanzar 9.000 rpm y de hacer el 0 a 100 km/h en unos 4 segundos, con unos 300 km/h de velocidad máxima. No muy diferente a lo que definía al Nissan GT-R (R35) de 2007, de hecho.

El Nismo 400R era una bestia sobre ruedas y solo 100 afortunados iban a poder hacerse con él, pero finalmente se fabricaron 44 ejemplares, lo que ha hecho de esta una de las variantes más codiciadas del deportivo japonés. Ahora hay una que se venderá en la subasta de Amelia Island de Broad Arrow, en el mes de marzo, la cual se espera que supere el millón de dólares por esta exclusividad.

Se trata de un ejemplar de 1996 cuyo precio estimado se espera que se sitúe entre unos 900.000 dólares y 1,1 millones. Tiene 16.313 kilómetros recorridos, pero su rareza puede intentar justificar este precio, así como el buen estado de conservación en el que se encuentra. Se presenta en un color blanco impecable, con las llantas en el mismo tono y con los vinilos laterales. ¿Y el interior? Está como el primer día.

Nissan Skyline GT-R (R33) Nismo 400R
Nissan Skyline GT-R (R33) Nismo 400RBroad Arrow Auctions

En general, el habitáculo es similar al de cualquier Skyline GT-R de la época, pero se pueden ver las insignias NISMO, algunos mandos adicionales y unos relojes auxiliares en la guantera con indicaciones como la de la presión del turbo, lo que puede ser el toque más llamativo a bordo de este coche.

A pesar de todo, resulta sorprendente que un deportivo japonés de los 90 se pueda vender por más de un millón de dólares, pero la fama del Skyline GT-R creció como la espuma hace años y modelos como el Nismo 400R han pasado al estatus de leyenda. No cabe duda de que es un coche especial y pronto algún afortunado con una gran cuenta corriente podrá experimentar lo que es capaz de hacer en el asfalto.

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Sergio Ríos

Redactor

Sergio Ríos es Redactor de Auto Bild y Top Gear. Prueba todo tipo de coches, escribe artículos y graba contenido para redes sociales. Por un friki del motor, para los frikis del motor