¿Recuerdas el Vencer Sarthe? Así era este exclusivo superdeportivo

La empresa holandesa Vencer desarrolló este superdeportivo con motor V8 del que creemos que sólo se fabricaron dos unidades. La web de la marca está inactiva.
Los Países Bajos han producido algún campeón de Fórmula 1 de cierta reputación, ¿verdad, Max Verstappen? Dicho lo cual, ¿por qué no debería tener también su propia industria de superdeportivos? Gracias al ex fontanero y fanático de los deportes de motor Robert Cobben, lo intentó en 2013 con el Vencer Sarthe, que toma su nombre del circuito de las 24 Horas de Le Mans, La Sarthe (Francia).
¿Qué motor llevaba?
Incorporaba un motor V8 de gasolina montado en posición central-trasera, sobrealimentado por compresor, de 6,3 litros de cilindrada y 622 CV de potencia a 6.500 rpm, mientras que el par máximo declarado se queda en unos llamativos 85,45 mkg a 4.000 rpm.
Todo este conjunto mecánico iba asociado a un cambio manual de seis marchas con las que conseguía pasar de 0 a 100 km/h en 3,6 segundos y superar los 338 kilómetros/hora.
Para contener todo esa potencia, el fabricante que tenía su sede en Vriezenveen (Holanda), apostó por un equipo de frenos con discos de 385 milímetros de diámetro en ambos ejes y pinzas de 8 pistones delante y 6 detrás.
¿Construyeron algún ejemplar?
Creemos que se construyeron al menos dos: un ejemplar azul cielo ampliamente exhibido y uno rojo caramelo menos visto. Pero el aumento planificado de cinco a seis coches al año hasta un vertiginoso máximo de 12 unidades anuales (a 301.357 euros cada uno) no parece haber sido tan confiable como una victoria de Verstappen en la máxima competición del automovilismo mundial.
¿De qué estaba fabricado?
Era un coche muy ligero para su época. Había sido construido de manera artesanal con un chasis fabricado en cromo-molibdeno ligero. Su carrocería era íntegramente en plástico reforzado con fibra de carbono (CFRP). Gracias a estos materiales, el peso final declarado en vacío es de 1.390 kg, con un reparto de pesos del 45 por ciento en el tren delantero y del 55 por ciento restante en el trasero.
Eso sí, el techo es de fibra de carbono–a juego con el interior– e incorpora unos retrovisores perfectamente integrados en la línea lateral.

¿Tiene un toque retro, no?
Sí, ya que su diseño está inspirado en los prototipos de Le Mans de los 80, que viene pintiparado para un deportivo cuyo nombre también hace referencia al circuito francés, como hemos mencionado antes.
Pero detrás de él hubo un trabajo mecánico destacable porque tenía una aerodinámica interesante, unos faros bi-xenón apoyados en otros de leds para la iluminación diurna En su retaguardia seguía luciendo músculo y originalidad, gracias a un alerón prominente y a sus tubos de escape imponentes, ubicados uno a cada extremo de la carrocería.
¿Donde están ahora?
El sitio web está inactivo, la pestaña de "noticias" conduce a un código de error, las redes sociales son inexistentes y seguramente ya habrías esperado al menos un cameo en el GP de Holanda (o en el propio La Sarthe). De los propietarios, que suponemos que los hubo, tampoco se ha sabido nada. Siempre una subasta en Sotheby's puede sacarnos de dudas...