¿Sabías que existió un Ferrari F40 con motor V12 de carreras homologado para carretera?

A principios de los 2000, Simpson Motorsport creó algo espectacular: un Ferrari F40 con motor V12 de carreras homologado para carretera a partir de un coche destrozado. El resultado fue sorprendente.

La lista de mejores superdeportivos de la historia puede variar en función de quien haga la clasificación, pero es muy probable que el Ferrari F40 siempre esté presente. No solo es uno de los mejores coches de la firma italiana, sino que marcó una época por sus prestaciones. Ahora bien, ¿sabías que existió un F40 con motor V12 de carreras homologado para carretera?

El que es considerado un icono con mayúsculas en la historia de modelos de Ferrari cuenta con unas características que ya conocemos. Era prácticamente un coche de carreras para la calle, con un motor V8 biturbo que le permitía traspasar la barrera de los 300 km/h. También existió el F40 LM, más enfocado a la competición, pero hay otro más especial.

En el desarrollo del F40, la marca de Maranello tuvo que realizar todo tipo de pruebas antes de lanzar el modelo al mercado, como sucede con cualquier vehículo. Una de esas pruebas fue la de choque, en la que se debía determinar la seguridad del coche en caso de accidente. Aunque da pena pensarlo, es siempre algo necesario a la hora de fabricar un automóvil.

Normalmente las unidades usadas en los test de choque y otras pruebas de desarrollo acaban desguazados y no llegan a pisar las calles como un ejemplar más. Sin embargo, hubo uno que escapó de este destino para convertirse en uno de los F40 más locos que se han concebido jamás.

Simpson Motorsport era una compañía con sede en el Reino Unido que quiso llevar a cabo un proyecto especial a partir de uno de estos F40 destrozados a principios de los 2000. La empresa ya había trabajado con coches de la marca en el pasado, como fue el caso de un 348 LM preparado para competición en la década de 1990. Ahora bien, esto fue diferente.

Aquí no se buscó crear una versión de competición del superdeportivo italiano y tampoco reconstruirlo para dejarlo en su estado original de fábrica. Las posibilidades eran infinitas y por ello se optó por unir este modelo a un nuevo propulsor de 12 cilindros.

En lugar de mantener el motor V8, se creó un Ferrari F40 con un motor V12 atmosférico de 5,5 litros. La potencia no creció demasiado, ya que rendía 485 CV frente a los 478 originales, pero se trataba del propulsor F133 del 550 Maranello, el cual ahora movía un coche que también fue dotado de un estilo más agresivo que el del original.

Así fue en su estética, por ejemplo, ya que se instaló una nueva carrocería inspirada en la del LM de competición. Contaba con un alerón posterior más grande y un nuevo diseño en la zaga, un mayor difusor, tomas de aire más voluminosas en el frontal, un splitter y unos faros integrados en la carrocería en sustitución de los escamoteables.

Por otra parte, se instalaron unas nuevas llantas de 18 pulgadas y una suspensión fabricada a medida para esta unidad. ¿Y el interior? Ahora era más propio de un coche de carreras, con una nueva jaula antivuelco con homologación FIA y un carácter muy espartano, ya que este era un coche enfocado exclusivamente al rendimiento.

Esto no era un decir, ya que este Ferrari F40 con motor V12 pudo demostrar sus capacidades en algunas carreras. Por ejemplo, participó en las 6 Horas de Vallelunga con Mauro Baldi al volante, así como logró un segundo puesto en la Britcar de Outlon Park de 2006 y sextos puestos en circuitos como Brands Hatch.

A pesar de todo, en realidad este no era un coche exclusivamente de competición, ya que contaba con homologación para carretera y estaba matriculado. Así, se mantuvo durante años en algún garaje hasta que salió a la venta hace un año en el Silverstone Festival 2024, donde fue subastado por Iconic Auctioneers.

Con un precio estimado de entre 500.000 y 600.000 libras esterlinas, se trataba de una joya que pocos podrían permitirse, pero que podía ser incluso un chollo. Al fin y al cabo, el F40 es un coche ya muy cotizado y el hecho de que este monte un motor V12 lo hace aún más especial. Además, apenas tenía 7.110 kilómetros recorridos…

Lo más probable es que su odómetro no se vaya a mover mucho más en los próximos años, pero no deja de ser sorprendente que se creara un F40 V12 a partir de un ejemplar destrozado que podría haber sido desguazado hace más de dos décadas. ¿Quién no cree en las segundas oportunidades?

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Sergio Ríos

Redactor

Sergio Ríos es Redactor de Auto Bild y Top Gear. Prueba todo tipo de coches, escribe artículos y graba contenido para redes sociales. Por un friki del motor, para los frikis del motor