Seguro que un compacto deportivo como el Hyundai Veloster Turbo de 186 CV no es tu primera opción. Y puede que te arrepientas

Hyundai Veloster 1.6 GDI Turbo
Hyundai Veloster 1.6 GDI Turbo

Hyundai ofreció hace años un compacto deportivo que no era obvio, pero que podía sorprender. Se trata del Hyundai Veloster Turbo de 186 CV.

Quien busca un compacto deportivo para disfrutar al volante, normalmente piensa en elecciones obvias como un Volkswagen Golf, un Ford Focus o un Seat (o Cupra) León en alguna de sus variantes prestacionales. Sin embargo, Hyundai tuvo en su poder una alternativa peculiar que no muchos tuvieron en cuenta: el Hyundai Veloster Turbo de 186 CV.

No es un secreto que a Hyundai le gusta hacer coches diferentes. En los 90 llamó la atención con modelos como el Coupé y actualmente sigue marcando la diferencia con el diseño de sus nuevos modelos, especialmente de los integrantes de la gama IONIQ 100% eléctrica. Es una estrategia que funciona bien… casi siempre.

En la década de 2010, la firma coreana lanzó un coche peculiar. Se trataba de un compacto de 4,25 metros de largo y cuatro plazas que era asimétrico: en el lado del conductor había una puerta, pero en el del acompañante había dos. Se llamó Hyundai Veloster y fue un modelo que presentaba un concepto rompedor, con una configuración en la que nadie había pensado y que no ofrecía realmente ninguna ventaja (salvo, quizás, la sensación de tener dos coches en uno), pero que le daba un toque diferenciador.

Aun así, no fue un modelo popular. Con un precio de menos de 20.000 euros, competía con coches como el Volkswagen Scirocco, el Honda CR-Z o el Peugeot RC-Z. Sin duda, modelos que tampoco tuvieron la mejor acogida comercial y que también contaban con un estilo peculiar. Quizás demasiado para la mayoría de los compradores.

En versiones convencionales, el Veloster era un compacto correcto, con un interior amplio y una conducción suave, aunque no demasiado emocionante. En su momento, se criticó una falta de nervio y ruido que mejorara la experiencia, lo que no logró atraer a aquellos que buscaran un carácter más deportivo.

Para ellos, Hyundai concibió el Veloster N, con 275 CV y 325 Nm de par. Sin embargo, no fue la única alternativa con un punto de deportividad disponible, ya que también se ofreció la más accesible variante Turbo de 186 CV.

Hyundai Veloster 1.6 GDI Turbo
Hyundai Veloster 1.6 GDI Turbo

Mientras que su versión más accesible rendía 140 CV de potencia, el Hyundai Veloster Turbo ofrecía 186 CV provenientes de un motor cuatro cilindros de 1.6 litros con 265 Nm de par. La potencia se enviaba al tren delantero y se podía gestionar mediante un cambio manual de seis velocidades u otro automático de las mismas relaciones.

Ya en el modelo de acceso, el compacto coreano destacaba por su cambio manual rápido y directo, algo que se hizo más relevante en esta versión más deportiva. Además, en esta versión era especialmente rápido, con un paso de 0 a 100 km/h en 8,4 segundos (8,1 en el automático) y una velocidad máxima de 214 km/h.

Esta mecánica ya dio buenos resultados en el i30 Turbo y en el Veloster Turbo tampoco decepcionaba, con un buen funcionamiento en el rango medio de revoluciones. En el fondo, no era tan deportivo como otros modelos del mercado, como un Astra GTC, pero sí contaba con un comportamiento mejorado, en parte por la mecánica y también por mejoras en áreas como la dirección, así como por elementos como sus frenos con discos ventilados delanteros de 300 mm y traseros de 262 mm.

En cualquier caso, no fue un éxito de ventas y su precio de unos 27.935 euros en la versión manual y 29.685 euros en la variante automática tampoco logró atraer a demasiados compradores. Sin embargo, para quien quisiera un compacto deportivo no demasiado radical, con un buen cambio manual y un carácter inimitable, pocas opciones mejores se encontraban en el mercado.

De esta forma, ahora solo queda la alternativa de la segunda mano para hacerse con un ejemplar, que puede ser más interesante. Un Hyundai Veloster Turbo usado te puede costar más de 10.000 euros e incluso más de 15.000 euros en el caso de algunos ejemplares, pero todo depende de su kilometraje.

Sea como fuere, si buscas un compacto deportivo coreano con carácter, la alternativa más clara es la variante N. Ahora bien, es un modelo mucho más escaso y caro, el cual te puede llegar a costar más de 50.000 euros. Quizás dentro de unos años, cuando ya no sea un coche tan reciente, sea más asequible...

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Sergio Ríos

Redactor

Sergio Ríos es Redactor de Auto Bild y Top Gear. Prueba todo tipo de coches, escribe artículos y graba contenido para redes sociales. Por un friki del motor, para los frikis del motor