Todos hablan del motor 2JZ, pero sin el 7M-GTE de seis cilindros, no hubiera existido

Antes de que el motor 2JZ irrumpiera y se hiciera con la fama mundial, Toyota tenía otro motor de seis cilindros, el 7M-GTE, que fue la base para la familia de propulsores JZ.
El motor 2JZ es uno de los propulsores de seis cilindros en línea más famosos del mundo. La popularidad de este bloque viene dada, principalmente, por uno de los modelos que lo equipaba, el Toyota Supra A80, o lo que es lo mismo, la cuarta generación del mítico deportivo japonés. Sin embargo, este motor nunca hubiera llegado a obtener el reconocimiento que hoy tiene de no ser por su predecesor, el menos conocido motor 7M-GTE de seis cilindros.
Probablemente nunca antes hayas oído hablar de esta denominación. Y es normal. El 7M-GTE nunca ha sido tan famoso como lo es el 2JZ. Sin embargo, es el culpable de que el Supra obtuviera esta mecánica, demandada por su gran resistencia y el amplio margen de mejora, capaz de soportar potencias de más de 1.000 CV con relativa facilidad. El 7M-GTE sentó las bases de lo que acabaría haciendo grande a la familia JZ de Toyota.
Todo lo que tienes que saber del motor 7M-GTE de Toyota
Para conocer este motor debemos remontarnos a 1965. Ese año, Toyota lanza la familia de motores M de seis cilindros en línea. Sin embargo, el 7M no llega hasta mediados de la década de 1980, cuando la marca presenta el Toyota Supra A70, la tercera generación del mítico modelo y la primera que no guardaba ningún tipo de relación con el Toyota Celica.
La base del motor 7M-GTE del Toyota Supra A70 era un bloque de hierro fundido acoplado a una culata de aluminio. Los ingenieros del fabricante japonés instalaron un sistema de distribución con doble árbol de levas en cabeza, sumando un total de 24 válvulas (4 por cilindro). Los dos árboles se accionaban mediante una correa de distribución, en lugar de una cadena.
Por aquel entonces, Toyota estaba dejando de instalar carburadores en sus motores, por lo que el 7M obtuvo un sistema de inyección electrónica multipunto. Lo que hacía interesante a este motor era que contaba con un cigüeñal y seis bielas forjadas, lo que significaba que su robustez estaba asegurada y que era capaz de soportar grandes niveles de potencia, si bien sus pistones eran de fundición, convirtiéndose así en uno de los eslabones más débiles de la cadena.
Equipado con un solo turbocompresor de baja presión, el 7M-GTE contaba con una cilindrada de 3.0 litros y una potencia de 232 CV que generaba a 5.600 rpm, con un par motor máximo de 345 Nm. El motor, incluyendo sus accesorios, tenía un peso de 210 kilos y estuvo en activo comercialmente entre 1986 y 1992.
Toyota desarrolló una versión de alto rendimiento de este motor, denominada 7M-GTEU. El bloque fue diseñado para el Toyota Supra Turbo A, un modelo que combinaba características de coche de carreras y vehículo de homologación para la carretera. Gracias a un turbocompresor mejorado, un intercooler y una mariposa de admisión de mayor tamaño, entre otras mejoras, el GTEU llegaba a 267 CV de potencia.
Entre los problemas más comunes a los que se enfrentaba el motor 7M-GTE, además de que los pistones eran de fundición y si, se llevaban a cabo modificaciones extremas, no podían soportar la potencia, destaca la junta de culata, que puede reventar.
Al parecer, Toyota no apretó los pernos de la culata lo suficiente, por lo que, con el paso del tiempo y la acumulación de kilómetros, estos pernos se estiran y el sellado de entre la culata y el bloque se ve comprometido. La consecuencia directa de este fallo es que entre líquido refrigerante en la cámara de combustión, generalmente en el cilindro 6.
Otros problemas frecuentes que el predecesor del motor 2JZ de Toyota tenía era el desgaste de los cojinetes de biela, causado principalmente por la junta de culata defectuosa; una bomba de aceite que no es capaz de hacer circular el suficiente fluido bajo cargas pesadas, el sensor de posición del acelerador y diversas fugas de presión. Pero, por lo general, el 7M-GTE es un motor bastante fiable.
La llegada de la familia de motores JZ
Los coches en los que Toyota equipó este motor fueron solo dos, el Supra A70 y el Soarer. Esto en la versión sobrealimentada (7M-GTE), ya que también se comercializó una variante de aspiración natural denominada 7M-GE, que estuvo disponible en otros modelos de la marca japonesa, como el Cressida, el Chasser el Crown, así como el Supra de tercera generación.
El motor 7M-GTE de Toyota estuvo en activo tan solo seis años, hasta 1992. En 1990, la familia de motores JZ debuta. El primero, el 1JZ-GTE, se llegó a utilizar en el Supra A70 para el mercado japonés y en el Soarer de tercera generación, entre otros modelos, tras su debut en 1990. Sin embargo, los JZ no alcanzaron la fama hasta que no llegó al mercado el 2JZ en 1991.
