Adiós a los interiores sin botones: Mini defiende el balance entre las pantallas y los mandos físicos

Elígenos como tu fuente preferida en Google.
Los coches nuevos están plagados de pantallas y desprovistos de botones, pero cada vez más marcas buscan contar con un equilibrio. Mini es una de ellas.
Las pantallas y los mandos táctiles han inundado los interiores de los coches nuevos en los últimos años, pero esa tendencia podría cambiar muy pronto. Las críticas de algunos consumidores y el parecido entre los habitáculos de muchos modelos han hecho que algunas firmas quieran dejar las pantallas de lado y mantener algunos botones. Ahora es Mini la que se une a esta tendencia.
Firmas como Tesla marcaron una nueva era en el diseño de interiores al seguir una filosofía extremadamente minimalista, con una pantalla que prácticamente engloba todas las funciones y una presencia mínima de los botones físicos. Esto dio como resultado una apariencia más limpia y una fabricación más barata, de manera que otros fabricantes siguieron ese camino.
En los tiempos que corren, con la fiebre de los smartphones en todos los ámbitos del día a día, parecía una solución razonable. Sin embargo, pronto se encontraron inconvenientes asociados a este tipo de diseños, ya que el acceso a determinadas funciones se hizo demasiado complejo y obligaba a retirar demasiado la vista de la carretera, lo que creaba un peligro en las carreteras que no existía.

Además de la falta de atención que genera el exceso de pantallas, un mal sistema repercute en la experiencia de uso del conductor y en la reputación de la compañía. Por ello, diversas marcas han decidido recuperar algunos botones tradicionales. Volkswagen volvió a ellos en los volantes tras los mandos hápticos de hace unos años e irá más allá en futuros modelos, Audi tampoco cree que las pantallas sean la solución y lo mismo sucede con Hyundai e incluso con Ferrari, con el interior del Luce.
A este grupo ahora se añade el Grupo BMW. El nuevo iX3 reinterpreta el concepto de la pantalla central y del cuadro de instrumentos digital, pero mantiene algunos botones físicos a bordo. Asimismo, Mini usa una nueva pantalla OLED circular específica de la marca en sus modelos, pero todavía cuenta con mandos tradicionales para elementos como el arranque y los modos de conducción.
La idea es encontrar un equilibrio y eso es lo que ha expresado el jefe de diseño de Mini, Holger Hampf, en una entrevista con el medio Motor1. Según ha comentado, la petición de la vuelta de los botones físicos por parte de los clientes es algo generalizado y “es una cosa muy buena” para Mini, ya que “estamos buscando esa mezcla entre interfaz digital y elementos físicos”.

Tal y como ha señalado, la respuesta no es apostar al 100% por una u otra cosa. “Si eres demasiado digital, pierdes la conexión o el carácter por el que se conoce a la marca”. En el caso de Mini, “tenemos que retener siempre esa calidad analógica por la que es conocida”.
Si bien en los recientes modelos de la firma se echan en falta algunos botones para manejar sistemas como el de la climatización, llama la atención la presencia de mandos de inspiración clásica como el del arranque, que simula una llave tradicional. Es una solución que recuerda a la utilizada por Porsche en su pasada generación de modelos, antes de adoptar un botón de arranque más genérico.
Según Hampf, “es fundamental encontrar un buen balance entre digitalización y una experiencia analógica”. En cuanto a la firma del Grupo BMW, el jefe de diseño apunta que ya cuentan con ese equilibrio entre la peculiar pantalla circular y los botones. “Esa pantalla circular es todo lo que necesitamos”, comenta.

También ha mencionado que ese elemento es algo que pretenden mantener en el futuro, ya que es algo reconocible. Sin duda, no se parece a nada que presenten otros modelos del mercado actual y recuerda al velocímetro central que montaban los coches de la marca en el pasado. Así, no es una cuestión de tecnología, sino también de aportar diferenciación.
Este es un elemento que preocupa a muchos fabricantes y el avance de los coches eléctricos está reduciendo las diferencias entre unas y otras marcas. Si encima sumamos la llegada de multitud de nuevas compañías al mercado, es importante saber diferenciarse de alguna forma y el diseño de los interiores, con lo que influye en la experiencia del usuario, es un factor clave.
Es por esto que Mini quiere seguir este camino y también pretende hacerlo Audi, en lugar de dejarse llevar por tendencias que hacen que las marcas pierdan “la esencia de lo que son”, según el director creativo de la marca de los cuatro aros, Massimo Frascella. Sin duda, un cambio de mentalidad que muchos demandaban desde hace tiempo.
