Mucho aluminio y vidrio, pero nada de fibra de carbono: el interior del Ferrari Luce sorprende por esta decisión

interior Ferrari Luce
interior Ferrari Luce

El interior del Ferrari Luce ha generado polémica por varios aspectos, pero poca gente se ha fijado en que prescinde de la fibra de carbono.

Que primer coche eléctrico de Ferrari va a generar polémica es algo que no se duda. Aunque es un movimiento lógico, los más puristas no pueden con ello, y, además, un modelo tan especial dentro de una marca tan única, va a someterse al escrutinio hasta el más mínimo detalles. Ayer conocimos el interior del Ferrari Luce y se “armó la Marimorena”. Entre críticas y aplausos, quizá se te pasara algo por alto: ¿te has dado cuenta de que no hay ni una gota de fibra de carbono en ese habitáculo?

El modelo de baterías dejó claro que el protagonismo recae en el aluminio y, sobre todo, en el vidrio, pero resulta sorprendente que no haya un ápice de carbono, cuando es un tipo de material tremendamente habitual en modelos deportivos, algo que se presupone que el nuevo Ferrari va a ser, porque ya se ha confirmado que tendrá más de 1.000 CV de potencia gracias a una configuración de cuatro motores.

¿A qué se debe esto? A los gustos de quienes se han encargado de diseñarlo, Jony Ive (conocido por ser el diseñador del iPhone original) y Marc Newson, que han tratado el tema con The Drive.

El primero es más que directo al respecto: “Odio la fibra de carbono cuando es decorativa. Solemos preferir los materiales extremos, pero en realidad es la filosofía que los sustenta”.

Newsom lo complementa apuntando que “los materiales son como un lenguaje, ¿sabes?, o un vocabulario, ¿verdad? Entonces, si son apropiados, si «fibra de carbono» fuera una palabra y te ayudara a expresar una idea, entonces es apropiado. Y resulta que la fibra de carbono es un material increíblemente útil y práctico”.

Eso no se puede dudar, porque, como material muy resistente y ligero, se utiliza de manera extensiva en modelos deportivos, para aligerar peso a la vez que se asegura una rigidez estructural notable. Hemos visto chasis de carbono, molduras interiores del mismo material y, sobre todo, partes de carrocería, que constituyen su uso más común.

Newsmon tranquiliza a los seguidores de la marca: “Y obviamente se usa mucha fibra de carbono. No en estos elementos [el interior], pero sí en el exterior”.

Entonces, ¿por qué no aplicarlo en el habitáculo? Ive es claro: “No me gusta el plástico. Por eso”. Y admite que es algo que les hubiera facilitado la vida, porque “todo habría sido más fácil en plástico”.

Las ventajas del carbono son obvias, especialmente en cuanto a peso, lo que es un aspecto clave en este vehículo por dos motivos: porque es deportivo y porque es eléctrico. Eliminar kilos consigue una doble función, mejorar la dinámica de conducción y ampliar la autonomía, así que mantenerse fieles a sus principios les ha costado, aunque tampoco mucho: 10 kilos para ser concretos. Ese es el peso extra que ha supuesto utilizar vidrio y aluminio en lugar de fibra de carbono.

De lo poco que se ha visto del Ferrari Luce, hay cantidades considerables de aluminio: el volante está hecho de este material, la base de la pantalla central, el tirador de la misma y toda la moldura que ocupa todo el ancho del salpicadero. Newsom admite que el aluminio “es un material relativamente tradicional, desde cualquier punto de vista”, pero que la clave está en “la forma en que se usa”.

“Esto es una extrusión, que luego se mecaniza, y es auténtico”, explica sobre el salpicadero, “y no es un aplique, no es una insignia. Así que es estructural. No hay ninguna ventaja en usar fibra de carbono en este contexto”, sentencia.

Ambos coinciden en que a pesar de las ventajas inherentes que presenta la fibra de carbono, eso no hace que necesariamente sea un material más premium, que es precisamente lo que buscan con su vehículo.

Es por eso que han optado por un material que presenta un acabado fuera de lo común: el vidrio. El Ferrari Luce cuenta con varios componentes (la llave o la palanca de cambios, por ejemplo) realizados en Corning Fusion5, un tipo de cristal que tiene una resistencia y una durabilidad muy superior a la del vidrio convencional, por lo que puede formar parte de elementos que tienen mucho uso sin miedo a que se deteriore.

Esta idiosincrasia también se puede apreciar en el formato elegido, por ejemplo, para el cuadro de instrumentos digital. Éste combina dos pantallas OLED superpuestas, con recortes en la primera que permiten ver la información que genera la segunda. Además, para generar mayor sensación de solidez, cada uno de esos “agujeros” está rematado por lentes de cristal y anillos de aluminio que recalcan la independencia de cada uno de ellos.

Más información sobre:

Ver sus artículos

Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España