El McMurtry Spéirling es el primer deportivo de calle en soportar 3g y además pude generar 2.000 kilos de downforce desde 0 km/h. ¿Pero ¿cómo es eso posible?

Este hiperdeportivo eléctrico tiene 1.000 CV, pero lo más llamativo es su sistema Downforce-on-Demand, con dos ventiladores que succionan el aire debajo del vehículo.
Esta semana hemos conocido el McMurtry Spéirling, un hiperdeportivo que puede soportar 3g y aportar dos toneladas de downforce, y lo consigue mediante un sistema de ventiladores. La pregunta es: ¿cómo es posible?
El Spéirling PURE es un vehículo fuera de lo común, no sólo porque supera los 1.000 CV (esta cifra hoy en día ya nos parece casi normal), ni porque sólo se vayan a producir 25 unidades, cada una de ellas por un valor de un millón de euros.
Lo que hace especial a este hiperdeportivo eléctrico que ha desarrollado la compañía McMurtry es su revolucionaria tecnología Downforce-on-Demand, patentada por el propio fabricante.
Este sistema genera hasta 2.000 kg de carga aerodinámica desde 0 km/h, lo que brinda a los conductores la confianza necesaria para llevar el coche al límite con 3 g en las curvas y 3 g en la frenada. Explicamos cómo lo consigue.
Así funciona el sistema Downforce-on-Demand del McMurtry Spéirling PURE

El sistema del ventilador en el McMurtry Spéirling funciona bajo el principio de "carga aerodinámica bajo demanda" (Downforce-on-Demand).
El sistema utiliza dos ventiladores eléctricos montados en los bajos del coche que giran a altísimas revoluciones, hasta alcanzar las 23.000 rpm, para succionar el aire debajo del vehículo.
Esos ventiladores diseñados a medida aspiran aire de una zona sellada bajo el chasis a través de filtros, creando una fuerza descendente inmediata y constante.
Al expulsarse el aire por la parte trasera, el Spéirling produce un sonido más propio de un motor a reacción que de un vehículo eléctrico, un contraste sorprendente con el silencio casi absoluto que se suele esperar de los vehículos eléctricos.
El sistema utiliza ventiladores duales para una redundancia integrada, lo que garantiza que, incluso en el improbable caso de que falle una unidad, el conductor pueda mantener el control del coche.
A diferencia de la carga aerodinámica tradicional, que se genera principalmente mediante el flujo de aire direccional sobre los alerones o bajo los difusores, el Spéirling PURE mantiene la carga aerodinámica en caso de trompo, lo que permite a los conductores detenerse de forma controlada en una distancia mucho menor.
Ventajas del sistema de ventiladores

Este mecanismo crea un vacío que absorbe el coche directamente contra el asfalto, aportando una serie de ventajas clave: la carga instantánea en parado; el sellado del suelo; y el ajuste en tiempo real.
En cuanto a la carga instantánea en parado, a diferencia de los coches tradicionales que necesitan ganar velocidad para generar carga aerodinámica con sus alerones, el Spéirling genera hasta 2.000 kg de fuerza descendente incluso estando completamente detenido.
En segundo lugar, con respecto al sellado del suelo, utiliza un sistema de faldones móviles que sellan el espacio entre los laterales del vehículo y el suelo, lo que maximiza el vacío creado por los ventiladores, haciéndolo mucho más eficiente.
Por último, en relación con el ajuste en tiempo real, el sistema se puede apagar o ajustar en las rectas para eliminar la resistencia aerodinámica o mantener una carga constante, ofreciendo un agarre óptimo en curvas de hasta 3g.
Más allá de esta interesante tecnología, el McMurtry Spéirling PURE monta un sistema de propulsión compuesto por dos motores eléctricos asociados al eje trasero, que desarrollan una potencia de 746 kW (1.000 CV) para acelerar de 0 a 100 km/h en 1,55 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 305 km/h.
Esos dos motores reciben la energía procedente de una batería de 100 kWh de capacidad, un tamaño considerable. Sin embargo, al estar sometida a un rendimiento tan potente, apenas permite recorrer 50 kilómetros con una recarga. Se puede cargar a una potencia máxima de 120 kW, pasando del 20 al 95% entre 20 y 65 minutos.
Para hacernos una idea, el nuevo BMW i3 tiene una batería de 108,7 kWh en la versión 50 xDrive y proporciona una autonomía de 906 kilómetros. Claro que no tiene 1.000 CV…


