Hemos probado el Porsche 911 GT3 S/C. Puede que sea el deportivo más polémico, pero mantiene el motor bóxer de 4.0 510 CV. Y eso es suficiente.

El Porsche 911 GT3 S/C mantiene la esencia de los GT3, desde la deportividad hasta el motor 4.0 atmosférico de 510 CV. Lo único que pierde es la capota.
Esto que tienes en las fotos es el Porsche 911 GT3 S/C y es un poco controvertido. Porque sí, es un GT3, pero a la vez es un 911 Cabrio. Y eso parece que a los más puristas no les acaba de convencer: parece ser que al nueveonce más extremo y más circuitero, eso de quitarle el techo le sienta bien. Afortunadamente, el resto de mortales podemos disfrutar con uno de los descapotables más deportivos que habitan las carreteras del mismo modo que podemos disfrutar viendo un Porsche Taycan eléctrico con una caja de cambios simulada.
El caso es que hay quien dice que el departamento GT de Porsche solo debería hacer coches de circuito y que los descapotables no pueden ser verdaderos coches para pista al estilo del Cayman 718 GT4 que probamos en su día. Pero puede que olviden que el 991 Speedster fue obra del equipo de Andreas Preuninger, y el propio jefe del departamento de los coches más deportivos dentro de la marca de coches deportivos asegura que estaban convencidos de que era el momento adecuado para lanzar este S/C tras el éxito del 718 Spyder RS, basado en el Boxster, y del algo más suave 911 GT3 Touring Coupé.
De hecho, alrededor del 50% de los GT3 se piden ahora en versión Touring (y dos tercios de ellos con cambio manual), así que está claro que los clientes GT también quieren algo que sea un "coche de conductor para carretera y no una herramienta de circuito con alerón".
"Después de ocho o nueve semanas en el mercado, creemos que tomamos la decisión correcta", dice Preuninger. "Hemos tenido muchos más pedidos de los que esperábamos. Creo que es algo que deberíamos haber hecho antes".
Lo que hace especial al Porsche 911 GT3 S/C
¿Recuerdas el espectacular Porsche 911 S/T de hace un par de años? Muchas de las piezas de ese coche se han trasladado a una carrocería de 911Cabriolet para crear el S/C: capó, puertas y aletas de fibra de carbono, así como elementos estructurales y de chasis aligerados.
El nuevo deportivo de Stuttgart monta llantas de magnesio con tuerca central de 20 y 21 pulgadas, que ahorran más de nueve kilos, y frenos carbocerámicos de serie, lo que reduce significativamente las masas no suspendidas, por lo que no es precisamente pesado. Con todos esos elementos de carbono, marca 1.497 kg, lo que lo sitúa como el 911 descapotable más ligero de la actualidad.
Y, hablando de cambios manuales, aquí solo hay una opción: seis marchas y tres pedales. "Si quieres un coche para viajar, cómprate un Turbo".
Cabe destacar que el S/C es también el primer 911 Cabrio con suspensión delantera de doble triángulo, y que la capota incorpora magnesio para ahorrar peso.
El motor del GT3 S/C: atmosférico, 9.000 rpm y 510 CV
El Porsche 911 GT3 S/C no deja de ser un GT3, así que lo que hay bajo la tapa trasera es un bóxer atmosférico de 4,0 litros con 510 CV y 450 Nm, capaz de girar hasta 9.000 rpm. Acelera de 0 a 100 km/h en 3,9 segundos y alcanza 313 km/h de velocidad máxima. Además, su consumo homologado es de 13,7 l/100 km y emite 310 g/km de CO₂, un dato que no deja de ser muy bueno para un modelo de estas características.
¿Te preguntas qué tal se conduce? La palabra podría ser “especial”. Y, como cabría esperar de un GT3, no es el coche poco rígido que algunos comentarios de internet podrían hacer creer. El 992 Cabriolet ya era un 25 % más rígido que su predecesor, así que, con los refuerzos en carbono, no notarás flexiones salvo en conducción extrema.
La suspensión es la misma que en el GT3 Touring: firme, con prácticamente nada de balanceo, pero con una gran capacidad para absorber irregularidades.
El tren delantero ofrece mucho agarre, la dirección es ligera pero muy comunicativa y los frenos carbocerámicos proporcionan una potencia de frenado impresionante. No hay concesiones: sigue siendo un GT3 puro.
Quitar el techo convierte al motor bóxer en el gran protagonista. La respuesta es inmediata y el sonido evoluciona con el régimen: bronco a bajas vueltas, grave en la zona media y absolutamente salvaje cerca del corte: bajarás la capota (en unos 12 segundos y hasta 50 km/h) en cualquier oportunidad para disfrutarlo.
Si miras a la competencia, puede que tenga menos potencia que un McLaren Artura Spider (700 CV) o un Aston Martin Vantage Roadster (665 CV), pero pocos ofrecen ese nivel de conexión y sonido.
Y luego está el cambio manual. Tiene recorridos cortos y un tacto contundente. Las relaciones son más cortas, lo que mejora la aceleración, aunque seguirás alcanzando velocidades muy altas con facilidad y no te cansarás de utilizarlo porque su tacto es sencillamente delicioso.
Un interior muy 911, pero con solo dos plazas
Con la capota bajada, el 911 GT3 S/C tiene todas las ventajas y los inconvenientes de los descapotables. Pero también es bastante confortable gracias al deflector de viento, que funciona mejor de lo que podría haber pensado antes de iniciar la prueba. Y no es un 2+2. Es un integrante de la familia GT3, así que es un biplaza puro al que puedes añadir una caja de almacenamiento de 80 litros detrás.
A la hora de conducirlo, dispondrás de un sistema de infoentretenimiento actualizado, materiales agradables al tacto y abundante uso de carbono. Como podrías imaginar, los asientos deportivos vienen de serie, con opción de bacquets de carbono por los que te pedirán 6.700 euros.
Ah, sí, el precio... No es barato: un Porsche 911 GT3 S/C cuesta 312.556 euros, lo que le hace unos 68.000 euros más caro que el 911 GT3 coupé, que se queda en 244.146.
Pero eso no será un problema para quien quiera uno y tenga el dinero para ello. Porsche sabe que su mayor mercado será Estados Unidos, pero si realmente quieres disfrutar de un GT3 en carretera, no deberías descartarlo.
Con la capota puesta es refinado, pero al bajarla y activar el modo Sport, la experiencia es simplemente espectacular. Porsche lo ha vuelto a hacer.
Nuestro veredicto

