El BMW M2 ya es más rápido en Nürburgring que el respetado deportivo M3 CS. Pero no es más potente: la clave está en el Track Kit

Equipar al BMW M2 con el M Performance Track Kit ha permitido que le saque los colores incluso a su todopoderoso hermano mayor.
El BMW M2 acaba de demostrar que, cuando se trata de marcar tiempos en circuito, la potencia no siempre es el factor determinante. La marca alemana ha anunciado que una unidad equipada con el nuevo M Performance Track Kit ha completado una vuelta al mítico Nürburgring Nordschleife en 7:25.068 minutos, un registro que no solo mejora el conseguido anteriormente por el M2 CS, sino que también supera el tiempo del BMW M3 CS.
El récord supone un importante golpe de efecto para BMW M, ya que deja claro que más no siempre es mejor, al menos no en el sentido estricto. El hermano pequeño de un titán como es el M3 CS ha ratificado que no todo se soluciona añadiendo más y más caballos a la ecuación: la puesta a punto puede ser tanto o incluso más importante que la fuerza bruta.
Las frías cifras demuestran que el M3 CS cuenta con una ventaja evidente sobre el M2. Aquél desarrolla 550 CV gracias a su motor de seis cilindros en línea de 3,0 litros con doble turbocompresor, mientras que el M2 del récord conserva intacto su conocido propulsor S58 de 480 CV.
Sin embargo, sobre el trazado de 20,8 kilómetros del Infierno Verde ha quedado patente que el comportamiento dinámico puede compensar una diferencia de potencia de 70 CV.
La explicación está en el nuevo M Performance Track Kit, un paquete desarrollado por BMW M Performance Parts específicamente para aquellos propietarios que utilizan su vehículo de forma habitual en tandas de circuito, pero que quieren conservar la homologación para circular por carretera.
Presentado en marzo y disponible desde julio de 2026, este conjunto de componentes cuesta 23.500 euros, sin incluir la instalación, y solo se comercializa como un paquete completo. La cifra deja claro que no hablamos de un paquete barato, ya que con esa cantidad es posible comprarse varios de los modelos más vendidos en el mercado español, pero es el precio por “chulear” al hermano mayor con el pequeño.
Lejos de limitarse a añadir elementos estéticos (aunque la imagen del vehículo es sencillamente radical), el kit modifica de manera profunda el comportamiento del vehículo.
Uno de sus cambios más importantes es una nueva suspensión roscada desarrollada específicamente para el M2. Se trata del primer sistema de amortiguación derivado directamente de la competición que BMW homologa para uso en carretera. Permite regular de forma independiente la compresión y la extensión en cuatro vías, incorpora copelas ajustables y ofrece la posibilidad de reducir la altura de la carrocería hasta 20 milímetros.
Todo el conjunto ha sido afinado por Jörg Weidinger, ingeniero de desarrollo de BMW M y uno de los pilotos de pruebas más experimentados de la compañía, así que sabe lo que se hace.
A ello se suma un paquete aerodinámico hecho íntegramente de fibra de carbono. El protagonista del conjunto es un enorme alerón trasero de cuello de cisne con dos posiciones de funcionamiento, una de ellas específica para circuito que incrementa notablemente la carga aerodinámica sobre el eje posterior.
En la parte delantera aparece un splitter ajustable manualmente que trabaja junto a un nuevo difusor y diferentes conductos destinados a optimizar el flujo de aire y mejorar la refrigeración tanto del motor como de los frenos. Todos estos componentes han sido desarrollados en el túnel de viento de BMW y su objetivo es generar la mayor carga aerodinámica posible para un vehículo que, pese a su imagen, recordemos que también está homologado para circular por carretera.
El resultado es un coche capaz de aprovechar mucho mejor el agarre disponible durante las curvas rápidas del Nordschleife, un circuito donde la estabilidad aerodinámica y el comportamiento del chasis suelen ser más importantes que la aceleración pura.

Jonas Krauss, responsable de gestión de producto de BMW M Performance Parts, ha declarado: “Con el nuevo M Performance Track Kit, ofrecemos a la comunidad de aficionados a las jornadas en circuito un rendimiento sin concesiones, perfectamente adaptado al BMW M2”.
Eso sí, el precio no es barato. Y es que a los 23.000 euros que cuesta el kit en cuestión hay que sumarle el coste del BMW M2 en sí, que en España es de 98.500 euros en el caso de optar por la versión automática, sube a 99.100 euros para los puristas que prefieran el cambio manual y asciende hasta los 101.500 euros para quienes quieran la tracción integral en lugar de la trasera, en este caso exclusivamente con transmisión automática. Aceleran de 0 a 100 km/h en, respectivamente, 4, 4,2 y 3,7 segundos.



