Cuando el BMW más deportivo no fue suficiente: celebremos el M3 GT E36

Esta edición especial, que se fabricó en Alemania, se limitó a 356 unidades y contaba con detalles exclusivos en su carrocería, su interior y su motor de 295 CV.
El primer BMW M3 de primera generación fue el precursor de la BMW M Division y con él se abrió el camino a toda una saga que continúa viva en nuestros días. Se llegó a catalogar como el coche de la marca alemana más deportivo. Hasta que llegó el BMW M3 GT E36, que fue una edición limitada que apareció en el mercado en 1995 y que ahora recordamos y celebramos contigo.
Era la manera de la compañía de Múnich de darle un toque especial porque sólo produjo 356 ejemplares, que siguiendo con la singularidad que le querían dar sólo se fabricó con carrocería coupé (nada de berlinas como otros M de esta casa) en color British Racing Green o plateado.
En Reino Unido se fabricaron 50 vehículos con volante a la derecha en la citada combinación de colores y se denominó M3 GT Individual.
En la actualidad, este E36 M3 GT se ha convertido en una codiciada pieza para coleccionistas, puesto que es muy difícil de ver, por un estilo muy característico y porque tenía unas características fuera de lo común en el momento de su aparición. Así que si tienes la suerte de tener uno, tendrás un tesoro que forma parte de la historia de la automoción mundial.
Hay muchas particularidades de este automóvil que le dan rasgos distintivos. Las siglas GT nos avisan de que algo bueno pasaba bajo su capó. Presumía de un magnífico propulsor, de nueva creación, de seis cilindros en línea y 3.0 litros atmosférico, que incorporaba unos novedosos colectores de admisión, iguales que los del modelo de 3.2 litros que vio la luz posteriormente.
Asimismo, incorporaba un nuevo árbol de levas de 264 grados (llamado VANOS -técnica de sincronización variable de válvulas-) y todas estas variaciones le permitían desarrollar 295 CV, superando así los 286 CV del M3 estándar. Además, logró tener más par y una mayor contundencia de la respuesta del motor llegando a las 7.000 vueltas.
Fruto de tanta potencia, conseguía acelerar de 0 a 100 km/h en 5,9 segundos. Este hecho tenía su razón de ser, puesto que el BMW M3 GT nació con el objetivo de homologar al bólido que iba a correr en la Clase II del FIA GT, IMSA GT norteamericano y el International Longdistance. En estas tres pruebas mantuvo numerosos detalles de la variante de producción.
Por esta razón, las puertas no estaban hechas de chapa, como en el modelo estándar, sino de aluminio para aligerar el vehículo para un uso competitivo al reducir el peso.
Para mejorar la aerodinámica, BMW le instaló un alerón trasero de dos etapas, que podría incrementarse con dos espaciadores para competiciones y ampliado con dos llamados 'Gruney Flaps' que se podían pegar. Pero estos dos últimos elementos estaban prohibidos en la vía pública y BMW decidió dejarlos en stand by.
Asimismo, instalaba un elemento muy versátil como fue el divisor delantero que estaba debajo del parachoques delantero. Este componente se podía ajustar más hacia adelante usando cierres de bayoneta si era necesario. De esta manera, el coche podía tener una longitud variable a la vez que se diferenciaba del M3 de origen.
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En su exterior también brillaban unos pasos de ruedas ensanchados y defensas más agresivas, todo ello aderezado de unas llantas forjadas de 17 pulgadas, envueltas en unos neumáticos de 235/40.
En su habitáculo encontrábamos los asientos Amaretta de BMW (que tenían las franjas de la división M), que estaban tapizados del color exterior del vehículo, es decir o plateado. Esos tonos también se utilizaron en diferentes molduras de la cabina. El volante estaba tapizado en Alcantara.
Igualmente, se montaron diferentes piezas en fibra de carbono, en gran medida instaladas en la consola central, con el único propósito de rebajar el peso final del coche.
Hubo una edición especial para Estados Unidos
Aparte de los 356 ejemplares que BMW fabricó del M3 GT E36 y que sólo se destinaron al mercado alemán (otro aspecto más para que sea exclusivo) la compañía germana tuvo un gesto para que los estadounidenses pudieran disfrutar de este modelo.
Si echamos mano de la genial y extensa hemeroteca de la firma de Múnich, vemos que la firma bávara produjo 126 unidades de las unidades que se denominaron M3 GT LTW, que vino a ser una edición especial basada en el GT destinada para comercializarse en el país de las barras y estrellas.
