Los motores diésel OM656 de Mercedes tienen fama de ser irrompibles. Y además este bloque también es el que más potencia tiene de la gama

Los motores OM de Mercedes son conocidos por su duración y fiabilidad. Pero el OM656 también por ser el diésel más potente
La dinastía de motores diésel de Mercedes se extiende durante décadas en la historia de la marca alemana. La compañía es conocida por la fiabilidad y longevidad de sus propulsores, muchos de los cuales tienen la capacidad de poder recorrer hasta un millón de kilómetros sin mayores complicaciones, como en el caso del OM656.
Mercedes ha perfeccionado esta tecnología para adaptarse a nuevos estándares de emisiones, aunque sin renunciar a las prestaciones, el confort y la eficiencia. De esta premisa nació precisamente el OM654 de la firma de la estrella, un propulsor que vio la luz en el año 2016 y que sentó las bases de la que sería una nueva generación de motores turbodiésel del gran desempeño.
El OM654 sentó las bases de una nueva generación de motores turbodiésel de Mercedes
El OM654 llegó hace ahora nueve años de la mano de la generación W213 del Mercedes Clase E. El propulsor, una unidad de cuatro cilindros en línea y 2.0 litros sobrealimentada que está disponible en varios niveles de potencia, desde unos 120 CV en las versiones más humildes, hasta unos 269 CV en las variantes de mayor rendimiento.
El motor diésel OM 654 de Mercedes-Benz ha pasado por diferentes etapas hasta convertirse en el eficiente propulsor que es hoy en día. Se ha adaptado a nuevos usos y funciones, incluyendo ser la base de un eficiente sistema de propulsión híbrido enchufable (PHEV) que encontramos en el Clase E y el Clase C, con hasta 313 CV de potencia combinada y 106 kilómetros de autonomía en modo eléctrico.
Además, en sus últimas versiones, el motor OM654 ha integrado tecnología híbrida ligera (MHEV) que mejora tanto su rendimiento como su eficiencia. En la variante con el menor consumo homologado, el OM 654 equipado en un Clase E es capaz de homologar tan solo 4,7 l/100 km, incluyendo una potencia combinada de 197 CV.
Evidentemente, el 654 no es el único motor interesante que nos ha ofrecido la familia OM en los últimos años. Y es aquí donde debemos destacar el papel que juega el motor OM656. Este motor en cuestión nace en el año 2017 y se introdujo por primera vez en la generación W222 del Mercedes Clase S, el buque insignia de la firma de Stuttgart.
El motor OM 656, el diésel más potente de la marca
Encargado de reemplazar al anterior motor V6 de la marca, el OM656 es un propulsor de seis cilindros en línea y tres litros con bloque de aleación de aluminio, cuatro válvulas por cilindro, sincronización variable de válvulas, inyección de AdBlue y recirculación de gases de escape.
El propulsor está y ha estado disponible en varios niveles de potencia. Comenzando por la versión de 2.927 cc lanzada al mercado en 2017, esta desarrolla 286 CV de potencia a 3.400 rpm y produce 600 Nm de par. Esta variante cuenta con una alternativa más potente, que llega hasta los 340 CV de potencia a 3.600 rpm y 700 Nm de par desde tan solo 1.200 rpm.
Este motor se ofrecía en modelos como el Clase S W222, el CLS, el Clase E W213, el Clase G, donde brilla con luz propia, y los GLE y GLS en diferentes etapas. Ahora bien, en mayo de 2023 Mercedes presentó una evolución del motor OM656. El propulsor pasó a ofrecer 2.989 cc e integró tecnología híbrida ligera (MHEV) que permite acceder al distintivo ambiental ECO de la DGT, además de tener más potencia y reducir las emisiones.
De este modo, el OM656 desarrolla 313 CV de potencia a 3.400 rpm con un par motor de 650 Nm desde las 1.200 rpm. También hay una segunda versión, que aumenta la cifra de potencia hasta los 367 CV y el par motor hasta los 750 Nm, convirtiéndose así en el motor turbodiésel más potente que Mercedes ha equipado en un turismo de calle.
Sus versiones las podemos encontrar en modelos como el Clase S W223, el GLS, el Clase E, el GLE y el Clase G. En el caso de la berlina ejecutiva de segmento F, el OM656 con tecnología híbrida ligera se ofrece en la versión S 350 d 4Matic con 313 CV de potencia, homologando un consumo combinado de 6,3 l/100 km; y en el S 450 d 4Matic, que llega a los 367 CV con el mismo consumo medio.
Con estos eficientes y potentes motores, Mercedes demuestra una vez más que la tecnología del propulsor diésel no está acabada y que, haciendo uso de los últimos avances y, sobre todo, integrando la electrificación para ayudarlos a ser más eficientes, estamos ante motores muy interesantes para comprar si eres de los que suele recorrer muchos kilómetros anuales.

