Dos españoles se cuelan en la fábrica abandonada de Bugatti que vio nacer el EB110

Una fábrica abandonada de coches es una golosina para cualquier amante del mundo del motor, pero si es una de Bugatti, todavía más.

En los últimos años, los canales de YouTube que se dedican a explorar lugares abandonados han ganado una gran popularidad. Estas aventuras, que combinan el misterio, la nostalgia y una pizca de adrenalina, nos permiten ver como el tiempo no pasa para nadie, ni siquiera para una institución como Bugatti.

Y es que, aunque este tipo de vídeos se hacen en todo tipo de vídeos, se han ganado un hueco entre los fanáticos del motor: la exploración de instalaciones relacionadas con automóviles es bastante habitual, con graneros repletos de coches clásicos, talleres congelados en el tiempo, concesionarios que cerraron sus puertas de forma repentina... 

Oportunidades las hay por muchas partes, pero pocas tan únicas como es la posibilidad de ver una fábrica abandonada de Bugatti, cuna de uno de los hiperdeportivos más emblemáticos de la historia: el Bugatti EB110.

Esta visita única ha sido documentada por el canal de YouTube Georgesmithgood, un creador de contenido dedicado por completo al universo del automóvil. Su canal, según él mismo lo describe, está hecho “para petrolheads como yo, para quienes se acuestan pensando en coches y se despiertan con los mismos en la cabeza”. 

En sus vídeos, no solo se dedica a encontrar y comprar vehículos, sino también a contar las historias que los rodean, mostrar su estado y, en ocasiones, colarse en lugares con un pasado automovilístico muy rico.

En uno de sus viajes más virales, Georges tuvo la oportunidad de acercarse hasta las instalaciones abandonadas de Bugatti Automobili S.p.A., en Campogalliano, una pequeña localidad italiana donde, a principios de los años 90, se fabricó el mítico Bugatti EB110. 

Este modelo fue un adelantado a su tiempo y es considerado por muchos como el precursor de los hiperdeportivos modernos. Con su motor V12 quadriturbo, tracción integral y un diseño rompedor, el EB110 fue un ejemplo de ingeniería avanzada que, lamentablemente, no logró sobrevivir a la crisis financiera de la marca en aquel momento.

Es por esa importancia que la exploración de esta fábrica genera tanta expectación, pero no es algo que se pueda tomar a la ligera ya que, aunque el lugar esté en desuso desde hace décadas, sigue siendo una propiedad privada, lo que implica riesgos legales. En Italia, colarse en terrenos ajenos puede suponer una pena de entre tres meses y tres años de cárcel, especialmente si hay daños, robo o allanamiento forzoso. 

Es por eso que el youtuber insiste en que su única intención es documentar el lugar y compartir un trozo de la historia del automóvil con sus seguidores. No pretende causar daño ni llevarse nada, y busca siempre acceder por zonas que ya estén abiertas o dañadas para evitar cometer una infracción más grave.

Tuvieron la suerte de encontrar una sección del perímetro con una valla rota, lo que les permite entrar sin necesidad de forzar ninguna entrada. El primer impacto visual al estar dentro del recinto es sobrecogedor. La fábrica, aunque abandonada, mantiene una presencia imponente. 

Se trata de un complejo de grandes dimensiones compuesto por múltiples estructuras contiguas, todas ellas marcadas con el distintivo logo de Bugatti en sus fachadas. Además, hay que tener en cuenta que esta fábrica no era un lugar cualquiera, ya que en su momento fue una de las instalaciones automotrices más modernas del mundo. Su diseño se planificó cuidadosamente para maximizar el aprovechamiento de la luz natural durante todo el día, algo inusual para esa época.

Contra todo pronóstico, algunas de las naves del complejo están abiertas, lo que les permite adentrarse aún más en este escenario en cuyo interior la desolación es evidente: no queda ni rastro de los coches, las salas están vacías, el polvo cubre el suelo y los murciélagos se han convertido en los nuevos inquilinos.

Sin embargo, rápidamente se dan cuenta de que no han sido los primeros en tener la idea de entrar, puesto que se pueden observar algunas huellas y señales de que otros visitantes han pasado por allí antes.

Como es lógico, a lo largo de los saqueos se han debido producir saqueos de todo tipo, pero, a pesar de ellos, Georges logra encontrar ciertos vestigios del pasado, como algunas cajas con materiales industriales como tornillos y clavos, e incluso lo que parece ser un cartel promocional de algún evento relacionado con la fábrica. 

Una vez en la parte exterior, lo que sí que encuentran tiradas en el suelo son las icónicas chimeneas blancas que una vez adornaron el edificio y le dieron una imagen tan característica. Ahora, desplomadas por el suelo, son más un recordatorio de que incluso algo glorioso y avanzado a su época puede conocer un final y prácticamente caer en el olvido.

Otros artículos interesantes:

Más información sobre:

Ver sus artículos

Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España