Maserati tiene nuevo jefe. Y dice que arreglar su desastre en ventas no va a ser fácil

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Santo Ficili, director ejecutivo de la marca italiana, confía en revertir la situación que pasa por reducir costes dentro de la empresa y recortar precios en ventas.

Maserati, que en la actualidad es propiedad de Stellantis, pasa por una grave crisis financiera debido a su caída en ventas durante 2024. A pesar de que todavía no se han hecho públicos los números, la publicación Autocar señala que comercializó vendió menos de 10.000 automóviles durante todo el pasado año. Esto quiere decir, menos de la mitad de los que vendió en 2023.

Tan mal fueron las cosas que el ya ex CEO de la multinacional automovilística, Carlos Tavares, en uno de sus últimos movimientos en el cargo, tuvo que prescindir de Davide Grasso. Le sustituyó el director ejecutivo Santo Ficili, que fue contratado el pasado mes de octubre.

Además, los pronósticos para este 2025 no se presentan muy halagüeños para la compañía de Módena porque reconstruir el desastre en ventas va a suponer grandes esfuerzos. A pesar de ello, el nuevo director ejecutivo deja una rendija a la esperanza: "Soy súper positivo por el legado de la marca. Es posible dar un giro a la situación, pero no es fácil y no sucederá pronto", declaró.

La base del cambio empieza desde dentro y el nuevo dirigente quiere rodearse de un equipo de trabajo competitivo y decidido a darle la vuelta a la tortilla. Pero también es consciente de que se deberán implementar cambios como recortes de precios que permitan mayores ventas y disminuir costes dentro de la empresa (que no se especificaron, pero ya puedes imaginar por dónde van los tiros). 

Otro de los factores que ha afectado al bajón comercial ha sido la estrategia de marketing, que no ha dado sus frutos durante todo el año pasado. De hecho, se ha llegado a plantear un relanzamiento del GranCabrio que se estrenó en febrero de 2024 y que tuvo muy poca repercusión tanto mediática como en ventas. 

Otra de las patas que cojean en el fabricante italiano se focaliza en los concesionarios, que en la gran mayoría mostraron su enfado con la forma en la que les trató la dirección anterior y su manera de relacionarse con ellos. No es la primera marca que pasa por lo mismo porque otras enseñas de Stellantis ya lo han sufrido. Por esa razón, restaurar esas relaciones es prioritario para Ficili.

Esta debacle económica ha provoca que lanzamientos como el nuevo Maserati Quattroporte, previsto para este mismo año, haya tenido que aplazarse hasta 2028. Además, en la agenda también se preveían los lanzamientos de los nuevos Ghibli y Levante, pero nada más se supo y no hay noticias al respecto.

Tampoco verán la luz los deportivos eléctricos el Maserati MC20 Folgore y MC25 Folgore. Este anuncio fue confirmado hace unos días por el sindicato italiano FIM CISL. "Se ha suspendido la implantación de la plataforma Folgore totalmente eléctrica en el MC20 y el MC20 Cielo, prevista para el primer trimestre de 2025", rezaba una nota de prensa. 

Ante este panorama, habrá que dejar pasar el tiempo para ver si la compañía italiana anuncia novedades en su gama de vehículos o si, por el contrario, habrá que esperar un tiempo para conocer su futuro del que, en principio, no parece que planee una hipotética desaparición.

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