Mercedes-Benz S600 Pullman Limousine W140 con su motor M120 era la opulencia hecha coche

Esta limusina que nació en 1991 es considerada uno de los modelos más lujosos y a la vez más extraños de Mercedes.
Mercedes tiene una larga historia que recorrer y en esta hay muchos modelos que, por un motivo u otro, se han convertido en verdaderos iconos. Ya echamos la vista atrás al recordar el Mercedes SLK 55 AMG Black Series que, para muchos, es una leyenda de la firma alemana gracias a su motor M113. Ahora, vamos a viajar más atrás aún en el tiempo para rememorar ni más ni menos que al Mercedes-Benz S600 Pullman Limousine W140.
Este modelo era algo inusual a lo que Mercedes estaba acostumbrado a lanzar al mercado, pero fueron esas diferencias que lo hacían tan extraño y único las que le han hecho hacerse un hueco en el recuerdo de muchos. Esta limusina ejemplifica a la perfección el lujo y la opulencia en un coche. Un modelo con un motor V12 y una longitud superior a los seis metros que dejó su huella en la historia de la firma de la estrella.
la opulencia trasladada a un vehículo
Para viajar al origen de este coche, es necesario primero definir algunos términos que encontramos en su nombre. Como, por ejemplo, la palabra 'Pullman', un nombre que nace en la industria del ferrocarril. Pues esta era utilizada para los vagones de trenes en Estados Unidos fabricados por una empresa que tenía este nombre.

Mercedes adoptó dicho nombre de la industria del ferrocarril para algunos de sus modelos, y entre ellos se encontraba el Mercedes-Benz S600 Pullman Limousine W140. Este llegó para reemplazar al Clase S W126 y en un primer momento recibió críticas por su elevado valor, así como por su diseño y tamaño poco convencional.
Esta limusina fue creada en 1991 y no fue presentada hasta el año 1995. Tras esto, se fabricaron unas cantidades limitadas de este coche bajo pedido para clientes concretos y el final de su breve historia llegaría en 1999. Ya hacen casi 30 años desde que paró su producción, pero sigue siendo uno de los modelos más excesivos y lujosos de la firma germana.
Esta limusina gigante contaba con un motor m120
Cuando hablamos de una limusina, nunca estamos hablando de un vehículo pequeño, pero esta en concreto aumentó un metro extra en la distancia entre ejes y acabó teniendo una longitud total de 6,21 metros. En su interior presentaba un habitáculo de lo más espacioso con cuatro asientos enfrentados, donde se podían tener reuniones como si estuvieses en tu propia oficina. Este tamaño obligó a Mercedes a llevar a cabo modificaciones estructurales que aumentasen la rigidez del vehículo.

A día de hoy, todos los modelos que salen al mercado cuentan con la última tecnología, pero en aquella época el Mercedes-Benz S600 Pullman Limousine W140 traía muchas novedades que no eran del todo habituales. Por ejemplo, en su interior podías encontrar un teléfono fax, un reproductor de vídeo y hasta pequeñas pantallas en la consola. Además, contaba con otros elementos que aumentaban el confort, como las puertas y maletero con cierre automático, elevalunas eléctricos y hasta calefacción que funcionaba sin tener que estar en marcha.
Muchos recuerdan este coche con cariño, pues le señalan como uno de los últimos, si no el último, que la marca hizo sin importar el coste y solo fijándose en hacer un coche con un diseño complejo y un gran resultado. A partir de él, la marca tomó otra hoja de ruta para sus siguientes modelos, pues no podían seguir con la anterior debido a los sobrecostes y a los retrasos en producción que esto provocaba.
Esta limusina no estaba enfocada en ser la más veloz del mundo, pero debido a su tamaño debía tener potencia para mover todo ese peso. Originalmente, contaba con un gran motor V120 'M120' de 6.0 litros que tenía una potencia de 408 CV y 580 Nm de par. Más adelante, este se tuvo que ajustar para cumplir con las normativas de emisiones estadounidenses y europeas y rebajó su potencia a 389 CV. Pero tal y como dijimos, este coche no estaba hecho para ser el deportivo más veloz, sino para conseguir una conducción suave enfocada en el lujo y el espacio.

Un coche enfocado en el lujo
Este tipo de limusinas lo hemos podido ver en múltiples películas, y en la realidad es algo más difícil de localizar, pues solo un grupo selecto de personas consiguió hacerse con uno de estos Mercedes tan especiales. La mayoría de estos han sido utilizados en su versión blindada para jefes de Estado como vehículo gubernamental. Uno de estos ejemplos perteneció a Vladímir Putin.
Y no es para menos, pues esta lujosa limusina, como era de esperar, no era algo accesible para cualquiera. Se desconoce el precio exacto de esta, pero varios informes señalan que a día de hoy su valor rondaría el medio millón de euros. Con el tiempo, este vehículo ha pasado de ser un automóvil para llevar a dirigentes de distintos países a ser un coche para alquilar que se utiliza en otro tipo de eventos como las bodas.
De cualquier forma, este coche siempre estará bien posicionado en la historia de Mercedes. Pues, a pesar de las críticas que recibió por su diseño tan extraño, con el tiempo ha ido ganando importancia. Tanto que a día de hoy se recuerda este modelo como uno de los coches más icónicos y opulentos de la firma de la estrella. Una limusina es de por sí lujosa, pero en este caso subieron un escalón.
