La Neue Klasse salvó a BMW en los años 60. Estos son los modelos que le dieron nombre

La Neue Klasse puso los cimientos de la nueva era de BMW tras la Segunda Guerra Mundial y reflotó a la compañía en un momento difícil. Estos fueron todos los modelos.
A lo largo de su dilatada historia, BMW ha pasado por numerosas etapas y altibajos. También ha fabricado de todo, desde motores de avión hasta grandes sedanes de lujo, pasando por el estrambótico Brutus. Sin embargo, hubo un momento en el que las cosas no marchaban muy bien y justo apareció la Neue Klasse para salvar la compañía.
Todos los fabricantes (o la mayoría) atraviesan por momentos buenos y otros no tanto. Es como la vida misma, hay veces que te va bien y otras que las pasas canutas para salir adelante.
A BMW le pasó después de la Segunda Guerra Mundial. La marca bávara quedó literalmente arruinada tras la contienda (como toda Alemania), debido a que su principal fuente de ingresos eran los motores de avión y esta actividad quedó prohibida después de la contienda.
La firma había lanzado modelos deportivos como el 328 y ya en los 50 produjo el precioso 507, además de berlinas como el 501 y el 503. Sin embargo, eran coches demasiado caros para aquella Alemania de posguerra. Además, a medida que se acerba la década delos 60, esos modelos empezaban a quedar algo obsoletos.
Por otro lado, la división de motocicletas tampoco ayuda a mantener la persiana del negocio levantada. La situación era preocupante, prácticamente, al borde de la desaparición. Esto puede ser difícil de creer en la actualidad, pero así era.
La Neue Klase, la generación que salvó a BMW
BMW necesitaba lanzar modelos económicos que pudiesen comprar un público numeroso. Recordemos que estamos en la época en la que en Europa se empiezan a popularizar utilitarios como el Fiat 500 o el Seat 600, a los que hay que añadir el Escarabajo y el 2 CV que ya se fabricaban desde hacía años.
En el caso del fabricante alemán, encontró un colchó para amortiguar la caída en dos utilitarios: por un lado, el Isetta, que en realidad no era suyo, sino de la italiana Iso Rivolta, pero BMW compró los derechos para producirlo en Alemania; por otro, el BMW 700, fabricado entre 1959 y 1965.
Ambos modelos tuvieron éxito y permitió a la compañía respirar, pero no era suficiente. Necesitaba otro modelo para aumentar su oferta y también recuperar parte del prestigio perdido.
Ese modelo llegó en abril 1962 de la mano del BMW 1500, aunque la producción arrancó hasta agosto. Fue el coche que estrenó la Neue Klasse (Nueva Clase en español) y sin el cual, la firma bávara no sería lo que es hoy.
Tenía un diseño moderno, sencillo, pero práctico, con una carrocería ligera sobre un chasis autoportante y mucha superficie acristalada. El diseño fue obra de Wilhelm Hofmeister, quien ya era entonces el diseñador jefe de BMW, y contó con la ayuda del italiano Giovanni Michelotti.
El frontal del Neue Klasse se caracterizaba por los faros redondos (luego hubo modelos con luces rectangulares), el perfil lateral de la parte delantera con forma de hocico de tiburón y, sobre todo, la parrilla de orientación vertical.
La curva Hofmeister

Suele decirse que un diseñador alcanza su máxima consagración cuando se bautiza con su nombre un determinado elemento de diseño. Este es el caso de Wilhelm Hofmeister, responsable (junto con su equipo) de la característica transición del pilar C de la Neue Klasse.
Por motivos de estabilidad, a este elemento no se le dio forma redonda, sino forma de codo. Con el tiempo, este rasgo estilístico se convirtió en una seña de identidad de BMW, conocido como curva Hofmeister, y se incluye en todos los modelos.
Para la carrocería de cuatro puertas se apostó por un diseño funcional y discreto muy distinto del estilo conservador y barroco de las series 501/502/503. Así, sin particularidades estilísticas y con una forma aerodinámica, surgió un vehículo que transmitía deportividad y elegancia.
Con él, BMW logró captar el gusto de la época. Como hemos señalado antes, para diseñar el Neue Klasse, Wilhelm Hofmeister, el joven diseñador jefe de BMW, contó con la ayuda del famoso diseñador italiano Giovanni Michelotti.
Todos los modelos de la Neue Klasse

La Neue Klasse abarcó varios modelos diferentes. Cada denominación hacía referencia a las diferentes cilindradas del motor, disponibles desde 1962 hasta 1970, si bien el bloque era el mismo, un cuatro cilindros con código M10.
El primero fue el BMW 1500, que montaba un M10 de 1.5 litros refrigerado por agua que producía 75 CV a 5.500 rpm, con un cigüeñal de cinco rodamientos y un árbol de levas. Era una potencia más que suficiente para empujar sus 950 kg de peso y alcanzaba una velocidad máxima de 150 km/h.
Construido sobre un chasis autoportante, contaba con suspensión del puntal delantero, brazo posterior semi-final y frenos delanteros de disco. El motor no era nada del otro mundo, pero era robusto, fiable y no requería un mantenimiento costoso.
El BMW 1500 tuvo tan buena acogida que la marca lanzó nuevas versiones con mayor cilindrada. En 1963 llegó el 1800, que alcanzaba los 90 CV y le proporcionaba mejores prestaciones.
Luego llegó una versión intermedia, el 1600, que ofrecía 83 CV y mejor par que el 1500, al que reemplazó. Finalmente, en 1966 llegó el 2000, modelo que primero salió con carrocería coupé, con un frontal diferente y faros rectangulares, y después apareció la variante berlina. En este caso, el motor de 2.0 litros ofrecía unos respetables 120 CV.

