El Petersen Automotive Museum ha creado la exposición de coches de 'A todo gas' que hasta Paul Walker aprobaría

Los entusiastas de ‘Fast & Furious’ tienen una cita en el Museo Petersen para asistir a la exposición de coches de ‘A todo gas’ por el 25º aniversario de la saga.
En el universo de ‘Fast & Furious’, los coches siempre han sido el centro de la acción, ya sea porque protagonizaban carreras callejeras, como pasaba en los orígenes de la saga, o porque son el eje central de espectaculares escenas de acción con persecuciones, explosiones y acrobacias de todo tipo. Ahora, el Museo Petersen quiere rendirles homenaje con una exposición especial.
Los coches han sido protagonistas de una saga que durante más de dos décadas ha marcado la cultura del automóvil, especialmente la vinculada al tuning y a las carreras callejeras. Ahora, buena parte de esos coches que marcaron a toda una generación se reúnen en una nueva exposición organizada por el Petersen Automotive Museum, uno de los museos del automóvil más importantes del mundo.
Una exposición anual de coches de ‘A todo gas’
La exposición se titula ‘A Fast & Furious Legacy: 25 Years of Automotive Icons’ y celebra el 25º aniversario de la franquicia cinematográfica iniciada en 2001. La exposición se inauguró oficialmente el sábado 14 de marzo y permanecerá abierta al público hasta abril de 2027, permitiendo a los visitantes recorrer más de dos décadas de historia del cine y de la cultura del automóvil a través de algunos de los coches más icónicos que han aparecido en las películas.
La apertura de la exposición estuvo acompañada de un evento especial que convirtió el propio museo en algo parecido a una reunión de aficionados al estilo de las que aparecen en la saga.
Durante ese día, el aparcamiento del museo acogió una concentración de coches inspirados en el universo de ‘A todo gas’, además de actividades para los asistentes, encuentros con profesionales del sector y la posibilidad de adquirir merchandising exclusivo relacionado con la exposición.
El objetivo de esta exposición es repasar el impacto cultural que ha tenido la franquicia desde su debut a principios de este siglo. En estos 25 años, la saga ha pasado de ser una película centrada en el mundo de las carreras callejeras a convertirse en una de las franquicias cinematográficas más exitosas de Hollywood, con múltiples películas y miles de millones de dólares recaudados en taquilla.
Supra, Charger y muchos más
La exposición reúne algunos de los vehículos más reconocibles que han aparecido en la saga. Entre ellos destaca el Toyota Supra A80 de 1994 asociado al personaje de Brian O’Conner, interpretado por el difunto Paul Walker, uno de los coches más recordados de la primera película y uno de los símbolos de la cultura tuning de principios de los 2000.
También está presente el Dodge Charger R/T de 1970 que lleva años asociado al personaje de Dominic Toretto (Vin Diesel), otro de los vehículos más representativos de la franquicia.
Además de los dos emblemas más destacados de la franquicia, en la exposición anual hay otros vehículos emblemáticos que aparecieron en diferentes entregas de la saga, como el Mazda RX-7 de 1993 que conducía Toretto en la primera película, el Nissan 240SX utilizado por Letty Ortiz (Michelle Rodriguez) o el Honda S2000 que conducía Suki (Devon Aoki) en ‘2 Fast 2 Furious’.
Muchos de estos vehículos no son réplicas, sino unidades reales utilizadas durante los rodajes o coches de producción creados específicamente para las películas. En algunos casos se trata de coches de acrobacias o prototipos construidos para determinadas escenas, lo que permite observar de cerca cómo se desarrollaban las secuencias más espectaculares de la saga.
Salas repletas de coches de ‘Fast & Furious’
La exposición ocupa varias galerías del museo y pretende mostrar la evolución de la franquicia a través de sus coches más icónicos, desde los modelos que definieron la estética del tuning de principios de siglo, asociados a las dos primeras entregas de la saga, hasta los vehículos más radicales que aparecieron en las entregas posteriores.
De esta forma, el visitante puede entender cómo el fenómeno ‘Fast & Furious’ influyó en la cultura del automóvil y en la forma en la que el cine ha representado los coches durante las últimas décadas.
El Petersen Automotive Museum, inaugurado en 1994 y situado en Los Ángeles, es uno de los museos del automóvil más importantes del mundo, con decenas de galerías dedicadas a la historia y la cultura del automóvil. Su colección permanente incluye más de un centenar de vehículos expuestos y numerosos coches históricos almacenados en sus instalaciones.
Y durante el próximo año entero, esta exposición permanente contará con una sección dedicada a ‘A todo gas’, donde además de los vehículos citados, también habrá modelos como el Ford Mustang con motor Nissan o el Mitsubishi Lancer Evo IX utilizados en ‘The Fast & The Furious: Tokyo Drift’, o el Dodge Charger Daytona de 1968 que conducía Toretto en la sexta entrega de la franquicia.
