Mazda nos podría echar un jarro de dura realidad en su deportivo por excelencia: solicita la patente de un eléctrico que se parece mucho al Miata

El Miata de baterías podría estar cerca. En Mazda han pedido la patente de un minideportivo eléctrico que se parece mucho al MX-5 y tiene una curiosa configuración.
¿Cómo sería un Mazda MX-5 eléctrico? El descapotable de la marca japonesa sigue presente y fiel a sus principios, pero es posible que cambie en un futuro no muy lejano. En Mazda han pedido la patente de un minideportivo eléctrico que se parece mucho al MX-5 y que podría hacerse realidad en algún momento.
La electrificación está llegando a Mazda de forma paulatina, con modelos como el MX-30. La idea es aumentar el ritmo, pero el caso del MX-5 es delicado, ya que se trata del coche más reconocible de la firma en su gama actual y de un modelo con unas claves muy definidas: ligereza y una mecánica térmica con cambio manual.
En cualquier caso, la electrificación sigue avanzando y no se ha llegado a descartar aún la creación de un Mazda MX-5 de baterías. Poco más se sabe al respecto por ahora, pero los datos de una patente que ha presentado la firma asiática hace unos meses nos hacen pensar en cómo podría ser una variante cero emisiones de su roadster.

El documento se presentó en octubre de 2024, pero fue en abril de este año cuando salió a la luz. Titulado ‘Electric Automobile’, muestra un diseño de un coche descapotable con proporciones similares a las de un Miata o MX-5, aunque se detalla que su configuración se podría trasladar a una berlina o a otro tipo de vehículos.
Dicha configuración es muy llamativa, además, ya que busca colocar el motor eléctrico y las baterías de forma que se consiga una distribución de peso ideal, pero no en la forma habitual en la que lo consiguen los coches eléctricos. En lugar de colocarse una batería en todo el suelo, se instalan celdas en el medio, donde normalmente se encontraría el túnel de transmisión.
La idea es mantener el peso lo más centrado posible, razón por la cual también el motor se coloca en esta zona. Se conecta a un diferencial trasero y está situado casi en posición central, lo que permitiría reducir más el movimiento de inercia, según se apunta en el documento de la solicitud de patente de Mazda.

Aun así, esto plantea la duda de si sería posible contar con suficiente energía como para ofrecer una autonomía razonable, dado que la batería no ocuparía todo el suelo del coche. Sin embargo, también se comenta en el documento la posibilidad de colocar paquetes de baterías adicionales delante del asiento del copiloto. ¿Para qué? Para compensar el peso del conductor.
Con esto en mente, parece extraño que se puedan tomar tantas molestias en la marca japonesa para crear un coche de baterías que no tenga cualidades deportivas. Además, la propia silueta del coche presente en la patente hace pensar con aún más razón en que se pueda tratar de una fórmula pensada para el futuro Mazda MX-5 eléctrico.
De ser así, parece que estaremos ante un descapotable todavía muy bien equilibrado o esa sería la idea, si bien no sería tan ligero como el actual. Asimismo, es evidente que también perdería el cambio manual, que es uno de sus elementos estrella y una parte esencial de la experiencia de conducción.
Es por esto que la marca asiática todavía no busca precipitarse con la creación de una variante electrificada o 100% eléctrica de este descapotable. Sigue siendo un modelo muy querido y goza de una popularidad buena dentro de los coches de su clase, a pesar de no tratarse de un coche nuevo en absoluto.
La generación ND llegó en el año 2015, y aunque ha recibido alguna actualización, se mantiene prácticamente tal y como era originalmente. Sigue siendo un modelo con grandes virtudes y esto le da aire al fabricante para pensar en cómo concebir su sucesor. Por ahora, algo que parece innegociable es que será un coche ligero y purista.
De momento, el próximo MX-5 será todavía un coche de combustión con cambio manual y un peso inferior a una tonelada, según afirman desde la marca. Además, también buscará mantener una longitud inferior a los cuatro metros, en lugar de crecer como sí lo han hecho muchos otros deportivos con el paso de los años.
Sea como fuere, la creación de un Miata eléctrico supondría hacer algunas concesiones en alguno de los elementos que definen a este roadster llegado en las últimas décadas del siglo XX al mercado. Al menos, si esta patente realmente adelanta cómo será, buscará por todos los medios ser tan puro como siempre.

Sergio Ríos
Redactor
Sergio Ríos es Redactor de Auto Bild y Top Gear. Prueba todo tipo de coches, escribe artículos y graba contenido para redes sociales. Por un friki del motor, para los frikis del motor