Restauran un Chevrolet Camaro de 1970 y lo convierten en una obra de arte

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Esta preparación se ha denominado 'El sueño sin Fin' y se ha producido para que pudiera competir en eventos de la International Show Car Association. Su precio es irrisorio para el trabajo que lleva encima.

El Chevrolet Camaro nació en 1967 con la intención de plantarle cara a los jefes por aquellos tiempos, el Ford Mustang y el Dodge Challenger. Pero el coche que ahora nos ocupa es el de la segunda generación, que vio la luz en 1970 y que ha servido de inspiración a un modificador estadounidense para transformarlo en una auténtica obra de arte. 

Esta producción sale desde los talleres de Millard Edward 'Ed' Haney, y se le llamó "El sueño sin fin”. Estaba pergeñado para competir en eventos de la International Show Car Association (ISCA). 

Si quería participar en ese certamen debía variar todo el coche y que ningún componente fuera de serie respecto al Camaro primigenio. De esta manera, la carrocería está hecha a medida. Su espectacular frontal ha cambiado para ser una parrilla en cascada. La parte trasera tiene luces horizontales y los laterales incorporan manijas incrustadas en las puertas.

Donde la creatividad cobra su máxima expresión es en el interior donde se observa un tablero de madera, que no viene a ser el típico que monta este pony car, que lo suele montar redondeado y sin estridencias. Esta preparación parece sacada del programa Bricomanía, ya que los extremos ni siquiera coinciden con el contorno de los paneles de las puertas.

Para que este objeto del deseo lo sea todavía más, toda la madera de la que hablamos es de nogal, con lo que le da mayor exclusividad. En la consola central se puede ver una pequeña pantalla de televisor (de las de los años 70). También sorprende la placa en forma de diamante en la que se lee 'Endless Dream' en la parte trasera de la consola central.

Los asientos, sobre todo los traseros, son para que te estalle la cabeza. En la parte de atrás vemos una butaca envolvente donde podría caber media guardería si se quisiera, aunque no es recomendable para este tipo de coches. Por si la locura no se había apoderado de ti hasta este momento, sólo tienes que mirar hacia el techo, que es artesonado.

Y en este tipo de creaciones siempre tiene que haber un viraje que remate la historia. Resulta que el coche con el que se hizo esta modificación salió a la venta en 2015 por el portal VoloCars. Entonces llegaron a pedir por él 150.000 dólares (145.000 euros). 

La web de coches y motos clásicas Bring A Trailer, asegura que el modelo del que estamos hablando era un coche con muchos triunfos acumulados. "Se cree que ganó 15 campeonatos regionales de la ISCA, dos campeonatos divisionales del Atlántico y fue el campeón general de la ISCA en 1986", según ese portal.

Pero no se vayan todavía porque aun hay más. El coche no arranca tal y como está ahora porque según afirma su vendedor, el motor gira manualmente, pero que necesita un motor de arranque. Quizás por ese motivo el coste de esta obra de arte sea muy barata para el trabajo que lleva encima. La oferta más alta fue de 14.250 dólares (13.800 euros).

No se tú, pero yo viendo todo el trabajo que lleva y cómo se ha cuidado al detalle cada componente del vehículo, lo veo excesivamente barato. Seguiremos informando...

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