¿Ruinas sobre ruedas? Estos 9 coches pudieron ser grandiosos, pero se vendieron a pérdidas para sus marcas

Jeremy Clarkson prueba del Lexus LFA
Jeremy Clarkson prueba del Lexus LFALee Brimble/Justin Leighton

Hay coches brillantes que acaban siendo un fracaso financiero para sus fabricantes. Es el caso de estos 9 coches que se vendieron a pérdidas, pero que pasaron a la historia.

Hayas estudiado economía o no, seguro que sabes cuál es el fin principal de cualquier empresa: ganar dinero. Sin embargo, en el mundo del motor no es siempre así y algunas marcas son capaces de crear coches hechos a conciencia que, si bien podían ser sensacionales en varios aspectos, no fueron precisamente brillantes en el apartado financiero. Es el caso de estos 9 coches que se vendieron a pérdidas.

Desde iconos de la carretera a coches extremadamente avanzados que salieron adelante por el afán de ingenieros y dirigentes de marcas, hay varios ejemplos de vehículos que dejaron huella, pero que no reportaron precisamente beneficios a sus creadores. Aun así, han pasado a la historia y quizás eso sea lo más importante. Siempre y cuando no le preguntes a los contables...

Mini

Mini
Mini

Puede que su diseño fuera muy ingenioso y que gozara de gran popularidad entre el público, pero incluso tras 14 años de producción, British Leyland admitió en 1973 que perdía dinero con cada Mini. Aun así, atrajo a nuevos clientes hacia la marca y, si se tenían en cuenta las piezas de recambio, lograba cubrir gastos.

Smart Fortwo

Smart Fortwo
Smart Fortwo

Otro coche cuyo desarrollo resultó caro y que luego tuvo dificultades para venderse fue la primera generación del Smart Fortwo. Sí, era un diseño ingenioso, pero un informe de 2013 de los analistas financieros de Bernstein Research reveló unas pérdidas estimadas de unos 3.000 millones de euros en el proyecto total para Daimler.

Porsche 959

Otro superdeportivo ridículamente complejo y revolucionario que fue un fracaso financiero. Contaba con llantas de aleación de magnesio, suspensión ajustable electrónicamente, turbos secuenciales y tracción total ajustable, pero Porsche perdió más de 100.000 euros por cada coche.

Jaguar X-Type

Jaguar X-Type
Jaguar X-Type

No entendemos cómo Jaguar tomó un Ford Mondeo y lo convirtió en un desastre sin rentabilidad. Los directivos de Ford se habían fijado inicialmente un objetivo de 100.000 unidades vendidas al año, pero Jaguar solo había vendido 350.000 cuando se canceló el proyecto tras ocho años en el mercado. Eso supuso una pérdida de alrededor de 1500 millones de libras en el proyecto.

VW Phaeton

Otra obra maestra de Piëch, que al parecer contó con un presupuesto de desarrollo de 1.900 millones de euros, el Phaeton fue un coche brillante que nadie quería. Según los informes, Volkswagen perdió unos 29.000 euros por cada unidad vendida.

Audi A2

El A2 era ligero, muy aerodinámico y estaba ingeniosamente fabricado. Y fue un pequeño fracaso de ventas. Solo se fabricaron 176,377 unidades en sus cinco años de producción, y su sofisticada estructura de aluminio encarecía su fabricación. Las fuentes sugieren que Audi perdió unos 5.000 euros por coche.

Maybach 57/62

Maybach 57/62
Maybach 57/62

Cuando Mercedes resucitó la marca Maybach a principios de la década de 2000 para competir con el Rolls-Royce Phantom, al parecer invirtió en torno a 1.000 millones de euros en el proyecto. Por desgracia, la enorme depreciación contribuyó a ralentizar las ventas, y Mercedes acabó perdiendo alrededor de 290.000 euros por cada unidad.

Bugatti Veyron

Bugatti Veyron
Bugatti VeyronAlibiev.A

Con unos enormes costes de I+D, unos objetivos descabellados y una serie de retrasos bien documentados, quizá no sea de extrañar que la obra maestra de Ferdinand Piëch acabara siendo un producto de reclamo para Bugatti. Pero, dado el éxito que tiene la marca hoy en día, parece que, en realidad, todo valió la pena.

Lexus LFA

Jeremy Clarkson prueba del Lexus LFA
Jeremy Clarkson prueba del Lexus LFALee Brimble/Justin Leighton

Qué dolor debe de suponer ahora para Lexus ver cómo se venden LFA con muy poco uso por casi un millón de libras. Ni siquiera el precio de 421.000 euros de 2010 fue suficiente para evitar una considerable pérdida por cada coche, aunque eso es lo que pasa cuando el desarrollo lleva 10 años e incluye múltiples rediseños.

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