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Maserati Ghibli híbrido en 5 claves que no debes pasar por alto

El primer híbrido de Maserati
Un híbrido bastante descafeinado.

El Maserati Ghibli híbrido es la primera vez que Maserati coquetea con el mundo de los coches híbridos. Pero no esperes ni enchufes ni siquiera una batería como dios manda. Hablamos simplemente de un sistema micro-híbrido de 48 voltios que mejora ligeramente la eficiencia pero cuyo principal objetivo es conseguir la etiqueta ECO de la DGT. ¡Cómo hace buena parte de su competencia!

Sin embargo, es cierto que puede parecer un poco presuntuoso que el Maserati Ghibli híbrido tenga esa denominación con una presencia de la electricidad tan escasa. Hoy vamos a repasar algunas de sus claves, para saber si es una opción interesante o si es mejor mirar a la competencia en este segmento de los coches híbridos de lujo.

Micro-híbrido de 48 voltios

El primer híbrido de Maserati

Lo primero y más importante que debes saber del Maserati Ghibli híbrido es que no cuenta con una batería de gran capacidad y el coche jamás se mueve con la electricidad. Pero eso no es óbice para afirmar que estamos ante el Maserati más eficiente de la historia. Bajo el capó, el Ghibli híbrido luce un pequeño cuatro cilindros de dos litros sobrealimentado mediante turbo. Cuenta con un alternador de 48 voltios que asiste al sistema eléctrico del vehículo para poder apagar el motor en condiciones óptimas de uso.

El resultado es un consumo combinado de 8,5 litros a los cien el ciclo WLTP, por lo que es digno decir que la cifra de consumo es bastante buena. ¡Pero hay más!

Unas prestaciones notables

El primer híbrido de Maserati

Lo más interesante del sistema eléctrico del Maserati Ghibli híbrido es el sobrealimentador eléctrico e-Booster, capaz de ofrecer un pico de par en situaciones determinadas para conseguir una mejor respuesta del vehículo en aceleraciones. Gracias a los 330 CV y 450 Nm que genera este sistema híbrido, es capaz de acelerar de cero a cien en 5,7 segundos y alcanza los 255 km/h. Nada mal para un cuatro cilindros en una berlina tan grande y pesada.

El peso es clave

El primer híbrido de Maserati

Algo bueno de la microhibridación es que te permite conseguir más eficiencia e incluso mejorar ligeramente las prestaciones gracias al e-Booster pero sin añadir el peso extra de un motor eléctrico y sobretodo de una batería específica. Tanto es así, que gracias al pequeño motor que utiliza esta versión es la más ligera de toda la gama, parando la báscula en los 1.878 kilos, 80 menos que la versión diésel. 

Un comportamiento dinámico de primera

El primer híbrido de Maserati

Esto no solo permite al coche conseguir unas mejores prestaciones en aceleración o velocidad punta, sino también un comportamiento muy deportivo y emocionante. Vale, 330 CV quizás no sean suficientes para poner el problemas a coches deportivos de primer nivel, pero sí es suficiente para tener una berlina con un buen equilibrio entre prestaciones, eficiencia y comportamiento dinámico.

Diseño y lujo italiano

El primer híbrido de Maserati

El Maserati Ghibli híbrido no será un coche interesante para quien busque un coche híbrido enchufable que le permita moverse en el día a día sin gastar y sin contaminar. Este es más bien una versión más dentro de la gama del Ghibli, con la ventaja de la etiqueta ECO y con un sistema mecánico ligeramente electrificado que combina buenas prestaciones y consumos razonables.

Además, hay que sumar a todo ello un diseño espectacular y un interior repleto de lujo y posibilidades de personalización: desde el cuero de la mayor calidad a la seda de Ermenegildo Zegna. En este tipo de marcas el límite lo pone siempre tu cuenta corriente, pero si buscas ese diseño, ese lujo y esa deportividad que solo los italianos impregnan en sus vehículos, sin renunciar a las prestaciones y a la eficiencia, este Ghibli puede ser una opción. Aunque de híbrido tenga más bien poco.

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