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Verdad o mentira: ¿son los SUV más seguros que otros coches?

Ni el bueno es tan bueno ni el malo es tan malo...

Imagen de perfil de Rebeca Álvarez
Dacia Duster

Seguro que has oído mil veces que los SUV son más seguros que otros coches, ¿verdad? Pues ha llegado el momento de descubrir cuánto hay de cierto en esto. Porque ni son tan buenos como parecen ni, obviamente, tan malos, así que vamos a analizar qué se esconde detrás de los famosos todocaminos. Y empecemos por la creencia más popular: su tamaño. 

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Sí, el tamaño es uno de los motivos por el cual se piensa que la seguridad de los SUV es superior a la de otros coches nuevos, pero hay que hacer diversos matices. Por supuesto que por su tamaño, ante determinados impactos los ocupantes del vehículo estarán más protegidos, pero hay que tener en cuenta a todos los usuarios de la vía. 

Por tanto, tal y como informan desde 'Circula Seguro' -iniciativa de la Fundación Michelin y Mapfre-, el tamaño de los SUV puede suponer un problema para los conductores de vehículos más pequeños, como son los utilitarios. Ellos lo llaman 'incompatibilidad de impacto', que quiere decir que los puntos duros del chasis del SUV son mayores que los del utilitario convencional.

Además, al ser más pesados, sus inercias y la fuerza del impacto también es mayor, lo que multiplica los daños en los vehículos más pequeños. Por tanto, lo que en realidad nos transmiten los SUV es una falsa sensación de seguridad.

 

 

Debido a su altura, también son más inestables que otros coches que tengan el punto de gravedad más bajo, lo que puede aumentar el riesgo de vuelco en un accidente o ante alguna maniobra brusca, algo que, por cierto, es más probable ya que al sentir que estamos más protegidos al volante podemos tener conductas que con otro vehículo no nos atreveríamos.

 

Entonces, los SUV son más seguros: ¿sí o no?

Aunque toda la información que acabas de leer puede ser un poco alarmista, mantén la calma: simplemente es necesario usar el sentido común. Los SUV no son más seguros; incluso me atrevería a decir que tienen más argumentos en contra además de la seguridad-son más caros, sus ruedas son más grandes, lo que puede aumentar el riesgo de 'aquaplanning', y su consumo es, por lo general, mayor-.

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Sin embargo, los fabricantes han ido desarrollando con el paso de los años nuevos sistemas de seguridad activa para solventar todos los problemas añadidos a los que se enfrentan los SUV. La tracción a las cuatro ruedas, por ejemplo, o el control electrónico de estabilidad (ESP) son muy importantes para aquellos momentos en los que los todocaminos 'flaquean'. 

 

Jeep Wagoneer de 1968, el pionero de los SUV

 

Otras ayudas a la conducción como las cámaras de visión trasera o los detectores de ángulos muertos también complementan la falta de visibilidad de la que a veces hacen gala. Por tanto, vistos todos estos puntos, debes tener algo muy claro: si te gustan los SUV, no debes tener ningún problema en comprarlo.

Ahora bien, tienes que ser consciente de que no por hacerlo irás más seguro que en un familiar o una berlina, por ejemplo, y por tanto, deberás actuar en consecuencia. Su aspecto robusto te puede hacer pensar que estás protegido frente a todo, pero esto no es así. ¡Recapacita y no te dejes llevar por las modas! 

 

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