"Una experiencia brutal": cómo es conducir el nuevo Audi RS 5 por una de las mejores carreteras del mundo

Audi RS 5 en la carretera alpina de Grossglockner
Audi RS 5 en la carretera alpina de Grossglockner

¿Qué se siente al conducir un familiar deportivo PHEV de 639 CV en una de las mejores carreteras de Europa? He probado el Audi RS 5 Avant en la carretera alpina del Grossglockner.

Lo tengo claro. Por muchos lugares que pueda visitar gracias a mi trabajo, los Alpes son uno de mis destinos favoritos. No hace falta que seas un enamorado de la naturaleza, vas a quedarte maravillado y no podrás evitar pararte a un lado de la carretera en más de una ocasión para admirar el sorprendente paisaje que te rodea. Y eso tiene mérito, ya que las carreteras que hay aquí no son aburridas en absoluto. Especialmente, cuando las experimentas a bordo de uno de los familiares más rápidos del momento: el nuevo Audi RS 5 Avant.

En los Alpes austríacos hay muchos puertos de montaña que pueden enamorar a cualquier amante de las dos o cuatro ruedas. Kilómetros y kilómetros de asfalto que se encuentra en buen estado general, con curvas de todo tipo y cambios de elevación pronunciados. Ahora bien, si hay un lugar que destaca sobre los demás, es la Carretera Alpina del Grossglockner.

Su origen se remonta a hace más de 3.500 años, cuando este paso de montaña era usado como una ruta comercial entre Europa Central y Venecia de los celtas y romanos, pero fue en la década de 1930 cuando se construyó una carretera que hoy se extiende durante 48 kilómetros entre la localidad de Fusch y Heiligenblut am Grossglockner. Está abierta entre principios de mayo y noviembre, ya que los inviernos son especialmente duros. Además, hay que pagar para entrar (46,50 euros por día si vas en coche y 130 euros para el pase de temporada anual), pero merece la pena.

Prueba del Audi RS 5 en los Alpes
Prueba del Audi RS 5 en los Alpes

La razón por la cual me encuentro en este entorno tan idílico no es otra que la última novedad de Audi: el nuevo RS 5, que llega como un deportivo híbrido enchufable. Es un coche que representa un cambio en varios sentidos: es el primer PHEV de la gama RS y también el modelo que marca el fin del RS 5 coupé, ya que ahora ocupa el lugar del RS 4. Ahora solo se ofrece en versión Sedan o Avant, con carrocería familiar.

Independientemente de la variante que elijas, es un deportivo imponente que nada tiene que ver con un Audi A5 normal. Sorprende la anchura de su carrocería, con unos abombados pasos de rueda que envuelven unas ruedas con llantas de 21 pulgadas, unos paragolpes musculosos y una trasera en la que no pasa desapercibido el difusor y las abultadas salidas de escape ovaladas. Gira cabezas a su paso, pero no llama tanto la atención al llegar a la entrada del Grossglockner, donde la competencia es bastante dura.

Me encuentro en la cola para entrar a través del ‘peaje’ de entrada y los personajes que me rodean son dignos de un ‘track day’ en el circuito de Nürburgring: Chevrolet Corvette, Porsche 911 GT3 RS, Ferrari 488, Lamborghini Huracán… Coches que se ríen de mi poder adquisitivo, cuyos dueños pueden disfrutar sin preocuparse por las responsabilidades del resto de los mortales en la tarde de un jueves cualquiera.

Prueba del Audi RS 5 en la carretera alpina de Grossglockner
Deportivos de todo tipo en la entrada a Grossglockner

No todo son coches. También hay motos de todo tipo y, tras lograr acceder a la carretera, me encuentro detrás de una cuyo piloto parece conocer el paso de montaña como la palma de su mano, a juzgar por cómo toma las curvas y el ritmo que lleva. “Ese seguro que ha pagado el abono anual”, pienso para mí. Pero me viene perfecto, ya que va a ser mi liebre durante el primer tramo de una carretera espectacular.

Pongo el RS 5 en modo RS Sport (que cambia cuestiones como la relación de marchas y quita tracción atrás) y ambos pisamos a fondo en la primera recta, que presenta una inclinación llamativa. La nueva berlina deportiva (o familiar deportivo) de Audi monta un motor V6 biturbo de 2,9 litros de 510 CV, pero se acompaña de un propulsor eléctrico de 177 CV que permite contar con una potencia de 639 CV y 825 Nm de par que impulsan el conjunto con decisión, pero de manera progresiva.

Al aprovechar al máximo las revoluciones, el cambio automático de ocho relaciones sube de marcha y posteriormente noto una sacudida algo brusca que también se produce si levantas el pie en altas revoluciones sin cambiar de marcha. Añade dramatismo, pero es algo a lo que te tienes que acostumbrar, ya que no es tan suave como lo que ofrecen otros RS no hibridados y no me acaba de convencer. También puedes usar el cambio en modo manual, que es más suave si cambias antes, pero cuando esperas hasta el final puede demorarse demasiado. Este puede ser el punto que menos me convence a bordo de este familiar deportivo, pero en absoluto desmerece la experiencia.

Prueba del Audi RS 5 en la carretera alpina de Grossglockner
Prueba del Audi RS 5 en la carretera alpina de GrossglocknerSergio Ríos

Circulando por este famoso puerto de montaña austríaco, el Audi RS 5 se muestra reactivo, pero dócil. La velocidad sube sin esfuerzo y pronto nos encontramos circulando a un buen ritmo mi improvisado compañero motero y yo. Llegan las curvas y, aunque el RS 5 pesa nada menos que 2.445 kg en la versión Avant, cualquiera lo diría. La tracción quattro no falta, pero también se suma el Dynamic Torque Control, un sistema de vectorización de par electromecánico que reparte el par entre las ruedas traseras en solo 15 milisegundos. El resultado es una agilidad y una estabilidad sorprendentes en curva, ni el ruido de neumáticos pidiendo clemencia.

Seguimos superando giros a buena velocidad y el Audi RS 5 ni se inmuta. Ni siquiera al intentar forzarlo hace el intento de perder agarre y se mantiene dócil en esta carretera que bien podría ser un circuito, con curvas de todos los ángulos, muchos giros cerrados, buena visibilidad y apenas tráfico.

Me lo estoy pasando en grande y pronto empiezo a fijarme en la magnitud de las montañas que me rodean. La altitud sigue aumentando y la estampa es cada vez más sorprendente, con picos nevados que se aprecian a lo lejos. ¿O quizás están cerca? Es difícil juzgar el tamaño y la distancia de las cosas aquí.

Prueba del Audi RS 5 en la carretera alpina de Grossglockner
Prueba del Audi RS 5 en la carretera alpina de GrossglocknerSergio Ríos

Llevo un rato conduciendo y disfrutando del coche, pero no puedo evitar parar un momento para apreciar el lugar antes de continuar mi recorrido, mientras que mi amigo motero sigue su camino. Este es un lugar que te hace sentir que te encuentras en una postal. Al mirar al entorno desde un precipicio, siento una tranquilidad absoluta por el silencio que me rodea, el cual acaba siendo interrumpido poco después por el rugido de los motores de los superdeportivos y motos que están aprovechando la carretera. Me podría quedar aquí todo el día, pero quiero seguir subiendo.

Vuelvo a sentarme en los cómodos asientos semibucket del Audi RS 5 y ya no tengo a mi guía de dos ruedas delante, pero ya me hago una idea de cómo es esta carretera. Simplemente, hay que disfrutar y tener cabeza, ya que solo unos pequeños postes de piedra te separan del precipicio si tomas una curva de forma demasiado optimista.

No hace falta llegar a esos límites aquí para disfrutar, eso sí. Sin necesidad de ir a fondo, es una carretera que te hace disfrutar cada giro, especialmente al volante de un coche como este, que te transmite una confianza absoluta al conducir. A pesar de su aspecto amenazador, te pone las cosas fáciles y te permite explorar sus límites con ciertas garantías. Tomo una curva, y otra, y otra, mientras que el agarre sigue totalmente presente. En la siguiente recta, piso a fondo y el motor estira hasta unas 6.500 rpm acompañado de un sonido atractivo (que lo es aún más desde fuera). Disfrutar esto mientras me rodea un entorno de este calibre y en una carretera que parece que ha sido cerrada para mí es una experiencia brutal. No hay mejor forma de definirlo.

Prueba del Audi RS 5 en la carretera alpina de Grossglockner
Prueba del Audi RS 5 en la carretera alpina de GrossglocknerSergio Ríos
Prueba del Audi RS 5 en la carretera alpina del Grossglockner
Prueba del Audi RS 5 en la carretera alpina del Grossglocknersagmeistertobias
Prueba del Audi RS 5 en la carretera alpina del Grossglockner
Prueba del Audi RS 5 en la carretera alpina del Grossglocknersagmeistertobias

Pronto alcanzamos los 2.500 metros, el punto más alto, donde me recibe una diferencia de temperatura de 20 grados respecto del inicio de la ruta (grave error haberme dejado la chaqueta en el hotel) y unas vistas aún más espectaculares, si cabe. Todo empieza a estar cubierto de nieve y esa es la norma en el tramo que resta de carretera. De nuevo, más curvas, muchas cerradas, un asfalto impoluto y un entorno sorprendente.

Así llego al final de la Carretera Alpina de Grossglockner, donde me lo he pasado como nunca. ¿Ha sido por la carretera o el coche? Una mezcla de ambos, diría yo. Es cierto que también habría disfrutado a bordo de mi Seat Córdoba 1.4 de 60 CV, pero estar aquí a bordo de un Audi RS 5 de 639 CV eleva la experiencia a otro nivel. Todavía no anochece. Quizás pueda quedarme un rato más aquí.

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Sergio Ríos

Redactor

Sergio Ríos es Redactor de Auto Bild y Top Gear. Prueba todo tipo de coches, escribe artículos y graba contenido para redes sociales. Por un friki del motor, para los frikis del motor

Audi RS 5 Avant 639 CV

MODELO

A5

VERSIÓN

Audi RS 5 Avant

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Audi RS 5 Avant 639 CV