El motor G16E-GTS del deportivo Toyota GRMN Corolla tiene un as en la manga: su cifra de potencia

Los ingenieros de Toyota han perfeccionado el G16E-GTS, un motor impresionante desde el principio, para que en el nuevo GRMN Corolla tenga bastante margen de potenciación.
El motor G16E-GTS que equipa el nuevo Toyota GRMN Corolla es uno de los propulsores más especiales que ha desarrollado la marca japonesa en años. Representa el regreso de Toyota a los motores de altas prestaciones desarrollados específicamente para modelos deportivos de calle, aunque con tecnologías derivadas del mundo del automovilismo. El bloque de los GR Yaris y GR Corolla tiene una construcción interesante e incluye un secreto que muy pocos conocen y es que está preparado para ofrecer niveles de potencia muy superiores a los que entrega en los modelos de producción.
La base de este motor es un bloque de aluminio de tres cilindros en línea desarrollado por Toyota Gazoo Racing con un peso en seco de 109 kilos, con camisas de hierro fundido y un cigüeñal desplazado 10 mm respecto al eje de los cilindros para reducir fricciones internas. Tiene una cilindrada de 1.618 cc, culata de 12 válvulas y una relación de compresión de 10,5:1 con inyección electrónica de combustible, turbocompresor e intercooler, así como el conocido sistema de distribución variable Dual VVT-iW de Toyota.
Evolución constante

A nivel de prestaciones, el G16E-GTS produce diferentes niveles de potencia. Cuando llegó al mercado en 2020 lo hizo con 261 CV y 360 Nm de par. Por aquel entonces, la primera versión del motor contaba con detalles como un sistema de inyección de aceite para refrigerar los cilindros, válvulas de escape de gran tamaño y conductos de admisión mecanizados para mejorar el flujo de aire, entre otros.
Desde entonces, el propulsor ha recibido diferentes mejoras y actualizaciones que le han permitido aumentar su potencia hasta los 306 CV, cifra que ofrece el Toyota GR Corolla y el nuevo GRMN Corolla. El par motor se mantiene en 400 Nm en el caso del primer modelo, pero la variante GRMN lo aumenta hasta los 415 Nm, disponibles entre las 3.600 y las 4.800 rpm.
Para lograr estas cifras de potencia y, sobre todo, de par motor, el GRMN Corolla recurre a un radiador auxiliar adicional, un sistema de pulverización de agua para el intercooler y una gestión electrónica específica para uso intensivo en circuito. Además, tiene una potencia específica de 187 CV por litro, lo que lo convierte en uno de los motores de tres cilindros de producción más potentes jamás fabricados.
Pero lo interesante aquí no es el hecho de que ofrezca unos impresionantes niveles de potencia y par motor de fábrica, sino que el motor G16E-GTS está capacitado para soportar más, mucho más de lo que ofrece de serie. Toyota ha creado un motor con un gran margen de mejora, por lo que su potenciación es relativamente sencilla y no implica reforzar componentes internos.
Margen de mejora sin afectar a la fiabilidad
Así al menos lo demostraron hace ya algunos años en el canal de YouTube Motive Video, donde tomaron un Toyota GR Yaris con el motor de tres cilindros y empezaron a realizar mejoras con el objetivo de comprobar cuál era el límite del motor con sus componentes de serie y detectar el punto exacto de rotura, es decir, el componente más débil.
Cuando el motor G16E-GTS falló, la cifra de potencia estaba a punto de alcanzar los 500 CV con una presión de sobrealimentación de 37 PSI. De hecho, esta fue la razón de que el motor fallase. Lo interesante es que esa potencia no destruyó el bloque ni afectó a los cilindros ni las bielas. Fue la junta de la culata la que no fue capaz de soportar la presión de los cilindros.
Y no fue un fallo que apareció desde el primer momento. Se llevaron a cabo numerosas pruebas en circuito y banco de potencia con el objetivo de comprobar su verdadero rendimiento. El resultado fue notablemente positivo cuando el bloque generaba unos 400 CV de potencia, o lo que es lo mismo, más de 100 CV por encima de lo que entrega el GRMN Corolla.
Es importante señalar que las pruebas se llevaron a cabo en 2022 con la primera versión del motor G16E-GTS, por lo que lo más probable es que los ingenieros de Toyota hayan seguido trabajando en su desarrollo para corregir todos estos puntos débiles que puedan afectar a la fiabilidad del motor, incluso si está muy por encima de la potencia de fábrica.
Porque no hay que olvidar que Toyota presta mucha atención a la fiabilidad de sus coches. Apostar por unas especificaciones conservadoras, como son los 306 CV del GRMN Corolla es garantía de que el motor soportará el paso del tiempo, el uso intensivo en circuito y la acumulación de kilómetros sin averías graves. Llevar el G16E-GTS a la barrera de los 500 CV es posible, pero tal vez no sea lo más inteligente si quieres que el motor te dure muchos años.
