El videojuego Tokyo Xtreme Racer regresa renovado en 2025

Un teaser del productor Genki ha desvelado que este juego, que se lanzó en 1999 para Sega Dreamcast y PS2, volverá con nuevos gráficos de las autopistas de la capital de Japón, pero manteniendo aspectos que le hicieron famoso como los nombres de los jugadores o el funcionamiento de la carrera en sí.
Tokyo Xtreme Racer, conocido como Shutokō Battle en Japón y Tokyo Highway Challenge en Europa, es un videojuego de carreras mítico para la Sega Dreamcast y de la PS2. Se lanzó en 1999 y fue uno de los primeros juegos de carreras basados en misiones. Ahora, 25 años después, tendrá una nueva secuela por primera vez.
El productor de juegos Genki acaba de lanzar un teaser en YouTube en el que ya anuncia que un nuevo Tokyo Xtreme Racer llegaría con una fecha de lanzamiento: "2025". Sin más. También podrás recibir más información en la página oficial de este clásico en el que a buen seguro darán más datos concretos de su puesta de largo.
Por lo poco que se ve en el vídeo, deja bien a las claras que el juego regresa a las icónicas autopistas de Tokio que ya eran tradición hace 25 años y que ahora tendrá gráficos actualizados para goce y disfrute de sus seguidores.
TXR, siglas del juego, tiene una trama en la que tú eres un corredor callejero al estilo de Midnight Club de la vieja escuela. Tendrás que recorrer recreaciones casi calcadas de las autopistas de la capital de Japón pobladas de tráfico y te encontrarás con otros corredores durante el juego libre.
Para participar en carreras debes hacer parpadear las luces, que comienzan en el lugar que tú elijas, pero sin contar con la línea de meta. En cambio, seguirás en el juego si te mantienes por delante de tu competidor durante un periodo de tiempo determinado.
Para determinarlo, ambos corredores comienzan con una barra de salud, como en un juego de lucha, y la barra se va agotando de manera constante si estás en segundo lugar. Cuanto más adelante esté el líder, más rápido se reducirá la salud del otro vehículo.
El resto de la experiencia es como la de un videojuego de carreras como los que ya conocemos: ganar carreras te da dinero, el dinero puede usarse para mejorar piezas o el coche en sí, y los rivales se vuelven cada vez más difíciles a medida que vas acumulando triunfos.

Con estos ingredientes te mantienes enganchado, como harías con otros videojuegos y este tipo de mecánicas, pero el encanto del Tokyo Xtreme Racer no reside en eso sino en que todos los rivales tienen nombres, bandas y avatares para que tengas algo más de pique y te vayas retando con cada rival al que te enfrentes.
Si no te pones nombre ni rostro, el juego te da un indicativo generado automáticamente que cambia según tu estilo de conducción. Podrás llamarte con nombres tan raros como "Zeus del infierno" o "diablo de la cadena de poder". Que igual pueden ser más interesantes que un nombre al uso puro y duro. Eso ya es cuestión de gustos.
También tendrá música con estilo Eurobeat y una mezcla de marcas reales e inventadas. Los primeros títulos de la serie no tienen coches con licencia, sino facsímiles exactos nombrados con combinaciones de letras y números cercanos al código del chasis (por ejemplo, el Mazda RX-7 de tercera generación se llama algo así como "FD7X").