¿Sabes por qué este Land Rover Defender Classic de 260.000 euros rinde homenaje a la isla de Islay?

Cómo gastarse el dinero de un piso en un coche que pasa desapercibido...

La historia es más o menos así: el jefe de Rover, Spencer Wilks, conducía un Rover 12 muy modificado por su finca de Laggan, en la isla de Islay, en las Hébridas Interiores escocesas. 

El coche en cuestión era un prototipo de lo que se convertiría en los Land Rover Serie 1, y el guardés de la finca afirmaba que debía ser un "Land Rover" para conquistar el terreno (por si estás peleado con el inglés, "rover" en inglés significa explorador con un punto de aventura, mientras que "land" es tierra o terreno).. 

Y así, para rendir homenaje a la isla donde nació el más famoso de los nombres, Land Rover Classic ha desvelado esta preciosidad: el Defender Works V8 Islay Edition.

Según el departamento de Land Rover clásicos, las especificaciones exteriores imitan a un Land Rover Serie 2A de 1965 propiedad del propio Spencer Wilks, con su pintura Heritage Grey y su techo de contraste en color Limestone y llantas de acero. 

Sin embargo, el tren motriz no tiene nada de vintage: los Works V8 se basan en los Defender fabricados entre 2012 y 2016, y están completamente renovados con frenos y suspensión mejorados, caja ZF de ocho velocidades y, por supuesto, ese V8 de 5,0 litros y 405 CV

En el interior es donde las cosas se ponen realmente especiales, porque el Islay Edition utiliza tweed creado en la isla de Islay en los asientos, las puertas y la consola central. 

Ahí también hay una pequeña bandeja de madera fabricada con las barricas de roble utilizadas en la destilería Kilchoman de la isla, fundada en 2005 por la nieta de Spencer Wilks, Kathy, y su marido, Anthony Wills. 

Se van a fabricar solo 30 Defender Islay Edition, 17 en formato 90 y 13 en formato 110 de siete plazas y nos han dicho que cada uno irá acompañado de un whisky "639" de edición limitada elaborado por la destilería. Obviamente, ambas cosas no se deberían utilizar al mismo tiempo... 

¿Y por qué 639? Este número se refiere a la matrícula del Serie 2A en el que se basa este modelo. El logo "GXC 639C" en la aleta delantera del Islay Edition también alude a ello.

Por lo demás, el suelo del maletero está forrado en madera de roble y los huecos para los pies llevan una tupida moqueta. ¿En un Defender? Eso habría sido un sacrilegio antes del modelo moderno...

Y hablando de modernidad, hay concesiones a la actualidad, como luces LED en el exterior y navegación por satélite, radio digital y Bluetooth en el interior.

El Islay Edition tiene un precio de 230.000 libras (260.000 euros) para la versión corta y 245.000 (unos 280.000 euros) para el 110

Caro, sí, pero es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 5,6 segundos. En un Defender. ¿hay algo más loco que eso?

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