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Prueba: Mazda CX-3 2019, cambia más por dentro que por fuera

Los nuevos motores ya son Euro 6d-Temp

Imagen de perfil de Enrique Trillo
Mazda CX-3 2018

El Mazda CX-3 2019 que aquí pongo a prueba por primera vez es un restyling del modelo que se puso a la venta en el año 2015. Por eso, cambia ligeramente la estética, pero se mantienen inalteradas las medidas exteriores: mide 4,2 metros de largo, 1,7 m. de ancho y 1,5 m de alto. La distancia entre ejes de 2,5 m y el maletero de 350 litros de capacidad (1.260 litros si se abaten los respaldos posteriores), tampoco varían.

 

Por tanto, sus principales rivales siguen siendo los mismos de antes. Un nutrido grupo en el que se debe ver las caras con modelos como el Nissan Juke, Renault CapturHyundai Kona. Como la competencia es feroz y no para de crecer, el fabricante japonés le ha dado un lavado de cara al CX-3 2019. Además mejora la calidad y da un paso al frente en el apartado tecnológico.

Cuenta con una nueva parrilla, que se caracteriza por contar con láminas de diferentes anchuras, a diferencia de las anteriores que eran de una sola lámina. Otro cambio en el exterior es que los embellecedores de los faros antiniebla, los guarnecidos de los pilares y las molduras laterales están pintados en color negro piano.

 

Tú decides: Nissan Juke o Mazda CX-3, ¿cuál comprar?

Por otro lado, los grupos ópticos traseros tienen en este nuevo CX-3 forma de anillo y se puede optar por llantas de 18 pulgadas, que le confieren un aspecto más robusto y dinámico.

 

 

¿Y el habitáculo del nuevo Mazda CX-3?

 

Mazda CX-3 2018

 

Es posible que te estés planteando si en el interior hay cambios que merezca la pena destacar. Me siento en el asiento del conductor y me da la impresión de que todo sigue más o menos igual que antes. Eso no significa que esté mal, además sí me parece que se ha mejorado un poco la calidad de acabados. La principal novedad es que se ha suprimido el freno de mano convencional por uno de accionamiento eléctrico y eso despeja bastante el túnel de transmisión y deja espacio para guardar objetos. Además, se ha añadido un reposabrazos con un hueco portaobjetos en su interior.

Además, los asientos se han remodelado y ahora se fabrican con una nueva espuma para lograr un mayor confort. Y en la segunda fila se ha incluido un reposabrazos con portalatas, que es algo que puede parecer muy convencional, pero que quizás no lo es tanto en un vehículo de uso eminentemente urbano.

Mazda CX-3 2018

Respecto al manejo de los instrumentos, resulta bastante intuitivo y ahora que el mando giratorio HMI Commander se ha desplazado hacia adelante la postura no resulta tan forzada.

 

¿Qué mecánicas mueven el CX-3 2018?

Todos los nuevos motores, tanto el diésel como los gasolina, cumplen con la nueva normativa de emisiones Euro 6d-Temp y pueden ir asociados al cambio manual de seis marchas o automático. Además, se puede optar por tracción 2WD o 4WD, pero con ciertas salvedades: el 2.0 de 121 CV solo se ofrece como 4x2, el 2.0 de 150 solo como 4x4 y el 1.8 diésel en ambas versiones. Pero deja que te hable un poco más despacio de cada una de estas alternativas:

El nuevo motor diésel de cuatro cilindros y 1.8 litros Skyactiv-D tiene 300 cc más de cilindrada y logra 10 CV más de potencia. Ahora alcanza los 115 CV. Yo lo he hecho la prueba del Mazda CX-3 diésel en combinación con el cambio manual de seis velocidades y debo reconocer que me ha gustado por su buen empuje y su consumo razonable. Declara un gasto medio de 4,8 litros, aunque en el recorrido que yo he realizado el ordenador de viaje ha marcado 6,1 l/100 km. El tacto del cambio es francamente bueno y los recorridos son cortos. Sin duda, me gusta mucho más que la transmisión automática Skyactiv Drive, que funciona por medio de un convertidor de par y que necesita demasiado tiempo para subir de marcha. Un detalle que me ha gustado es que ahora incorpora un sistema para reducir el ruido percibido típico de los coches diésel. Y funciona, porque en parado y en frío el sonido del motor queda bastante amortiguado.

También he podido conducir el CX-3 2019 con el bloque de gasolina Skyactiv-G. En este caso se trata de un 2,0 litros, también de cuatro cilindros en línea, que está disponible en dos escalas de potencia: 121 y 150 CV. Ambos han adoptado las innovaciones que se introdujeron en el actual Mazda CX-5, como los pistones con bordes recortados y los inyectores de alta dispersión. Esto, según Mazda "contribuye a una generosa entrega de par en todo el rango de revoluciones, y a unas cifras de consumo mejoradas en condiciones de conducción reales". Ahora te cuento lo que yo he experimentado en la práctica.

 

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Yo he preferido conducir el pequeño de la gama, que es el que acapara la mayoría de las ventas en España, concretamente el 90% de los CX-3 que se venden cuentan con esta mecánica. No me ha gustado su sonido en frío, porque se hace demasiado presente, por decirlo de una manera suave, lo cual contrasta con lo silencioso que han logrado hacer al diésel. Sí me resulta agradable lo suave que gira tanto a bajas vueltas como a regímenes medios. Pero en carretera si la cosa se inclina o tienes que hacer adelantamientos se le nota algo justo de fuerza. 

En el caso de este gasolina de 121 CV el consumo medio oficial es de 6,1 litros. Una cifra que ha superado los 7,0 litros en la ruta que yo he realizado.

 

Mazda CX-3 2018

 

Así se las gasta el Mazda CX-3 en marcha

En esta primera prueba del Mazda CX-3 2019 no soy capaz de establecer diferencias con el modelo anterior, aunque Mazda afirma haber hecho mejoras. Concretamente habla de un "ajuste adicional del sistema de suspensión". Ahora monta amortiguadores delanteros de mayor diámetro, aunque se ha reducido el tamaño de la barra estabilizadora. Así, en combinación con las mejoras en el sistema G-Vectoring Control (GVC), se logra mejorar la estabilidad y el confort de marcha. Además, se han retocado las características de control de la dirección asistida eléctrica, para optimizar el comportamiento en las curvas.

En líneas generales, su comportamiento es más confortable que dinámico. Pero no es un coche blando en el que se de más importancia a la suavidad y el pleno confort. En zonas de curvas se mueve con soltura, resulta muy equilibrado. Probablemente idóneo para un conductor medio que no busca grandes sensaciones.

El nuevo Mazda CX-3 es un coche que te ofrece una visión algo más elevada de lo que hay delate de ti y, por tanto, te aporta algo más de seguridad al volante, tiene un diseño muy atractivo y atemporal y cumple con las exigencias en lo referido a emisiones. Además, ahora está mejor equipado en lo relativo a la seguridad, ya que ofrece una versión actualizada del Sistema de asistencia a la frenada en ciudad (SCBS avanzado), con mayor capacidad para detectar peatones por la noche, también control de crucero adaptativo (MRCC) con función Stop & Go o el retrovisor con función de oscurecimiento automático.

Y en el apartado tecnológico, hay que destacar que ahora se ofrece con Apple CarPlay y Android Auto de serie en la versión Zenith del Mazda CX-3.

 

Precios del Mazda CX-3

En el siguiente enlace puedes comprobar los precios del nuevo CX-3. Pero antes de que te pongas a bucear en nuestras extensas fichas técnicas, deja que te cuenta que los diésel se han abaratado 750 euros respecto al modelo previo, así que la diferencia con el gasolina es de solo unos 400 euros. Digamos que es la estrategia de Mazda para lograr que el diésel no se derrumbe frente a la gasolina.

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