Prueba del Opel Frontera: un híbrido y eléctrico al mismo precio, pero no esperes un 4x4

El Frontera llega disfrazado de SUV eléctrico o híbrido de tamaño compacto. Su punto fuerte es que ambas versiones costarán por debajo de los 18.000 euros.

Estoy ante la prueba del Opel Frontera, un coche que de nuevo recurre al cajón de nombres de un tiempo pasado (aparentemente) mejor.

Pero lo que tienes aquí no tiene absolutamente nada que ver con el todoterreno relativamente asequible que conocimos en los años 90. Aquí estamos ante un SUV de 4,39 metros que llega con un argumento fuerte de venta: el precio.

Y lo hace porque tanto la variante híbrida como la eléctrica van a costar lo mismo, lo que es un gran atractivo de compra de la versión de batería... al menos para los que quieran un modelo para ir de A a B sin demasiada complicaciones y que tampoco busquen hacer largos desplazamientos, pues la autonomía oficial es de 305 km.

En ambos casos, bajo la chapa aparece la plataforma 'Smart Car', que es la misma que estrenó el Citroën C3 2024 y su hermano el nuevo C3 Aircross, dos modelos que comparten mucho con el recién llegado de Opel.

Stelantis le va a dar al Citroën C3 seis hermanitos más

Por ejemplo, en el caso del Opel Fronetra eléctrico, el tren de rodaje está formado por el mismo motor de 113 CV alimentado por una batería de 40 kWh. Y, como en el caso del modelo de la marca francesa, pronto recibirá una variante con mayor autonomía.

En cuanto a versión híbrida del nuevo Frontera utiliza el mismo sistema híbrido de otros modelos de Stellantis, con un pequeño motor eléctrico ubicado en la caja de doble embrague y, em esta ocasión, unido al motor Puretech 1.2 de 136 CV.

Un interior sencillo y sin demasiado drama

El protagonista de esta prueba ofrece un habitáculo sencillo. Solo el volante, de nuevo diseño, le aporta algo de personalidad a un salpicadero de diseño genérico que no te va a decir demasiado.

Como ya es norma, aparece una pantalla (en este caso de 10") con la información relativa a la conducción. En el caso del Frontera eléctrico es muy básica: velocidad, carga de batería y autonomía, pero ni consumo instantáneo ni medio: "no es necesario", me dicen en la  marca como explicación.

En el caso de la versión híbrida, sí que aparece un ordenador de viaje con dos parciales, pero el diseño y todo lo demás es idéntico.

Las versiones de acceso tienen un soporte para utilizar el smartphone como corazón del sistema multimedia, pero también hay una pantalla de 10" (en función del equipamiento) con unos gráficos sencillos y que probablemente vas a ver poco, porque es compatible con Android Auto y Apple Car Play.

Uno de las cosas que más me han gustado durante esta primera prueba es la comodidad de postura, tanto delante como detrás.

En las plazas posteriores hay mucho espacio en todas las direcciones, aunque en el Frontera Hybrid es donde más cómodo vas a ir porque al no llevar el pack de baterías bajo el suelo, tienes un centímetros extra: en el caso del eléctrico vas a tener que doblar las piernas más de cuenta.

Delante los asientos están diseñados para reducir la fatiga: un 15% dicen en Opel. No sé cómo lo habrán medido, pero lo cierto es que son grandes y cómodos. Recogen bastante bien la espalda y solo le puedo echar en cara que la banqueta queda muy alta aunque la bajes del todo (la del acompañante es fija).

Dinámica: no va a marcar una época, pero cumple

He podido probar las dos versiones disponibles desde el lanzamiento, la eléctrica y la híbrida. El Opel Frontera de gasolina y el de batería tienen en común una dinámica tranquila y reposada.

No tiene sentido subir el ritmo porque el coche se va a quejar desde el primer minuto: su chasis está pensado para avanzar con comodidad y suavidad.

De hecho, durante la prueba, las suspensiones me ha parecido muy buenas: se adaptan bastante bien a las irregularidades del asfalto y contienen bien los movimientos de la carrocería.

A la hora de pisar el acelerador, en el electrico se acelera en silencio y sin demasiada contundencia. A velocidades urbanas e interurbanas no se nota, pero en cuanto sales a la autopista te vas a encontrar con que hay bastantes ruidos aerodinámicos.

Esto en el caso del híbrido no se siente tanto por el continuo ronroneo del motor, un tres en línea que sube de vueltas con cierta alegría y avanza más cómodo gracias a su mayor potencia.

Conclusión: un buen coche, sobre todo si piensas en su precio

El nuevo Frontera  es un coche bien pensado: su comportamiento es más que digno y la imagen es robusta y aparente (aunque su habitáculo me ha dejado frío por imagen y acabados un poco justos) y, sobre todo, no podemos olvidarnos de su precio.

Y es que la igualdad de tarifa entre el Frontera híbrido y el eléctrico puede ayudar a algunos a decidirse por la versión batería, aunque con 305 km oficiales se van a quedar cortos en el día a día.

Nuestro veredicto

7

Otros artículos interesantes:

Más información sobre:

Ver sus artículos

Luis Guisado

Webmanager

Luis Guisado es Webmanager en TOPGEAR.es y AUTOBILD.es. Prueba coches desde 2001 y es un apasionado de los clásicos y la historia del automóvil. Tan porschista que hasta el Cayenne diésel o los 718 eléctricos le parecen genial.