Prueba: Pagani Zonda LM de 700 CV y 4,6 millones de euros

Da miedo y exige respeto. Esto es lo que mejor resume el carácter del Pagani Zonda LM, único en el mundo.

Pagani Zonda LM frontal
9 10

Nuestro veredicto

Vivimos buenos tiempos para los coches extremos. Los Touring Superleggera y Zagato significaron el debut de modelos de producción muy limitada en el concurso de elegancia de Villa d’Este. La división SP de Ferrari vuelve a situar las raíces de la compañía en los vehículos únicos, dando a sus acaudalados clientes resultados que, muy frecuentemente, son de capricho. Las rarezas son lo último, lo más de lo más, y nada es más raro o más deseable que un coche exclusivo, especialmente si es italiano. O, todavía mejor (lo mejor de todo, en realidad), un Pagani Zonda LM.

Vídeo: un Pagani Zonda en Nürburgring

Vale, Horacio Pagani es argentino, pero no es un fabricante convencional. Fue un evangelista de la fibra de carbono; ya estaba en su bagaje cuando Lamborghini, donde trabajaba, suspendió su división de proyectos especiales a principios de los 90’ -Saddam Hussein, la situación geopolítica del mundo derritiéndose…-. Horacio se despidió para seguir a su musa. Empezó a construir su propio coche. Cinco años más tarde, en 1999, aparecía el C12.

Pagani creará lo que quieras, no porque la compañía lleve hasta el extremo el concepto de ‘vehículo hecho a medida’, sino porque ha ayudado a resucitar el vehículo en sí y luego lo ha vestido con el material más racing que existe. Y ahora Top Gear prueba el Zonda LM, que puede ser definitivo entre una serie de coches que dejaron atrás este adjetivo hace tiempo. Lo que tenemos aquí es un Zonda en su máxima expresión, un objeto exótico de 4,6 millones de euros, con 700 CV y carrozado con fibra de carbono.

Pagani Zonda LM carretera
La potencia de su motor AMG ronda los 700 CV.

Como imaginarás, no podíamos tomar esta oportunidad a la ligera. Estamos en Gran Sasso, una vasta sección de un precioso parque natural cerca de L’Aquila, en Italia. La carretera no sólo serpentea entre montañas, está virtualmente desierta. Aún mejor: las horquillas en su parte baja dan pie a largos y rápidos barridos. Pensar en afrontar esta zona en quinta hace que nuestras gargantas se estrechen un poco.

Se te pasan muchas cosas por la cabeza la primera vez que te peleas con un Pagani. Es lo más cerca que un coche va a estar de ser una obra de arte, una escultura. Simplemente sentarte parece suficiente para contaminarlo, así que imagina conducirlo.

El Zonda LM da miedo y exige respeto. Ofrece un interior maravilloso, parecido a la cabina de un caza, mientras en su frontal aparecen unos laterales sobredimensionados que te hacen pensar en el hijo de un coche de carreras, un LMP1 antiguo. Con una trasera tan amplia, la visibilidad es insignificante… y es muy, muy rápido. No le gusta rodar de forma suave o pasear; el volante (sin airbag) se retuerce continuamente entre tus manos. Hace que un Bugatti Veyron parezca tan dócil como un coche urbano... Y ojo. porque aún queda una creación más salvaje: el Pagani Zonda BC con sus 750 CV...

Pagani Zonda LM interior
El interior del Pagani Zonda LM te hace pensar que vas a contaminarlo al sentarte.

En cualquier caso, es un lugar muy especial en el que sentarse y estar un poco asustado. Todo está ejecutado a la perfección. Bueno, casi todo. Extrañamente, una pieza importante falla cuando todavía estamos intentando dominar el vehículo. Se trata del mando para el control de tracción, que desaparece en el área bajo la palanca de cambios la segunda vez que lo presionamos (y os prometemos que no fue tan fuerte). Nos preocupamos: hemos roto el coche y, aún peor, no sabemos si el ASR está conectado o no, ya que no hay una luz que lo indique en el salpicadero.

Sólo hay una forma de averiguarlo, así que nos metemos en una curva a derechas, en subida, y empujamos el acelerador. Hay un motor 7.3 V12 firmado por AMG justo detrás de nuestra cabeza, con una configuración similar al del Zonda Cinque. El LM es un sitio terrible para recordar los principios de la física que explican por qué los vehículos con mecánica central pierden el agarre de golpe.

Pagani Zonda LM 3/4 trasero
La carretera en la que probamos este supercoche es perfecta para dar rienda suelta a su potencial.

El frontal tiene un nuevo diseño para los faros, pero, si puedes pasarlo por alto, el resto de la fibra de carbono expuesta recuerda al impresionante Pagani USP. Y eso es superado por la toma de aire en el techo y por los alerones. El Cinque genera una fuerza aerodinámica de 750 kg a 300 km/h. Un McLaren P1 GTR, 660 kg a 240 km/h. A saber cuánta está ofreciendo el Pagani Zonda LM. Gran Sasso no es el lugar para medirlo, pero éste podría ser el coche de calle más efectivo aerodinámicamente (y con un exterior más excesivo) de todos los tiempos.

Los suministros de motores 7.3 AMG están escaseando y, aunque el LM nunca ha estado en un banco de potencia, Pagani sabe que ofrece más de 700 CV. Considera este coche un homenaje. La línea roja se ha elevado a las 7.500 rpm. El sistema de escape presenta un colector cerámico y un silencioso de titanio. Es azul y parece extremadamente caro.

Pagani Zonda LM silencioso
El silencioso del Zonda LM es de titanio. Impresiona.

El LM explota cuando lo enciendes con la ferocidad que esperamos, pero se acomoda en una pereza sofisticada; eso no lo esperábamos. En la autopista que nos lleva a nuestro destino apreciamos un comportamiento elástico, flexible, cortesía de una suspensión en la que las piezas de magnesio, los muelles de titanio y los amortiguadores Öhlins replican los de los vehículos de competición en los que se inspira este Zonda. Como su núcleo está hecho del carbono y titanio patentado por Pagani, su integridad estructural, la inmediatez de sus movimientos y el control de su carrocería no se parecen a nada que hayas visto, a menos que seas un piloto de carreras del más alto nivel. Sin duda, Lewis Hamilton esconde uno en Mónaco. Y probablemente tiene un cambio manual.

Lo decimos porque la transmisión automática robotizada de seis velocidades se queda un poco desfasada… Eso significa que luchamos para no estamparnos contra la bandera italiana cosida al reposacabezas cada vez que subimos una marcha. Hay tres modos: Comfort, Sport o Race. Todos ellos demuestran lo rápidas que se han vuelto las levas en el volante durante la última década. Son cómodas, pero los supercoches más recientes (Ferrari, McLaren, Porsche), están llevando la delantera en este apartado.

Pagani Zonda LM trasera
La fibra de carbono se ha empleado con profusión.

El otro gran desafío es, simplemente, controlarte cuando ‘abres el grifo’. La carretera hacia Gran Sasso culmina en una recta espectacular, rodeada de un paisaje lunar. El Zonda brilla sobre la explanada, mitad Batmóvil, mitad nave espacial, y podemos ver pequeños trozos de goma que se escapan de sus neumáticos, unos exagerados Pirelli 335/30. Si empezáramos a planear o incluso despegásemos, no nos sorprendería en exceso.

En primera o segunda, la electrónica aplicada al chasis se esfuerza para sobrellevar toda la potencia de este Pagani. Pero más allá de eso, vivimos una de esas experiencias que se lleva por delante todo lo que entendemos sobre velocidad y lo redefine. No importan los árboles borrosos a los lados del camino; este Zonda puede hacer desaparecer montañas enteras. Frena con fuerza y estarán otra vez ante tus ojos. Es surrealista y, a la vez, muy personal. Y en eso consiste el éxito del fabricante. La ingeniería y la ejecución de este vehículo están al nivel más alto, pero también captan el espíritu de una época más sencilla, en la que los artesanos transformaban una pieza de aluminio en algo con significado. Hoy en día, los ricos invierten en bienes materiales, como arte o coches. Pagani ha conseguido unir ambos.

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