En una época en la que la pasión se desvanece, merece la pena recordar los mejores motores de ocho cilindros en línea

Mercedes-Benz W196 Grand Prix
Mercedes-Benz W196 Grand Prix

Consulta la siguiente lista donde aparecen las mejores piezas de estas características y los coches que las llevaron

En el mundo del automóvil año tras año van cambiando muchas cosas. Desde los gustos de los conductores hasta las tendencias de fabricación. Pero es imposible no mirar hacia el pasado para recordar algún modelo histórico, como hicimos recientemente con el Ferrari F355. Hoy más que los coches, los protagonistas son los motores de estos.

Y no unos motores cualquiera sino algunos de los mejores motores de ocho cilindros en línea. A día de hoy, pensar en uno de estos es algo muy extraño, pues se ve como algo que forma parte de un pasado muy lejano del sector. Aún así hay nostálgicos que son reacios a todos los cambios que están sufriendo los coches a día de hoy y siguen recordándolos con cariño y pasión.

Con el avance de la tecnología la configuración de un motor de ocho cilindros en línea ha quedado obsoleta, pero el impacto que tuvo en su momento es innegable. Concretamente la forma en la que impulsó la potencia y el diseño automotriz. Para recordar a todos los nostálgicos que añoran estos motores, y están descontentos con el paso hacia lo eléctrico de la industria, vamos a recordar algunos de los motores de ocho cilindros en línea más interesantes que ha habido en la historia.

Bugatti type 35

Si había un coche que portó un motor de estos y no podía faltar en esta lista ese era el Bugatti Type 35. No estamos hablando de un modelo cualquiera de la firma gala, sino que este se trata del coche de carreras más exitoso de todos los tiempos. Tanto es así que su historia cuenta que acumuló un total de 2.500 victorias en las distintas competiciones que participó durante su estancia en activo. Una auténtica locura de coche que sacaron los franceses.

Con los éxitos que atesora este automóvil era imposible no nombrarle en esta lista de mejores motores de ocho cilindros en línea. En un inicio, este coche presentaba una cilindrada un poco inferior a 2 litros, pero esto poco a poco fue aumentando hasta llegar a la versión Type 35B. Esta era una variante sobrealimentada tipo Roots de 2,3 litros y con 140 CV. En su momento se llegaron a hacer unas 45 unidades de este coche de carreras, lo que dificulta el poder hacerse con él. 

A día de hoy es muy difícil replicar un modelo como este en ninguna competición, pues todas las limitaciones que tienen los fabricantes ahora mismo lo hacen imposible. Esto hace que el título de ser 'el coche de carreras más exitoso' esté bastante asegurado y no corra peligro aparente. 

Alfa romeo 158-159

Justo antes de que arrancara la Segunda Guerra Mundial, en Alfa Romeo dieron un gran golpe en el sector de los automóviles con la creación de un motor de competición de 1,5 litros y 8 cilindros. Este también llevaba un sobrealimentador tipo Roots que permitía alcanzar una potencia de 300 CV a 7.000 rpm. Tras el conflicto, continuaron mejorando este motor con versiones todavía aún más potentes, llegando hasta el máximo en 1950 con una versión de 350 caballos a 8.500 rpm. 

Justo al año siguiente a esta última versión, apareció la variante 159, en la cual el salto que dio Alfa Romeo fue notable. Ya que traían un nuevo sistema de sobrealimentación de dos etapas el cual producía una potencia de 425 CV a 9.300 rpm. 

mercedes-benz w196 f1

Juan Manuel Fangio en el Mercedes-Benz W196, 1954
Juan Manuel Fangio en el Mercedes-Benz W196, 1954

Con este modelo de la firma alemana nos encontramos con otro coche dedicado a la competición, pero en este caso este es el resultado de un cambio de reglamento de Fórmula 1. Igual que en 2026 viviremos un cambio de reglamento y los monoplazas serán totalmente nuevos, en esta caso tenemos que retroceder a uno que sucedió en este deporte en 1954. En aquella ocasión, permitieron motores atmosféricos de hasta 2,5 litros y limitaron el tamaño de los sobrealimentadores.

Tras esto Mercedes se puso manos a la obra. Combinaron el sistema de inyección directa mecánica con un tren de válvulas desmodrómico. En un primer momento este motor W196 generaba una potencia de 257 CV, pero los alemanes querían más. Y lo consiguieron desarrollando un sistema de conducto de admisión de longitud variable, pues pasaron a los 340 CV a 10.000 rpm. El buen hacer fue evidente al conseguir dos títulos en dos años. 

Packard

Para el final de esta ilustre lista, no podía faltar una de las marcas que más tardó en decir adiós a estos motores. En el resto del mundo por los años 50 ya estaban las firmas optando por otros motores, pero en Estados Unidos se seguía trabajando en los de ocho cilindros en línea. Pero especialmente este fabricante fue el último en producirlos en Estados Unidos. Muchos clientes se alegraron de la persistencia de este motor que se estaba perdiendo. 

En su catálogo podíamos encontrar diferentes versiones con este motor, en estas podíamos ver desde coches con 150 o 160 CV de potencia, hasta otros que avanzaban a cifras como los 185 o 212 caballos. A pesar del aguante de esta marca en concreto por esta apuesta, el final de los motores de ocho cilindros en línea estaba escrito y a día de hoy solo queda recordar alguno de estos modelos con cierta nostalgia, pues el mercado ha evolucionado y los ha dejado totalmente atrás.

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Javier Pazos

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España