Rallycross (RX): para los que se aburren en las carreras de coches

Si no te gustan las carreras, ven al RX. Si te gustan, también.

Tiene mil categorías, 500 calificaciones, semifinales, la gran final. El sistema de puntuación es un infierno y alguien pensó que, en un circuito, era buena idea incluir una vuelta más larga que las demás para dar emoción y estrategia al tema. Por no hablar del sorteo de las posiciones. Y a pesar de todo, el RX, rallycross para los amigos, atrae cada año más pilotos punteros (Sebastien Loeb es la incorporación más sonada a un certamen en el que comparte pista con Ken Block, entre otros) y un público más numeroso, al que no le da tiempo a aburrirse. En la pista siempre hay acción: golpes, saltos, derrapes, contacto, adelantamientos. Todo concentrado en seis vueltas, así que, cuando empiezas a cansarte de una prueba, termina y se pone en marcha la siguiente. Son las carreras perfectas… para aquellos a los que no les gustan las carreras. Y si te gustan, mejor todavía.

¿Qué es el RX?

Se trata, como en cualquier competición, de ser el más rápido y llegar el primero a la meta. Para ello, debes conseguir una buena posición de salida en la parrilla… y eso exige una estrategia, un juego de táctica muy interesante que sólo te da una oportunidad. Con carreras de seis vueltas, hay que aprovecharla bien. Pero vamos al principio.

El sorteo

Para que sea lo más justo posible, el orden de salida a la primera calificación (Q1) se establece mediante un sorteo. Los organizadores extraen los números de los coches de los participantes de un recipiente -como en la Champions, vaya- en presencia de los pilotos. Aquí, todo depende de la suerte.

La calificación

Hay cuatro calificaciones en el rallycross, con una serie de carreras en cada una de ellas, dependiendo del número de pilotos en cada categoría. Se realizan en cuatro vueltas y, como máximo, puede haber cinco coches a la vez en la pista, luchando cuerpo a cuerpo. Cada participante debe pasar una vez por una curva extra del trazado: es lo que se conoce como “joker lap”. La idea es que en esa vuelta se añadan un par de segundos (debido a la sección suplementaria recorrida) al tiempo total: el piloto elige cuándo pasar por ahí, pero es obligatorio.

Después de la Q1, el crono de cada participante –no su posición de llegada a la meta- determinará su puesto en la parrilla de salida de la Q2. El mejor en cada calificación se lleva 50 puntos; los siguientes obtienen tantos según la plaza conseguida, en orden descendente. Eso se repite hasta la Q4. Suma los puntos y los 16 pilotos con las mejores marcas recibirán los tantos correspondientes al campeonato. De ellos, los 12 mejores pasarán a la semifinal. De locos, lo sé.

Semifinales

Hay dos, con seis vueltas (incluida la “joker lap”) y seis pilotos en cada una. Ya no importan los tiempos: los tres mejor clasificados en cada manga pasan a la final. Todos reciben puntos para el campeonato.

La final

Otras seis vueltas -“joker lap” incluida- para conseguir más tantos determinarán el ganador del evento y añadirán puntos (un máximo de 30 en cada evento de los 12 del calendario) a su cuenta personal. Tras la cita del RX en Barcelona, Mattias Ekstrom, vencedor en Montmeló, es el líder del certamen. Quedan tres pruebas para que termine.

Los circuitos del RX

Con un kilómetro de longitud, en sus superficies mezclan un 60% de asfalto y un 40% de tierra. Pueden tener uno o más saltos.

Los coches del RX

Hay varias categorías: Car Cross, RX Lites, Super1600, Euro RX Supercar y World RX, cada una con sus calificaciones, semifinales y finales (no te da tiempo a aburrirte, te lo dije). Los que nos interesan, los WRX, tienen 570 CV, motores de 2.000 cc, tracción total y, con un peso de 1.300 kilos, pasan de 0 a 100 km/h en dos segundos. Bienvenido al RX, el nuevo mayor espectáculo del mundo… del motor.

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