El Alfa Romeo 147 GTA hizo de los primeros años 2000 un mundo mejor para los compactos deportivos. Su motor V6 era su arma secreta

Alfa Romeo 147 GTA
Alfa Romeo 147 GTA

20 años atrás Alfa Romeo era muy distinta a la actual y tuvo en sus filas y compacto radical para plantar cara al Volkswagen Golf GTI.

Hace tan solo una semana, Stellantis anunció sus planes para Alfa Romeo. A modo de teaser dejó ver la silueta de un nuevo C SUV, lo que nos ha hecho recordar cuando la marca tenía un compacto, pero no tododocamino, si no radical. Nos retrotraemos a los años 2000 para rendir homenaje a un compacto deportivo que plantó cara a los modelos más pintados del segmento, el Alfa Romeo 147 GTA.

Pero primero hay que remontarse a los orígenes. El Alfa Romeo 147 debutó en el año 2000 como sustituto de los 145 y 146 y rápidamente se convirtió en uno de los compactos más atractivos del mercado europeo. Diseñado bajo la dirección de Walter de Silva, destacaba por sus líneas suaves, los tiradores ocultos de las puertas traseras y una estética mucho más emocional que la de sus rivales alemanes.

Una buena muestra de su éxito está en que el coche tuvo un buen arranque a nivel comercial y llegó incluso a ganar el premio al Coche del Año en Europa en 2001.

Pero Alfa Romeo sabía que el 147 tenía potencial para convertirse en algo mucho más serio, en un hot-hact que atacar a la línea de flotación del rey: el Volkswagen Golf GTI. La firma italiana se puso manos a la obra y en 2002 apareció la versión GTA, las siglas más legendarias de la marca italiana, reservadas históricamente para sus modelos más deportivos.

La cuestión entonces era, ¿estará a la altura de ese apellido? Y vaya si lo estuvo.

La gran estrella del 147 GTA era, sin discusión, su motor. Bajo el capó se escondía el mítico V6 “Busso” de 3,2 litros, probablemente uno de los motores más queridos y admirados de la historia de Alfa Romeo. Desarrollaba 250 CV y 300 Nm de par, cifras muy respetables para la época, pero más allá de la potencia, lo realmente especial era cómo entregaba esa energía.

Alfa Romeo 147 GTA
Alfa Romeo 147 GTA

Al contrario que sus rivales con corazón tetracilíndrico, el Busso tenía una respuesta inmediata, subía de vueltas con una facilidad pasmosa y producía un sonido absolutamente inolvidable: grave al ralentí, metálico en aceleración y furioso cuando estaba cerca de la zona alta del cuentavueltas.

Y no solo en el aspecto más emocional cumplía, las prestaciones también estaban a la altura del apellido GTA. El 147 aceleraba de 0 a 100 km/h en 6,3 segundos y alcanzaba una velocidad máxima de 246 km/h. Todo ello gracias a la presencia de una caja de cambios manual de seis velocidades y un sistema de tracción delantera.

Era una combinación explosiva para la que convenía tener ciertas manos. La cantidad de potencia que se enviaba al eje delantero provocaba reacciones bruscas si se aceleraba con demasiada alegría a la salida de las curvas, además de que el coche tendía al subviraje, como es habitual en estos casos. Para algunos esto era una dificultad, para otros precisamente ahí estaba parte de su encanto.

Alfa Romeo 147 GTA
Alfa Romeo 147 GTA

Lo mejor es que convencía en movimiento, pero también cuando estaba parado en cualquier aparcamiento. La base del 147 ya era buena de por sí, pero el GTA dejaba claro que no era uno cualquiera.

Contaba con pasos de rueda ensanchados, paragolpes específicos, llantas de 17 pulgadas y una postura mucho más musculosa. De esta manera, aunque tenía un toque deportivo, seguía siendo elegante y discreto comparado con otros compactos deportivos de la época.

El interior tenía el diseño clásico de Alfa Romeo de principios de los 2000, con una nostalgia analógica en la que todo era físico:  relojes orientados al conductor, instrumentación con cuatro displays, una pequeña pantalla, botones por doquier… Y los detalles específicos como los asientos tipo baquet ayudaban a crear una atmósfera especial.

A pesar de sus virtudes, el 147 GTA nunca fue un superventas, pero tampoco pretendía serlo. Alfa Romeo fabricó el modelo entre 2002 y 2005, dentro de la vida comercial del 147, que en total superó las 650.000 unidades producidas entre 2000 y 2010. El GTA representaba una pequeña parte de ese total y precisamente por eso hoy es un coche especialmente buscado por coleccionistas y aficionados.

De hecho, su valor en el mercado de segunda mano lleva años aumentando, especialmente en ejemplares bien conservados y que se mantengan en un estado completamente original.

Más de veinte años después de su lanzamiento, sigue siendo uno de los compactos deportivos más recordados y queridos de principios de siglo. Y probablemente también uno de los últimos representantes de una era irrepetible para Alfa Romeo y para los auténticos hot hatch europeos.

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Mario Herráez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España