Lo mejor del Alfa Romeo GTV6 3.0 Homologation Special no fue su motor potenciado o que se hiciera solo en Sudáfrica. Es que apuntaba a una gran berlina de BMW

Alfa Romeo GTV6 3.0 Homologation Special
Alfa Romeo GTV6 3.0 Homologation SpecialABELART

El Alfa Romeo GTV6 3.0 Homologation Special es uno de esos grandes desconocidos de la industria, un coche desarrollado en Sudáfrica para homologar una eficaz versión de carreras.

En la industria del automóvil existen coches que, fueron desarrollados por marcas famosas, son unos completos desconocidos. La razón no es otra que el hecho de haber sido creados para mercados específicos o, como en el caso del Alfa Romeo GTV6 3.0 Homologation Special, para homologar un coche de carreras con el objetivo de participar en el campeonato sudafricano de turismos y plantar cara al dominio que ejercía BMW con una berlina de carreras.

Aunque el GTV6 de Alfa Romeo ya era un coche muy respetado en Europa entre los aficionados por su equilibrio, su arquitectura transaxle y, sobre todo, por el sonido de su legendario motor V6 Busso, el Alfa Romeo GTV6 3.0 sudafricano es una auténtica una rareza creada prácticamente a mano y que hoy está considerado como uno de los mejores homologation specials de aquella década.

Solo se fabricaron 212 unidades

A principios de la década de 1980, el campeonato sudafricano de turismos estaba dominado por el BMW 535i. Alfa Romeo necesitaba un coche capaz de competirle de tú a tú. El problema era que el reglamento obligaba a fabricar un mínimo de 200 unidades de calle para homologar cualquier evolución importante del coche de carreras, y eso, en un principio, podría frenar a la marca italiana.

Sin embargo, Alfa Romeo aceptó el reto, dando forma al Alfa Romeo GTV6 3.0 Homologation Special, un modelo desarrollado conjuntamente por la filial sudafricana de la marca y Autodelta, el departamento de competición de Alfa Romeo. Entre 1984 y 1985 se fabricaron únicamente 212 unidades, suficientes para legalizar la versión de carreras en la que estaba basado, lo que le abría la puerta a la marca para enfrentarse finalmente a BMW.

Lo más interesante es que esta versión va más allá de ser GTV6 más potente. El coche escondía modificaciones muy profundas. El gran protagonista era, obviamente, el motor. Alfa Romeo tomó el famoso V6 Busso y aumentó su cilindrada hasta los 2.976 cc mediante cambios en el diámetro y la carrera.

El resultado fue un V6 atmosférico que desarrollaba 186 CV de potencia a 6.700 rpm y 222 Nm de par motor. Hoy esas cifras pueden parecer normales, pero en aquel momento convirtieron al GTV6 3.0 en el Alfa Romeo de producción más potente jamás fabricado.

Potencia y control con una estética pulida

Alfa Romeo GTV6 3.0 Homologation Special
Alfa Romeo GTV6 3.0 Homologation SpecialABELART

Pero la verdadera magia del coche radica en la forma en la que entregaba esa potencia. Una de las decisiones más sorprendentes fue eliminar el sistema de inyección del motor para instalar seis carburadores Dell’Orto individuales. El resultado era una respuesta inmediata al acelerador y un sonido absolutamente salvaje. Tanto es así que muchos consideran que este V6 carburado produce una de las mejores bandas sonoras jamás salidas de Alfa Romeo.

Toda la configuración mecánica estaba pensada para competir. El coche mantenía la arquitectura transaxle con caja manual de cinco velocidades situada junto al eje trasero para mejorar el reparto de pesos. También conservaba la propulsión trasera, uno de los elementos que hacían del GTV6 un coche tan especial de conducir. Con todo esto, el GTV6 3.0 alcanzaba 225 km/h de velocidad y era capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en poco más de 8 segundos.

Visualmente tampoco pasaba desapercibido. Como puedes ver en las fotos que ilustran este artículo, cortesía de AbelArt (@abelartsg), que actualmente tiene un ejemplar a la venta en su concesionario Convenant Concept, el GTV6 3.0 conservaba la silueta diseñada por Giorgetto Giugiaro, a la que incorporaba varios elementos específicos.

El más reconocible de todos los elementos estéticos que hacían especial a este modelo era el enorme capó de fibra de vidrio con toma NACA central, necesario para acomodar el sistema de admisión del nuevo V6. También equipaba una suspensión rebajada, un set de llantas Compomotive y diferentes ajustes de chasis que reforzaban su lado deportivo y radical.

El imbatible coche de carreras

Alfa Romeo GTV6 3.0 Homologation Special
Alfa Romeo GTV6 3.0 Homologation SpecialABELART

Todo esto tenía como objetivo construir un coche de carreras ganador, y a Alfa Romeo esta apuesta le acabó funcionando. El GTV6 3.0 se convirtió rápidamente en uno de los coches más competitivos del campeonato sudafricano de turismos. De hecho, llegó a dominar el 70% de las pruebas en las que participó.

Lo curioso es que durante muchos años este Alfa Romeo permaneció prácticamente olvidado fuera de Sudáfrica. Mientras modelos como el BMW M3 E30 o el Ford Sierra RS Cosworth se convertían en iconos, el GTV6 3.0 seguía siendo una especie de secreto reservado a los aficionados más puristas de Alfa Romeo.

Parte de ese aura especial tiene mucho que ver con el contexto en el que nació. Durante los años del apartheid, Sudáfrica desarrolló un mercado automovilístico muy particular debido a las restricciones comerciales y productivas del país. Eso provocó que varias marcas acabaran creando versiones locales muy peculiares y exclusivas para homologar coches de competición.

En el caso del Alfa Romeo GTV6 3.0 Homologation Special, además, su producción fue casi artesanal. Muchos componentes llegaban directamente desde Italia y eran ensamblados localmente en Sudáfrica. Eso explica que, aunque se ensamblaron 212 unidades, hoy solo sobreviven unas 100 en todo el mundo.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España