Alguien acaba de ganarle 800.000 dólares a un Singer DLS en apenas tres años. El padre de los restomod es otro que entra en la ruleta de la burbuja

Solo se fabricaron 75 unidades del Singer DLS, cada una con un precio de 2,2 millones de dólares. La subasta del ejemplar 73 ha sido bastante más alta que eso.
Que el mundo del automóvil vive en una burbuja es un hecho. Ya son varios años en los que la escena se pregunta en qué momento explotará, algo que probablemente pase en algún punto, pero que parece que no va a ser por ahora. Y es que seguimos viendo ejemplos de inversiones que, en tiempos relativamente cortos, demuestran ser muy lucrativas. Que se lo pregunten al dueño de este Singer DLS, si no.
Seamos conscientes de lo que estamos hablando. El Design and Lightweighting Study (DLS) de Singler no es un Porsche 911 cualquiera, es un restomod que cualquier amante del ‘nueveonce’ querría tener en su garaje y que está en nuestra lista de Singer favoritos. Que diablos, es un coche que cualquiera al que le guste el mundo del motor haría cosas impensables por tener.
Teniendo esto en cuenta, no es de extrañar que cuando en 2021 se anunció el modelo, la tirada de 75 ejemplares prevista se agotara incluso antes de que el primero llegara a ver la luz, que empezó su vida como un Porsche 964 de 1989.
Se dice pronto, si se tiene en cuenta que el precio de cada uno era de 2,2 millones de dólares. Sin embargo, como se suele decir, “el dinero llama al dinero” y, aunque entre los compradores estamos seguros de que alguno habrá dado buena cuenta de su bólido, otros tantos se hicieron con él solo para especular.
¿Es un movimiento sucio y feo? Sí. Sin embargo, también es legítimo y, a la luz de los hechos, económicamente muy inteligente: se ha subastado el ejemplar número 73 en Bring a Trailer y la puja ganadora ha pagado por él 3 millones de dólares. Esto significa, (tranquilo que ya te hacemos nosotros las cuentas) que prácticamente ha aumentado un tercio su valor en apenas cuatro años.
Lógicamente, esa progresión no se mantendrá en el tiempo, pero al comprador original le ha salido la jugada de auténtico 10, aunque el precio que ha tenido que pagar (metafóricamente hablando, claro está) es apenas haber disfrutado de un coche que fue concebido para el goce sobre el asfalto.
El coche, que originalmente era un Porsche 911 Carrera de 1991, fue entregado a su dueño a finales de 2024. Así, en realidad para este propietario en particular, la revalorización del bólido no ha sido cuestión de años, si no de meses.
Sin embargo, en este breve periodo de tiempo, aunque no sabemos si se habrá sentado en él en el garaje para encender el motor y disfrutarlo en parado, lo cierto es que ha visto muy poca calle, por no decir directamente que casi ninguna: su cuentakilómetros solo registra 29 km a sus espaldas, lo que es una auténtica pena.

Ahora la duda es la de siempre: ¿es su nuevo dueño un propietario con un perfil similar, o por el contrario es un amante de los coches que le va a dar al Singer DLS el movimiento que se merece? Por la justicia divina, esperamos que sea uno de los segundos, porque el deportivo alemán es todo un juguete para adultos y sería una pena que se desperdiciara así.
Su motor es un bloque 4.0 de seis cilindros con aspiración natural y también refrigerado por aire, es decir, un propulsor de la vieja escuela que, sin embargo, es capaz de desarrollar una potencia de 500 CV y de subir hasta las 9.000 rpm.
Se combina con una caja de cambios manual de seis velocidades y, aunque nunca se han desvelado de manera concreta sus prestaciones, el velocímetro marca hasta 220 mph, es decir, más de 350 km/h, y la compañía dice que es capaz de completar el sprint de 0 a 100 km/h en menos de cuatro segundos.
¿Más cosas? El chasis y los subchasis del DLS son un 60 % más rígidos que los de serie, el coche se encuentra 20 mm más bajo que un 964 de serie, tiene una jaula antivuelco de 40 mm de grado FIA, la carrocería está revestida de carbono, el sistema de frenos carbocerámicos corre a cuenta de Brembo y calza unos neumáticos Michelin Pilot Sport Cup 2 de 225/35ZR18 en el eje delantero y de 295/30ZR18 en la trasera.
Además, a nivel de estilo el coche 73 también demuestra que su comprador original tenía buen gusto: llantas de aleación de magnesio forjado de 18 pulgadas, asientos de carbono Recaro de cuero azul con inserciones de tartán, detalles en oro de 18 quilates en el cuentarrevoluciones… Así que el conjunto no está nada, pero que nada, mal.
