Cinco superdeportivos que fueron muy rápidos, pero que no todos conocen

Los superdeportivos siempre sorprenden y algunos han sido muy veloces, pero no todos son recordados. Aquí tienes cinco ejemplos que pocos conocen.

Hablar de coches superdeportivos siempre es apasionante, sobre todo si hablamos de algunos de los más influyentes de la historia. Sin embargo, también conviene mirar a la otra cara de la moneda, como son estos cinco superdeportivos que fueron los más rápidos, pero que no todos conocen.

A lo largo de la historia se han creado coches veloces de todo tipo y algunos se han propuesto batir récords para coronarse como los más rápidos del planeta. Lograrlo no es fácil, pero te hace entrar en los libros de la historia del motor. Ahora bien, eso no garantiza que dicho modelo vaya a ser recordado durante décadas...

Texto original de Craig Jamieson 

Mosler MT900S

El Mosler Raptor (antes conocido como Consulier GTP) fue prohibido en la serie IMSA de Estados Unidos después de que derrotara sistemáticamente a los 911 Turbo y los Callaway Corvette. Al verlo, uno se preguntaba si se trataba de un coche de carreras o del prototipo de una próxima película de Star Wars.

Quizás por eso George Lucas fue el primero en recibir un MT900S de producción, el primer Mosler que parecía digno de un póster. Con un peso en vacío inferior a 1.100 kg y el motor V8 de 440 CV, era capaz alcanzar los 100 km/h desde parado en poco más de tres segundos.

Esto le hizo ser más rápido que el Porsche Carrera GT y el Ferrari Enzo de la época. Ah, y al más puro estilo Mosler, la versión de carreras llamada MT900R ganó las 24 Horas de Daytona de 2003.

Lister Storm

Aquí tenemos el Lister Storm: un superdeportivo capaz de alcanzar los 335 km/h con 553 CV, 790 Nm de par... y cuatro asientos. Sí, fue el superdeportivo de cuatro plazas más rápido durante aproximadamente una década, una categoría que es posible que jamás te hayas planteado que podía existir.

El motivo de su espectacular rendimiento era en gran medida su mecánica. Montaba un motor Jaguar V12 de competición, con una cilindrada aumentada a 7,0 litros. Básicamente, era el motor que llevó al XJR-9 a la victoria en Le Mans, con más cilindrada y encajado en el centro de este peculiar superdeportivo.

A pesar de sus capacidades, el Storm no fue un éxito. Aunque usó piezas prestadas como su motor y sus pilotos traseros (de un Audi 80, concretamente), costaba más de 200.000 libras y se fabricaron menos de cinco unidades. También tuvo una versión GTS que compitió en las 24 Horas de Le Mans de 1995, pero acabó retirándose por un problema de motor, irónicamente.

Cizeta V16T

Puede que sea el coche más conocido de la lista, pero todavía hay gente que no sabe de su existencia. Si estás pensando que se parece mucho a un Lamborghini Diablo, no estás muy lejos de la realidad; es lo que Marcello Gandini había imaginado originalmente para el Diablo, antes de que los entonces propietarios de Chrysler lo suavizaran en el producto final.

Fue montado por antiguos empleados de Lamborghini después de que Chrysler se hiciera con el control de la empresa y bajo el capó se encontraban seis litros, 16 pistones, una línea roja de 8000 rpm y 547 CV.

Si estás un poco al tanto, quizá recuerdes que este coche se llamaba Cizeta-Moroder. Eso se debe a que el famoso compositor Giorgio Moroder dedicó su tiempo, esfuerzo y dinero al proyecto para hacerlo realidad. Pero, como suele ocurrir con estas cosas, surgieron desavenencias. Así que ahora solo se llama Cizeta.

Lotec Sirius

Más allá de su extraño nombre, el Sirius, que lleva el nombre de la estrella más brillante del cielo, tenía un as en la manga: un motor V12 biturbo de 6,0 litros que, al parecer, desarrollaba 1200 CV y 790 Nm de par. Y lo hacía sin problemas, porque era una unidad Mercedes modificada del S600, que ha llegado a cifras ridículas en ocasiones.

La velocidad máxima, dependiendo de la marcha, superaba los 400 km/h. Es suficiente como para hacer que te preguntes qué tal se ha soldado el chasis de acero que utiliza. Pero eso solo es un problema para una persona, ya que, por lo que sabemos, solo se ha fabricado un Sirius.

De esta forma, hablamos de una rareza con todas las letras, la cual es capaz de pasar de 0 a 100 km/h en 3,8 segundos. ¡Y con un cambio manual acompañando a su motor V12!

Ultima GTR

¿Qué es exactamente lo que hace que Gran Bretaña sea una fuente tan prolífica de coches deportivos de bajo volumen? Probablemente alguien mucho más inteligente que nosotros tenga la respuesta real a esa pregunta, pero vamos a eludirla en favor de la respuesta británica habitual: porque nos apetecía.

Y esta respuesta se puede aplicar a Ultima. ¿Por qué Ultima construyó un coche que batió récords, solo para ofrecerlo en forma de kit? Porque nos apetecía. ¿Por qué Ultima construyó un coche de carreras con chasis espacial para circular por carretera y luego le puso esas puertas plegables de superdeportivo que están hechas para Mónaco? Porque nos apetecía.

Por supuesto, estas no son las respuestas reales, pero quién sabe la verdad... En su lugar, repasemos algunos de los récords del Ultima GTR: los tiempos más rápidos de 0 a 96 km/h y de 0 a 160 km/h en 2,6 y 5,3 segundos, respectivamente. También pasaba de 100 a 0 en 3,6 segundos. Y esto sin ABS, por cierto. Tampoco había control de tracción, Launch Control ni dirección asistida.

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