Este McLaren F1 podría batir un récord astronómico cuando se venda en dos semanas. La clave está en su chasis: es el 10R

Esta unidad del McLaren es única en varios aspectos e incluso fue propiedad de Nick Mason, batería y miembro fundador de Pink Floyd.
No todos los McLaren F1 son iguales y el que RM Sotheby's subastará en Monterey dentro de dos semanas es probablemente el más importante que haya llegado al mercado en muchos años. Se trata del McLaren F1 GTR de 1996 con número de chasis 10R, una unidad que la casa de subastas valora en más de 35 millones de dólares.
La razón de semejante valoración no está casual, es que se trata de un F1 bastante especial. El 10R fue el primer McLaren F1 GTR construido con la especificación de 1996 y uno de los dos únicos prototipos oficiales “XP” Short Tail desarrollados por la propia McLaren. El otro es el célebre chasis 01R, el coche que ganó las 24 Horas de Le Mans de 1995 en su debut absoluto.
Para muchos especialistas, los prototipos XP representan el escalón más alto dentro de la jerarquía de los McLaren F1 porque fueron los vehículos utilizados por la fábrica para desarrollar el modelo antes de fabricar las unidades destinadas a los equipos clientes.
Después de la histórica victoria en Le Mans en 1995, McLaren sabía que el panorama competitivo iba a cambiar radicalmente. La llegada de auténticos prototipos disfrazados de GT, como el Porsche 911 GT1, obligó a evolucionar el F1 GTR para hacerlo más ligero, más rápido y aerodinámicamente más eficiente. Así nació la especificación de 1996, considerada por muchos aficionados como la versión más equilibrada de toda la saga.
Las modificaciones respecto al modelo vencedor en Le Mans fueron profundas: la carrocería recibió extensiones tanto en la parte delantera como en la trasera, un splitter frontal mucho más agresivo para aumentar la carga aerodinámica y una transmisión completamente revisada. Además, la caja de cambios incorporó una carcasa de magnesio y componentes internos reforzados que permitieron reducir el peso total en 38 kilogramos respecto al coche de 1995.
Según apunta la propia RM Sotheby's, esta evolución convirtió al F1 GTR de 1996 en la variante más rápida de todas, incluso por delante de los posteriores Long Tail de 1997. Solo se fabricaron nueve ejemplares con esta especificación y el primero de ellos fue precisamente el chasis 10R que ahora sale a subasta.
El automóvil salió de las instalaciones de Woking en diciembre de 1995 y McLaren decidió conservarlo como coche oficial de desarrollo. Durante el invierno fue utilizado en las sesiones de pruebas celebradas en Magny-Cours por varios pilotos oficiales de la marca, entre ellos JJ Lehto, vencedor de Le Mans con McLaren apenas unos meses antes.
Su debut en pista llegó en abril de 1996, cuando acumuló doce horas de ensayos como preparación para el asalto de McLaren a las 24 Horas de Le Mans. Apenas tres semanas después viajó al circuito de La Sarthe para participar en las jornadas oficiales de preclasificación.
En aquella ocasión apareció con una decoración mucho más discreta, completamente roja y con llantas color grafito, integrado dentro de la estructura Kokusai Kaihatsu Racing, el mismo equipo que había conquistado la victoria absoluta el año anterior.
Pero no tardó en cambiar su imagen a la actual, que hace que sea el único McLaren F1 GTR que conserva una decoración creada por la propia fábrica inspirada en el arte pop británico de los años noventa. La combinación de rojo Blood Red con grandes gráficos amarillos "96 GTR" hizo que el coche fuera conocido como “The Pop Art F1”.
En 1999 McLaren vendió directamente el coche a Nick Mason, batería y miembro fundador de Pink Floyd, uno de los coleccionistas de automóviles más importantes del Reino Unido. Mason mantuvo el coche durante 25 años, hasta su venta privada en la primavera de 2024.
Antes de llegar a su garaje, McLaren transformó el 10R para poder circular legalmente por carretera. Posteriormente, Paul Lanzante, el mismo ingeniero cuyo equipo logró la victoria en Le Mans de 1995 con el chasis 01R, realizó nuevas adaptaciones para convertirlo en una de las primeras conversiones a especificación de calle efectuadas sobre un F1 GTR. En total se estima que únicamente unas 16 unidades de competición recibieron una transformación similar.

Durante todo el periodo en que perteneció a Mason, tanto Paul como posteriormente Dean Lanzante se encargaron de su mantenimiento. RM Sotheby's asegura que el músico seguía una política de “cheque en blanco”, enviando el coche al taller después de cada utilización importante para mantenerlo en perfecto estado mecánico y estético.
Teniendo todo esto en cuenta no es de extrañar que sea uno de los McLaren F1 más deseados y, por tanto, tampoco extraña que cuando se lleve a cabo la subasta apunte a romper todos los récords.



