A finales de los 80 un desconocido ingeniero quería usar carbono y kevlar en un prototipo de Lamborghini, pero no tuvo luz verde y se fue a montar su empresa. Su apellido: Pagani

En la década de 1980, Lamborghini casi triunfa con el Countach Evoluzione, más ligero y potente. Fue cancelado, pero gracias a ello nació una marca tan especial como Pagani.
Es muy probable que te preguntes qué clase de coche es el que se muestra en la foto que presenta este artículo. Parece un Lamborghini Countach, pero con unas peculiares modificaciones de carrocería y unas llamativas cubiertas en las llantas que le dan una apariencia de lo más extraña. Sin embargo, este deportivo en concreto es en cierto modo responsable del nacimiento de una marca tan especial como Pagani.
Aunque parezca una de esas réplicas de superdeportivos fabricadas sobre el chasis de un pobre Pontiac Fiero o un Toyota MR2, este Countach fue un coche creado por la propia Lamborghini. Se trataba de un prototipo y fue concebido para desarrollar una versión más deportiva del Countach a finales de los años 80.
El Lamborghini Countach se lanzó a mediados de la década de 1970, pero se mantuvo a la venta durante más de una década gracias a numerosas versiones que mejoraron sus capacidades, como el conocido LP400 S. En cualquier caso, en los últimos años de la vida comercial del modelo la firma de Sant’Agata Bolognese se propuso hacer realidad algo todavía más especial.

Se trataba del proyecto del Lamborghini Countach Evoluzione, un coche que traía consigo importantes cambios respecto del modelo más convencional. De entrada, el chasis de acero se sustituyó por un monocasco de fibra de carbono, así como se agregaron numerosos refuerzos enfocados a aumentar la rigidez general del coche. Asimismo, se utilizaron materiales como el Kevlar para la carrocería, junto a la fibra de carbono mencionada.
Todo esto lograba reducir, en teoría, casi media tonelada el peso del superdeportivo italiano. Pero esto no era todo, ya que también era una variante enfocada en mejorar la aerodinámica. Es por ello que el prototipo recibió cambios en el paragolpes delantero, así como unas extrañas cubiertas para las ruedas que, si bien no jugaban a favor del aspecto deportivo, deberían mejorar el coeficiente aerodinámico. No obstante, se descubrió que perjudicaban la refrigeración de los frenos, de manera que fueron finalmente descartadas.
En el apartado mecánico, el Countach Evoluzione utilizaba el motor Lamborghini L507 V4, un V12 atmosférico que también utilizaba el 5000 S Quattrovalvole. Aquí fue modificado para entregar 490 CV, lo que era más que suficiente para los 980 kg de peso en seco del superdeportivo. Según las mediciones de la época, el paso de 0 a 100 km/h se realizaba en 4,1 segundos y se llegó a alcanzar 330 km/h de velocidad máxima en el circuito de Nardò.

Todo esto se acompañaba de numerosos avances técnicos, como el sistema ABS, la tracción a las cuatro ruedas, un sistema de control electrónico de la suspensión, un limpiaparabrisas retráctil y una distribución variable del par. Así es como este modelo hacía honor al apellido ‘Evoluzione’ de su nombre, ya que era una clara evolución del concepto que había presentado el Countach hace años, con las últimas novedades de los coches más prestacionales de los años 80.
Llegados a este punto, te estarás preguntando por qué no has visto ningún Lamborghini Countach Evoluzione y es así porque el proyecto quedó descartado. Si bien prometía grandes avances para el superdeportivo de la marca, el fabricante italiano no se encontraba en su mejor etapa financiera a finales de los años 80 y se llegó a la conclusión de que no sería un proyecto económicamente viable.
Tomada la decisión, el proyecto quedó guardado en un cajón y no quedó nada más que la información y algunas fotos del coche como testimonio de él. Ni siquiera se conservó el prototipo usado en el desarrollo, en el que se podían apreciar las piezas de carbono y Kevlar de la carrocería. El coche acabó siendo utilizado en una prueba de choque y así fue destruido, junto con el sueño de los ingenieros que trabajaron en él.

Como dato curioso, entre esos ingenieros destaca un nombre muy reconocido en el mundo del motor en la actualidad: Horacio Pagani, que jugó un importante papel en el proceso de desarrollo del Countach Evoluzione. Una vez cancelado el proyecto, decidió abandonar la firma italiana y seguir por su propio camino, lo que le llevó a fundar su propia empresa de superdeportivos.
Aquella marca fue, como sabrás, Pagani, que durante años ha concebido algunos de los superdeportivos más espectaculares del mercado, los cuales mantienen esa fijación por la fibra de carbono que se buscó en Lamborghini en los años 80. Así, nos quedamos sin uno de los Countach más especiales, pero a cambio hemos podido contar con una de las firmas más queridas del mundo de los coches deportivos de lujo.
