El jefe de BMW M lo ha dicho, y en el fondo tiene razón: “En realidad, el cambio manual no tiene sentido”

Tus esperanzas de ver coches de BMW M equipados con cambio manual empiezan a desvanecerse: ya hay fecha del adiós definitivo.
Si te gustan los coches, los coches deportivos y tienes cierta edad, seguramente seas de los que piensan que la conducción pura y “de verdad” está asociada a las cajas de cambio manuales. Es lógico, es con lo que hemos crecido y lo que nos han metido en la cabeza. Sin embargo, la realidad es que a estas alturas es casi un hecho que una transmisión automática es mucho mejor opción. Y no lo decimos nosotros, si no el jefe de BMW M.
Frank Van Meel, CEO de la división deportiva de la marca alemana, ha concedido una entrevista al medio australiano Carsales, en la que ha hablado de multitud de temas bastante interesantes, pero nosotros nos vamos a centrar en el de las cajas de cambio, que puede generar controversia, pero sobre el que tiene un punto de vista con todo el sentido del mundo.
Explicaba que “desde un punto de vista de ingeniería, la transmisión manual no tiene mucho sentido porque limita el par motor y el consumo de combustible”. Es así. Antiguamente un cambio automático era un dolor de muelas porque no eran para nada eficientes, ni en cuanto a velocidad ni en cuanto a gestión de consumo.
Pero eso ha quedado muy atrás, lo segundo lo solventan casi por completo y la realidad es que muy pocos conductores son tan buenos con un cambio manual como para superar a uno automático, que en pleno 2026 permiten transiciones entre marchas realmente fugaces.
Eso sí, Van Meel admite que, aunque la lógica dicte que no tienen lugar ya, otra cosa muy diferente es lo que dicta el corazón: “Pero desde el punto de vista emocional y del cliente, a mucha gente todavía le encantan las transmisiones manuales, por eso las mantuvimos y tenemos la intención de mantenerlas el mayor tiempo posible”.
Podemos respirar tranquilos. Por mucho que BMW sea matemática, no todo es cuadriculado y frías hojas de Excel, la compañía es consciente de lo que representa una palanca de cambios y un embrague para sus clientes, así que va a hacer lo posible por mantenerlas… aunque a efectos prácticos esa versión sea menos eficiente y más lenta que una completamente automática.
El problema es que mantenerlas con vida no va a ser precisamente fácil. Actualmente, la caja de cambios de seis velocidades con las que la marca ofrece el BMW M2 en algunos mercados está limitada a “tan solo” 550 Nm. Puede parecer mucho, pero lo cierto es que las bestias que tiene por hermanos mayores se sitúan por encima de esa cifra y es una fuerza con la que simplemente, no pueden lidiar.
Esto hace que el único camino posible sea el de desarrollar nuevas cajas de cambios manuales, lo que suena bien sobre el papel, pero es un auténtico infierno llevar a la práctica.

“Va a ser bastante difícil en el futuro desarrollar cajas de cambios completamente nuevas, ya que el segmento en el mercado es bastante pequeño y los proveedores no están muy interesados en hacer algo así”, comenta Van Meel. Y es que, aunque haya hueco para el corazón, al final lo que manda es la cabeza.
Desarrollar una nueva transmisión es un proceso costoso, uno que interesa si la va a montar un buen número de vehículos con un nivel de ventas suficiente como para que esté justificada la inversión con una rentabilidad más o menos garantizada. Si es para un segmento de nicho, es un movimiento que resulta difícil de justificar.
Entonces, ¿en qué queda la cosa? El CEO es claro y la respuesta es una de cal y una de arena: “Así que seguimos contentos con las transmisiones manuales que tenemos y planeamos mantenerlas durante los próximos dos años, pero en el futuro, probablemente será más difícil mantenerlas vigentes, especialmente en la próxima década”.
De esta manera, no ha dado una fecha de caducidad concreta, pero podemos imaginar que para 2028 o 2029 podríamos decir nuestro adiós definitivo a las cajas de cambio manuales dentro de los modelos BMW M. De la misma manera, parece que por entonces el M2 actual debería decir adiós, lo que supondría que por esas fechas conoceríamos a una tercera generación del BMW Serie 2.
Viéndolo con perspectiva… la realidad es que esto es algo que a nivel local ni nos viene ni nos va, porque quien quiera comprarse un BMW M en España (bueno, quien quiera y tenga dinero para poder permitírselo) hace ya tiempo que tiene que decantarse sí o sí por el cambio automático.
