El Audi RS 5 no es un deportivo cualquiera. El hermano pequeño del RS 6 llega adaptado a los nuevos tiempos. Lo que no está claro es si eso es bueno

El nuevo Audi RS 5 aterriza en 2026 como elefante en cacharrería: no solo es mucho más potente: también es mucho más pesado: estamos ante uno de los híbridos enchufables más deportivos y salvajes.

Esto era algo que se veía venir, pero hasta que no hemos tenido en carne y hueso al nuevo Audi RS 5 de 2026 no se ha confirmado: Audi Sport ha instalado por primera vez un sistema híbrido enchufable en un RS, y el resultado es un coche deportivo PHEV de 639 CV con una imagen poderosa y muy en la línea de su hermano mayor, el Fórmula 1 con maletero increíble que es el RS 6

Aparte de llevar una batería en la parte trasera, lo que más te puede llamar la atención de este Audi es que se recupera la carrocería Avant (familiar, por si vas despistado) que, en esencia, es como nació la familia RS hace décadas con el RS 2. 

Claro, también puedes pedir el nuevo RS 5 como berlina, y para que no pienses que eres tú solo, en la Redacción de Top Gear también creemos que el nombre sigue sin tener sentido para quienes crecimos con la idea de que las berlinas y familiares rápidos de Audi se llamaban RS 4. 

Pero el mundo actual es muy distinto. Hace unos meses se nos atragantaba el café del desayuno cuando supimos que el nuevo BMW M5 pesaba más que un Range Rover, y ahora parece que los bollos del café también se nos van a atragantar, porque Audi declara 2.355 kg para la berlina y 2.370 kg para el familiar. 

Eso es un aumento más que considerable con respecto a la generación anterior (1.790 kg) y bastante más que el M3 (1.865 kg). Hace falta un motor sano para mover semejante masa, y la buena noticia es que lo hay. Se trata de una versión “mejorada” del V6 biturbo EA839 de 2,9 litros, capaz ahora de entregar 510 CV él solito. 

En un universo racional, eso sería suficiente y, volviendo a los BMW M, son 3 CV más de los que tenía el M5 V10. Pero no vivimos en aquellos dulces inicios de los años 2000, sino en la agresiva y violenta década de los 20. 

Así que llega un cargamento de tecnología híbrida para completar esa cifra demencial de potencia... y de peso. 

Hay un motor eléctrico de 130 kW (177 CV), combinado no solo con el V6, sino también con una batería de 25,9 kWh bajo el maletero, un sistema eléctrico de 400 V, un cambio Tiptronic de ocho marchas más rápido que antes (gracias a la reducción de la resistencia de los diferentes componentes), tracción quattro, un nuevo diferencial central que es más rápido, pues está “precargado” para mejorar la capacidad de respuesta y, como no puede ser de otro modo, con un sistema de reparto de par en las ruedas traseras al que vamos a llegar en un par de párrafos. 

Y claro, las prestaciones son como las imaginas

Audi anuncia 0 a 100 km/h en 3,6 segundos, una punta de 285 km/h (con el paquete Sport) y una autonomía eléctrica de hasta 80 km (87 en ciudad). De hecho, en modo 100% eléctrico —¡en un RS!— Audi asegura que “el RS 5 sigue sintiéndose como un RS”. Cuando seleccionas uno de los modos específicos RS —‘RS sport’ o ‘RS torque rear’— la batería se mantiene al 90% de carga y refrigerada a 20 ºC para garantizar el máximo rendimiento. 

Pero antes de hablar de los modos, toca hablar de la tecnología, porque hay mucha, toda diseñada para mantenerte apuntando hacia donde quieras (en circuito o carretera cerrada, claro). El sistema de vectorización de par electromecánico en el eje trasero es completamente nuevo. Según la marca de Ingolstadt, “distribuye el par entre las ruedas traseras de forma rápida y precisa” en solo 15 milisegundos. 

Mucho tecnicismo para explicar cómo lo hace, pero, resumiendo: brujería y un motor eléctrico que puede aplicar hasta 11 CV al movimiento de las ruedas traseras. El objetivo es maximizar la aceleración, mejorar la estabilidad dentro y fuera de las curvas y sobre terrenos complicados. 

Con todas estas novedades en el tren de rodaje se reduce el subviraje, aumenta la precisión en carretera y la entrega de potencia es más rápida tanto al pisar como al soltar el acelerador. Pero hay más: la suspensión delantera de cinco brazos se ha rediseñado, el eje trasero es completamente nuevo, llegan amortiguadores de doble válvula, dirección ajustada para más feedback, frenos enormes —420 mm delante y 400 mm detrás— y un modo ‘boost’ que te da la potencia máxima durante diez segundos. 

En cuanto al diseño, tendrás tu opinión, pero yo diría que, como poco, es bastante bruto. Cuatro centímetros más ancho por cada lado respecto al A5 normal, parrilla singleframe más agresiva, tomas de aire más grandes, aletas ensanchadas, difusores, aletas, un sistema de escape específico con las dos habituales salidas ovaladas... 

Por dentro, lo esperado: como el A5 renovado, pero más RS. Pantallas OLED, cuadro virtual configurable, HUD opcional, asientos deportivos, materiales especiales y un sistema llamado “driving experience” que analiza tus acciones al volante y tiempos de vuelta para ayudarte a mejorar. Úsalo bajo tu responsabilidad. ¿Y a quién hay que invocar para hacerse con un Audi RS 5 model year

Ver sus artículos

Luis Guisado

Webmanager

Luis Guisado es Webmanager en TOPGEAR.es y AUTOBILD.es. Prueba coches desde 2001 y es un apasionado de los clásicos y la historia del automóvil. Tan porschista que hasta el Cayenne diésel o los 718 eléctricos le parecen genial.