El Kimera EVO38 es el Lancia 037 con el que soñábamos en los 80, pero en pleno siglo XXI: eso significa más potencia y tracción integral

Solo van a fabricarse 38 unidades de este Kimera EVO38: una versión tracción integral, microhíbrida y con 600 CV de potencia que evoluciona al 037.
Si ya peinas canas, embárcate en este viaje con nosotros. Son los años 80, eres un fanático del mundo de los rallyes y tienes especial querencia por Lancia. Posiblemente tengas en tu habitación un póster del Lancia 037 y entonces aparece el Audi Quattro y tu mundo estalla en pedazos. Su tracción integral barre al italiano y sus sueños, pero, ¿y si éste hubiera sido también 4x4? El Kimera EVO38 es la respuesta.
Kimera Automobili es un pequeño fabricante que hace casi un lustro se marcó todo un “what if?”. ¿Y si el Lancia 037 hubiera seguido evolucionando hasta la actualidad? Su respuesta llegó en forma del Kimera EVO37, una reinterpretación moderna del Lancia, respetuosa a más no poder con el modelo original y lucrativa, muy lucrativa: cada uno de los 37 ejemplares que se fabricaron se vendieron por 480.000 euros. Casi nada.
Luca Betti, fundador de Kimera Automobili, declaró en su momento: “Estos coches forman parte de nuestro ADN, de nuestra cultura, de nuestra tierra. Han formado parte de mi vida desde siempre. Me conmueven. Solía acostarme con su maqueta y me quedaba fascinado observándolos durante horas, e incluso ahora, a pesar de mi edad y del tiempo transcurrido, nada ha cambiado”.
Y si en su primera creación fue escrupulosamente respetuoso con el 037 (en la medida de lo posible), con la segunda ha querido jugar a ser dios, imaginando un mundo paralelo en el que, haciendo gala de sus mismas virtudes, Lancia le otorgaba tracción integral a su vehículo estrella.
El resultado es igual de espectacular que en su obra original, pero tiene más potencia, así que no es de extrañar que se lo estén quitando de las manos.
Su sistema de propulsión es muy similar, pero a la vez diferente. El del 037 era de combustió puro, pero con éste han decidido pasarse a la electrificación, incorporando un sistema mild hybrid de 48V que suponemos que rebajará el consumo y mejorará la eficiencia, aunque no se han anunciado datos, pero que, sobre todo, ayuda a aumentar el rendimiento.
Su motor es el mismo 2.2 de cuatro cilindros en línea con sobrealimentación y turboalimentación, que no falte nada, para alcanzar una potencia de 600 CV y un par máximo de 580 Nm. A esto se suma una caja de cambios manual de 6 relaciones y lo que para los puristas quizá sea un sacrilegio, tracción a las cuatro ruedas.

Esta configuración, sin duda, debería hacer que sea sensiblemente más rápido que el modelo previo, pero dado que no se conocen ni las prestaciones de éste ni de aquél, deberemos imaginárnoslo.
Por lo demás, es muy similar a su predecesor. Mide 4.055 mm de largo, 1.905 mm de ancho, 1.200 mm de alto y tiene una distancia entre ejes de 2.520 mm. Monta un sistema de frenos con discos de 365 mm mordidos por pinzas de 4 pistones en las cuatro ruedas y calza neumáticos delanteros de 245/35 R18 y traseros de 295/30 R19.
Su imagen siendo simplemente espectacular, dando el perfecto ejemplo de como tiene que ser un restomod: respetuoso con el modelo icónico en el que se basa, pero aportando las novedades propias como para que su imagen se sienta actual.

Se mire por donde se mire, es una bomba, y creemos que va a ser difícil encontrar un detractor del ‘spec’ elegido por el comprador de esta unidad, puesto que los toques dorados sobre el azul dan lugar a una combinación de muy buen gusto. Además, añadir el marrón como tono principal del habitáculo supone la cuadratura del círculo.
El Kimera EVO38 mantiene el enfoque de su hermano en términos de exclusividad, pero la marca quiere seguir el juego numérico y en esa ocasión se fabricarán 38 unidades del deportivo. La compañía no ha concretado cuántas se han vendido ya, pero apunta que son la mayoría y eso que ni siquiera ha comunicado su precio de manera oficial. Apostamos a que muchos compradores del EVO37 también han sumado éste a su garaje.
Con este modelo Kimera Automobili se muestra fiel a lo que fue su declaración de intenciones original: “En un mundo automotriz donde las marcas líderes comprometidas con la construcción de superdeportivos e hiperdeportivos compiten para superarse unas a otras con datos técnicos, caballos, motores de combustión y eléctricos, récords de velocidad máxima o tiempos de vuelta en Nürburgring, Kimera quiere afirmar algo decididamente diferente: pasión y emoción”.
