Westfield hace deportivos que seguro que te suenan con otro nombre. Tras estar a punto de desaparecer, ha resucitado con un nuevo dueño

Westfield tiene nuevos planes para asegurar su supervivencia.
Westfield tiene nuevos planes para asegurar su supervivencia.

Westfield atraviesa un momento más que complicado en su batalla contra Caterham, ahora pretende tener una segunda vida de la mano de una nueva marca.

Westfield Sportscars llegó a ser uno de los fabricantes de deportivos y kit para vehículos más populares de Reino Unido. El fabricante fundado hace 44 años es el eterno rival de Caterham, aunque atraviesa un momento más que complicado, su supervivencia corre peligro.

La marca ha encontrado una solución a la desesperada. Westfield ha sido comprada por un conglomerado de Países Bajos y Alemania tras una liquidación voluntaria. Driving-Fun ha conseguido hacerse con el rival de Caterham para darle una segunda vida. 

Westfield se vende a Driving-Fun

Driving-Fun, uno de los mayores organizadores de track days en circuitos de toda Europa, pretende continuar la producción de los modelos Westfield existentes, pero tienen planes más ambiciosos. La compañía planea cambios radicales para superar el enorme bache en el que se encuentra la marca de deportivos.

El conglomerado neerlandés-alemán pretende diseñar nuevos coches de carreras para los amantes de los deportivos clásicos, pero también de calle. El futuro de Westfield Sportscars podría volver a ser prometedor.

La venta de Westfield supone un salvavidas para la marca, que garantiza así su supervivencia. Driving-Fun, operador del Circuito de Meppen ha iniciado el proceso de liquidación en abril y aseguran que se avecinan cambios radicales.

Westfield mantiene el rival para el Caterham Seven

Driving-Fun tiene una misión por delante, deben seguir ensamblando el Westfield SE, rival del Caterham Seven. El montaje se realiza en la planta de Bicester (Oxfordshire), aunque se espera que construyan una nueva fábrica en Meppen (Alemania) junto al circuito de su propiedad.

La compañía ha confirmado que la idea es trasladar la producción futura de Westfield, pero todo apunta a que se mantendrá la producción de modelos como el Westfield SE. Otros como el XI Le Mans y el Westfield Cup también continuarán fabricándose por ahora, mientras que los prototipos de la serie XTR siguen siendo una incógnita.

El nuevo comprador de Westfield trabaja en la llegada de nuevos deportivos de carreras y carretera que se sumarán a los modelos existentes. Las nuevas unidades se fabricarán directamente en la planta de Meppen, esto les permitiría probarlos en su propia pista.

Westfield ha producido alrededor de 16.000 coches desde que se fundó la marca en el año 1982, pero Driving-Fun podría acabar con uno de los valores del fabricante. Estos deportivos con estética clásica podrían aumentar la producción, ya no serían tan exclusivos.