Unos buscan el mejor tiempo, otros, dejar huella; eso es lo que quiere Caterham con su nuevo Seven Nürburgring Edition

Caterham Seven Nürburgring Edition
Caterham Seven Nürburgring Edition

El Caterham Seven Nürburgring Edition es una edición especial limitada a solo 100 unidades que rinde homenaje al centenario del legendario circuito del Infierno Verde.

El Caterham Seven siempre ha sido uno de esos coches que parecen ajenos al paso del tiempo. Mientras buena parte de la industria del automóvil se obsesiona con las pantallas gigantes, la electrificación y las ayudas electrónicas, la marca británica continúa apostando por un tipo de vehículo que combina un peso contenido, un motor atmosférico y una experiencia de conducción lo más pura posible. Ahora, coincidiendo con el centenario del mítico circuito alemán, la compañía acaba de presentar el nuevo Caterham Seven Nürburgring Edition como homenaje.

La nueva edición especial debutó este pasado fin de semana en las 24 Horas de Nürburgring y, como su propio nombre indica, nace para celebrar los 100 años de historia de uno de los circuitos más legendarios y exigentes del planeta. Solo se fabricarán 100 unidades para todo el mundo y cada una de ellas contará con una configuración específica desarrollada para capturar el espíritu del trazado alemán.

Tributo al centenario circuito de Nürburgring

Caterham explica que esta edición tributo al Infierno Verde estará basada, dependiendo del mercado, en un Seven 420R o un Seven 340R. En Reino Unido, el precio arranca en 48.995 libras esterlinas, lo que equivale a unos 56.600 euros según el tipo de cambio actual, aunque no se ha dado a conocer ni el precio ni la disponibilidad de unidades para España.

En cambio, lo que sí ha confirmado la marca es que el Seven Nürburgring Edition ha sido desarrollado pensando específicamente en las exigencias de uno de los circuitos más complejos del mundo, y buena parte del trabajo se ha centrado en el apartado dinámico.

La suspensión ha sido desarrollada específicamente para este modelo junto a Bilstein. El fabricante alemán ha utilizado sus instalaciones de pruebas y su banco avanzado de dinámica vertical para crear una puesta a punto adaptada a las particularidades del Nürburgring. Caterham asegura que el objetivo era conseguir un comportamiento eficaz tanto en carretera como en circuito, especialmente en un trazado tan técnico y exigente como el Nordschleife.

Caterham Seven Nürburgring Edition
Caterham Seven Nürburgring Edition

A nivel mecánico, el protagonista sigue siendo un motor Ford Duratec atmosférico de cuatro cilindros y 2.0 litros, una unidad que desarrolla 210 CV de potencia a 7.600 rpm y 203 Nm de par motor disponibles a 6.300 rpm. Puede que sobre el papel esas cifras no parezcan exageradas en pleno 2026, pero todo cambia cuando se descubre el peso del modelo.

El Caterham Seven Nürburgring Edition pesa apenas 560 kilos, dependiendo de la configuración elegida. Eso le permite anunciar una relación peso-potencia de 375 CV por tonelada, una cifra propia de superdeportivos muchísimo más potentes y caros. La transmisión corre a cargo de una caja manual de cinco velocidades, mientras que el coche incorpora además diferencial autoblocante y sistema de lubricación por cárter seco.

Las prestaciones siguen encajando perfectamente con la filosofía radical del modelo. Caterham anuncia que pasa de 0 a 100 km/h en 3,9 segundos y que tiene una velocidad máxima de 219 km/h.

El apartado técnico también incluye frenos ventilados con pinzas de cuatro pistones y una dirección de cremallera con 1,93 vueltas entre topes, buscando mantener ese tacto directo que siempre ha caracterizado a los Seven.

Detalles específicos para esta edición limitada

A nivel estético, el Nürburgring Edition introduce varios detalles específicos relacionados con el circuito alemán. Esta edición incorpora logotipos y elementos gráficos exclusivos, además de una selección de tres colores inspirados directamente en el trazado: Verkehrsrot (Traffic Red), Achatgrau (Agate Grey) y Basaltgrau (Basalt Grey), aunque Caterham también ofrecerá colores personalizados adicionales.

El exterior añade además una parrilla específica con el logo Seven en doble color, barra antivuelco roja, morro estilo 620 con elementos aerodinámicos de carbono y aletas delanteras fabricadas también en este material. El chasis está acabado en color Gunmetal Grey y el coche incorpora el denominado Black Pack, que incluye parabrisas, carcasas de faros y protector térmico del escape acabados en negro. También aparecen una pantalla aerodinámica tipo aeroscreen y pilotos traseros LED.

En el habitáculo, Caterham mantiene el enfoque minimalista habitual, aunque añade algunos detalles exclusivos para esta edición limitada. Los asientos tapizados en cuero presentan bordados del circuito y costuras rojas, un acabado que también se traslada al túnel de transmisión. El volante firmado por MOMO, los paneles interiores de carbono, los arneses de cuatro puntos y las luces secuenciales de cambio completan el apartado interior. Cada unidad contará además con una placa numerada individualmente.

Caterham también ha querido recordar la relación histórica que mantiene con Nürburgring. La marca recuerda su participación en las 24 Horas de Nürburgring de 2002, donde logró una destacada undécima posición con Chris Cooper, Chris Harris, Clive Richards y Peter Haynes al volante.

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Aarón Pérez

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España

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