El Suzuki X-90 con motor G16A era una rareza biplaza de dos puertas con techo T-top desmontable que no triunfó en los 90

Suzuki X-90 diseñó uno de los concept car más extraños de la década de los 90. La euforia inicial era enorme, pero cuando entró en producción, no tuvo la demanda esperada.
El Suzuki X-90 fue uno de los coches más curiosos de los años 90, está a medio camino entre un SUV, un todoterreno ligero y un coupé. Este modelo se comercializó entre 1995 y 1997 con tracción delantera, trasera o total.
El X-90 se ha inspirado en el Sidekick, aunque tenía algo especial: un techo T-top desmontable que era muy poco habitual entre los modelos de su segmento. Suzuki pretendía sustituir con este modelo al Samurai en mercados como Estados Unidos.
Un motor sencillo y algunas sorpresas en equipamiento
El debut comercial del Suzuki X-90 se produjo en Japón a finales de 1995, aunque tardó un año en salir fuera de sus fronteras. Este modelo equipaba un motor G16A de 1.6 litros y cuatro cilindros con 16 válvulas con una potencia de 95 CV.
Suzuki ofrecía tracción trasera o total, también cajas de cambio manual o automática, ambas de cinco velocidades. El motor de combustión no era nada sorprendente, pero la marca japonesa lo apostaba todo al equipamiento.
El Suzuki X-90 equipa doble airbag, ABS y aire acondicionado opcional, no era un mal comienzo para la época. El fabricante también tenía un lector de CD de seis discos instalado por el concesionario, suspensión delantera tipo McPherson y muelles helicoidales con brazos arrastrados en la parte trasera.
Este modelo era un biplaza, pero Suzuki intentó hacerlo algo más práctico. El maletero incluía una rueda de repuesto y el espacio tras los dos asientos ofrecía más almacenamiento, aparentemente lo tenía todo para triunfar.
El Suzuki X-90 terminó fracasando
El X-90 nació como concept car en el Salón del Automóvil de Tokio de 1993. Su diseño llamó tanto la atención que Suzuki terminó fabricándolo dos años después, apostaron por una idea muy arriesgada.
A pesar de la euforia inicial, el Suzuki X-90 no terminó encontrando su hueco. La marca apenas vendió 1.300 unidades en Japón, en Norteamérica tenía mejores cifras con algo más de 7.000 unidades entre Estados Unidos, Canadá y México, pero seguía sin ser suficiente.
La mayoría de los Suzuki X-90 se vendieron en 1996, pero las cifras empezaron a caer rápidamente en los años siguientes. La marca incluso llegó a bajar el precio un 25% en 1997 para intentar dar salida al stock en mercados en los que no había funcionado como Australia, Nueva Zelanda o Europa.
Suzuki se vio obligado a cancelar la producción de este curioso vehículo con motor G16A, aunque las ventas se prolongaron hasta 1999. El X-90 se convirtió entonces en un modelo de culto utilizado en campañas publicitarias de marcas como Red Bull.
No hay dudas de que el Suzuki X-90 no terminó de encajar en el mercado, pero ha terminado convirtiéndose en una rareza que recuerdan muchos conductores.

