Lamborghini dice que su V8 de 10.000 rpm ha llegado para quedarse. "Al menos dos ciclos de vida"

“Es un motor diseñado para durar al menos dos ciclos de vida”, afirma el jefe de producto del Lamborghini Temerario sobre el motor V8 de la marca italiana.

Llevamos unos años con mensajes contradictorios sobre el futuro de la automoción: que si se van a prohibir los motores de combustión en 2035, que si se van a prorrogar, que si sólo híbridos o combustibles sintéticos… Ya veremos qué ocurre. De momento, Lamborghini tiene claro que su motor V8 ha llegado para quedarse en su familia de deportivos y superdeportivos.

En 2023, la marca italiana entró en la era de la electrificación, abandonando el motor de combustión puro y atmosférico. Eso sí, no ha renunciado al motor V12, que lo sigue montando en el Lamborghini Revuelto, aunque acompañado de tres motores eléctricos.

Luego llegó el Lamborghini Temerario. En este caso, monta un V8 biturbo acompañado igualmente de tres propulsores eléctricos para producir 920 CV. Vale que no es lo mismo que el V10 atmosférico que llevaba el Huracan, pero es capaz de alcanzar las 10.000 vueltas.

En Sant’Agata Bolognese están muy orgullosos de su V8, tanto que aseguran que no desaparecerá en mucho tiempo, como afirmó a The Drive el director de producto Paolo Racchetti.

Hay V8 para rato en Lamborghini: “Es un motor diseñado para durar al menos dos ciclos de vida

Lamborghini Temerario.
Lamborghini Temerario.

En un evento con medios de comunicación celebrado a principios de la semana pasada, Racchetti habló sobre el futuro de este V8: “Lo hemos hablado y es un motor diseñado para durar al menos dos ciclos de vida. Hemos pensado detenidamente qué hacer y tenemos un plan de mejora para él. Así que sabemos lo que podemos hacer y cómo podemos mejorarlo para el futuro”, añadió.

Teniendo en cuenta que el ciclo de vida del Huracán duró 10 años, es lógico pensar que este motor biturbo de 4.0 litros y altas revoluciones siga funcionando hasta bien entrada la próxima década.

Pese a la ayuda de la electrificación, en Lamborghini están muy contentos con su motor V8, ya que han conseguido mantener el altísimo límite de revoluciones. De hecho, el motor V8 del Temerario supera el régimen de giro del V10 atmosférico del Huracán. De esta forma, no pierde nada de su carácter.

Según Racchetti, siempre tuvieron el objetivo de alcanzar las 10.000 rpm: “Es la conexión con las carreras. Los motores de competición funcionan a más de 10.000 [rpm], por lo que 10.000 era nuestro punto de partida. Luego tenemos un poco de margen por encima de ese umbral”.

“No obstante, ese era el objetivo que nos habíamos marcado”, insiste. “Y nos impulsó la idea de que teníamos que sustituir algo tan emblemático como el V10 por algo que pudiera ser aún más emblemático”.

“Porque es único. Es algo que nadie más ofrece. Y, sin duda, la combinación de un motor turbo con 10.000 rpm fue un reto que nos llevó a tomar decisiones técnicas que están realmente arraigadas en la experiencia de las carreras. Crear un cigüeñal plano, pero minimizando la inercia, las bielas de titanio y los pistones ligeros mecanizados son soluciones que provienen del automovilismo”, subrayó Racchetti.

Una mecánica exclusiva para el Lamborghini Temerario

Lamborghini Temerario.
Lamborghini Temerario.

Otro punto importante que recalcó Rachetti sobre el nuevo motor V8 de Lamborghini es que sólo se destinará al Temerario: "Realmente creo que es una firma, así que es algo que tenemos que [limitar] tanto como sea posible al Temerario porque hará de él lo que es, dándole esta alma única y esta experiencia de conducción única. Así que para mí es muy importante que sea el componente distintivo de esta plataforma."

Lamborghini ya utiliza desde hace tiempo un V8 en el Urus, también de 4.0 litros de cilindrada, pero es diferente. Atendiendo a las palabras del jefe de producto, no parece que un próximo Urus vaya a recurrir al V8 del Temerario.

En otro orden de cosas, comentarios como los de Paolo Racchetti proporcionan cierto alivio. Después de unos años en los que parecía que los motores de combustión iban a convertirse en reliquias, parece que no será así y seguirán existiendo más allá de 2035.

Parece que la fiebre por la electrificación se ha clamado un poco, no sabemos si porque las autoridades se han dado cuenta de que el ritmo impuesto era inviable y ha hecho mucho daño a la industria automotriz o porque han visto que sin China es imposible llenar el parque automovilístico de vehículos eléctricos.

Álvaro Escobar

Colaborador

Colaborador redacción motor Auto Bild España