En los 2000 el Ford Fiesta ST se convirtió en un deportivo muy serio. Y parte de la culpa la tiene el cuatro cilindros procedente de una cómoda berlina

Ford Fiesta ST
Ford Fiesta STFord

El Ford Fiesta ST apareció por primera vez a mediados de los 2000 con una estética más deportiva, nuevos ajustes y el motor de una famosa berlina. Así era el GTI de la firma del óvalo.

Si te hablamos del Ford Mondeo y de deportividad, puede que te vengan a la mente modelos como el ST200 de los 90 o el ST220 de los 2000, con un motor V6 de 226 CV un carácter más rebelde. Sin embargo, la icónica berlina de la firma del óvalo también tuvo que ver con el nacimiento de un pequeño coche caracterizado por sus prestaciones y enfoque juguetón: el Ford Fiesta ST original.

Entre todos los modelos que ha vendido Ford en Europa en las últimas décadas, se podría decir que el Ford Fiesta no necesita presentación. Se concibió en la década de 1970 como la respuesta de la marca estadounidense a los pequeños coches que empezaban a poblar el mercado y las calles de las ciudades, tales como el Renault 5. Sin duda, fue todo un éxito y pudo sobrevivir hasta 2023.

En sus siete generaciones, el urbano de la marca americana se ha caracterizado por ser un coche versátil, razonable y económico. No obstante, a finales del siglo XX y principios del XXI creció la demanda de coches deportivos pequeños, lo que proliferó el nacimiento de varios compactos deportivos y también de urbanos prestacionales.

En Ford ya contaban con una versión más extrema del Focus y quisieron darle un toque más emocionante al Fiesta, como ya sucedió en el pasado con modelos como el XR2. Para ello, tomaron la quinta generación del modelo, a la que dotaron de carácter por todos los costados. Estéticamente, se caracterizaba por unos nuevos faldones, un alerón, una salida de escape cromada, paragolpes deportivos y llantas de 16 pulgadas. Además, podías añadir unas rayas decorativas como opción.

Dentro recibió asientos más deportivos de cuero, cambios en la instrumentación y molduras de aluminio. Sin embargo, lo mejor era la parte técnica, con una suspensión rebajada y más rígida y un motor que, en realidad, provenía del Ford Mondeo. Y no, no de la variante ST220.

El motor del Fiesta ST original era el mismo cuatro cilindros de 2.0 litros gasolina que ofrecía la berlina, pero aquí fue puesto a punto por el Team RS de la marca, el cual logró incrementar la potencia de 145 a 150 CV, con 190 Nm de par. La potencia se enviaba al eje delantero y se gestionaba a través de una caja de cambios de cinco velocidades.

El resultado fue muy agradable para quien lo probó. Se sentía mucho más vivo que el Mondeo, aunque su mecánica fuera muy similar. A partir de 4.000 rpm es donde entregaba el mejor rendimiento, pero era más dócil que otros compactos deportivos de la época, ya que utilizaba un motor atmosférico y no contaba con el empujón característico del turbo.

De esta forma, quizás no era el más deportivo del mercado, pero igualmente podía ser muy disfrutable. El mayor peso en el eje trasero y un eje trasero retocado ayudaban a lograr un comportamiento muy divertido en curvas, pero fácil de controlar. Además, no era lento en absoluto y aportaba seguridad por su buena puesta a punto y por elementos como sus frenos, con discos ventilados de 278 mm en el eje delantero y macizos de 253 mm detrás. Fue el primer Fiesta en llevar discos en el eje trasero, de hecho.

En definitiva, el Ford Fiesta ST de primera generación ofrecía un carácter deportivo innegable que le diferenciaba del resto de la gama y le permitía pelear con coches como el Renault Clio Sport, el Peugeot 206 GTI y el Seat Ibiza FR. Sin embargo, no ofrecía una dureza excesiva, de manera que era igualmente un coche adecuado para su uso en el día a día, como otras versiones de la gama.

Más adelante, llegaron más variantes ST basadas en las sucesivas generaciones del urbano de Ford, pero el primero fue el que sentó las bases con un motor derivado de una berlina y una personalidad que le hacía destacar en su justa medida. Sigue siendo un coche muy interesante, aunque si quieres hacerte con uno en 2026, 21 años después de su lanzamiento, tendrás que gastarte unos 6.000 euros.

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Sergio Ríos

Redactor

Sergio Ríos es Redactor de Auto Bild y Top Gear. Prueba todo tipo de coches, escribe artículos y graba contenido para redes sociales. Por un friki del motor, para los frikis del motor

Ford Fiesta ST 2008

MODELO

Fiesta

NOTA

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La prueba del Ford Fiesta ST de 2005 y 150 CV es un ejemplo que por cuatro duros puedes tener un coche divertido y emocionante. ¡Se puede disfrutar siendo pobre!