Con el motor M120 V12 del Pagani Zonda: así era el Isdera Commendatore 112i, el superdeportivo más exclusivo de una marca exclusiva

El Isdera Commendatore 112i fue el resultado de un sueño, el de un joven diseñador que aspiraba a competir en las 24 Horas de Le Mans con su propio superdeportivo.
A lo largo de más de 100 años de historia de la industria del automóvil han surgido todo tipo de vehículos, desde los más sencillos y eficaces, hasta los más complejos y exclusivos del mundo. Uno de los que pertenecen a este segundo grupo es el Isdera Commendatore 112i, un superdeportivo que nació en 1993 con el objetivo de correr en las 24 Horas de Le Mans.
Nos remontamos a 1968, año en el que Eberhard Schulz, un diseñador de coches alemán, empieza a trabajar en el Erator GT. Este deportivo casero de 400 CV se convirtió en la carta de presentación de un joven diseñador de apenas 30 años que aspiraba a hacerse un nombre en este mundillo.
El sueño de un joven diseñador alemán de coches

En 1971 empieza a trabajar en Porsche y, en su tiempo libre, dedica su vida a un nuevo proyecto. Schulz da forma al CW311, un coche que estaba llamado a convertirse en el sucesor espiritual del legendario Mercedes-Benz 300 SL. Sí, trabajaba para Porsche y diseñaba un coche inspirado en una marca rival como es Mercedes.
El ya no tan joven diseñador decide abandonar Porsche en 1978 y empieza a trabajar en B&B GmbH & Co Auto KG, en Frankfurt. En este punto, Schulz logra terminar el desarrollo del CW311 y lo construye antes de presentarlo en el Salón del Automóvil de Frankfurt de 1978. El diseñador decide colocar la insignia de Mercedes en la parrilla del coche, algo que le costaría una demanda por parte de la empresa de Stuttgart.
Sin embargo, esto no impide a Schulz continuar persiguiendo su sueño. En 1982 abandona B&B y funda su propia empresa. La llama Isdera, una abreviatura de Ingenieurbüro fur Styling, Design und Racing. En ella da forma al Isdera Spyder y al Isdera Imperator 108i, un deportivo con puertas de ala de gaviota y un motor V8 M117 de 5.0 litros de Mercedes.
Nace el Isdera Commendatore 112i

El Imperator sienta las bases para el proyecto más ambicioso de Schulz: producir un coche de calle que sirva para homologar un vehículo de carreras para las 24 Horas de Le Mans. El resultado es el Isdera Commendatore 112i de 1993, un coche bautizado en honor a ‘Il Commendatore’ Enzo Ferrari que estaba construido sobre un chasis espacial sencillo y una carrocería de fibra de vidrio.
Con un coeficiente aerodinámico de 0,306 tras probarlo en el túnel de viento de Mercedes, el 112i fue equipado con un potente motor V12 M120 de 6.0 litros de Mercedes, una mecánica que producía más de 400 CV de potencia con una configuración de doble árbol de levas por bancada y que también se encuentra en todo un icono, el Pagani Zonda.
Isdera decidió utilizar una transmisión manual RUF Porsche modificada a la que añadieron una sexta velocidad, marcha con la que podía alcanzar los tan ansiados 340 km/h de velocidad punta. La potencia se enviaba al tren trasero a través de un volante de inercia a medida.
Por desgracia, proyectos tan locos como el del Isdera Commendatore no siempre llegan a buen puerto. El objetivo de Eberhard Schulz era crear una versión de carreras con la que participar en Le Mans. Para ello, era necesario producir una serie de unidades con especificaciones de calle que sirvieran como base para homologar el modelo de carreras.
El proyecto abandonado

El sueño de Schulz quedó truncado cuando en 1993 dio comienzo la recesión económica en Japón. Del país asiático provenía la mayor parte del capital de Isdera, lo que provocó que el ambicioso diseñador se viera obligado a abandonar el proyecto.
No por ello supuso la muerte del Isdera Commendatore 112i, del que tan solo se había construido una unidad. En 1999, también en el Salón del Automóvil de Frankfurt, se presentó el 112i bajo un nuevo nombre: The Silver Arrow.
El coche fue resultado del rescate de la compañía llevado a cabo por un consorcio suizo, algo que también supuso decir adiós a varios elementos característicos del vehículo como las llantas originales BBS de dos piezas o el retrovisor de tipo periscopio que tanto identifica al 112i.
Hoy, el Isdera Commendatore 112i es una pieza muy valiosa que ha pasado de una colección privada a otra desde 1999. Se vendió en 2005 y once años más tarde fue recuperado por Isdera que lo restauró y devolvió a su estado original.
La última pista que se tiene del superdeportivo data de febrero de 2021, cuando se vendió en una subasta organizada por RM Sotheby’s en París por la importante suma de 1.113.125 euros.
Fotos: RM Sotheby’s

