El principal problema que complica la llegada del nuevo RX-7 es similar al del Honda S2000. Y puedes imaginar cuál es

Crear un japonés deportivo como el sucesor del Mazda RX-7 llama la atención. Pero como pasa con el Honda S2000, no es fácil hacerlo realidad: hay un obstáculo clave que puede complicar su llegada.
Los coches pasionales gustan a los amantes del motor, pero no es fácil hacerlos realidad, por mucho que las marcas se empeñen en ello. Ese es el caso del Honda S2000, un roadster sensacional que podría volver, pero cuyos costes complican su regreso. Ahora es ese mismo problema el que puede acabar con el sucesor del Mazda RX-7 antes de su nacimiento.
Mientras que muchos fabricantes están enfocados en crear coches eficientes que no arruinen su balance anual, otros siguen queriendo hacer algo diferente que les haga destacar sobre el resto. Es el caso de marcas japonesas como Toyota con sus GR Supra, GR86 y GR Yaris, pero también de Mazda.
La marca asiática presentó en el Japan Mobility Show de 2023 el Iconic SP, un concept que recordaba claramente al RX-7 FD, que es el más conocido a nivel mundial. Sus formas redondeadas eran similares e incluso recuperaba elementos como los faros escamoteables, de una forma modernizada. ¿Y qué era lo mejor? Que no se iba a quedar como prototipo.

Si bien muchas firmas suelen diseñar modelos que enamorarían a cualquiera en cinco segundos para anunciar acto seguido que no los fabricarán o que solo lo harán de forma muy limitada y cara, el caso de Mazda era diferente. Su objetivo era llevar este coche a la realidad y es algo que se ha reiterado en varias ocasiones, pero es más fácil decirlo que hacerlo.
El jefe de diseño de Mazda, Masashi Nakayama, mencionó en 2024 que el Iconic SP se diseñó con la idea de convertirlo en un coche de producción desde el primer momento, lo que eliminaba gran parte de la problemática de diseño que enfrentan muchos prototipos a la hora de llevarlos a la producción. No obstante, con esto solucionado, ahora el problema es financiero.
Según ha señalado el medio británico Autocar tras hablar con el director técnico de la marca japonesa, Ryuicho Umeshita, los problemas de costes podrían impedir que contemos con un sucesor del RX-7 en las carreteras. En concreto, Umeshita ha comentado que es “el coche de sus sueños” y que quiere hacerlo real. “Tecnológicamente, creo que es posible. El único obstáculo pendiente es el financiero”.

Crear un coche así requiere de una buena inversión y mucho trabajo. No solo es el diseño, sino que hay que tener en cuenta la plataforma a utilizar, el tipo de mecánica o cómo se va a realizar la fabricación, entre otros detalles. Por supuesto, reutilizar elementos de otros modelos existentes reduce costes, pero igualmente supone un gasto que hay que asumir.
Por ahora, Mazda está desarrollando una plataforma de coches eléctricos, el motor SkyActiv-Z y está explorando formas de hibridación. En el caso del Mazda Iconic SP, se planteaba utilizar un motor rotativo de alguna forma, algo clave en el RX-7. Esto es algo que se ha vuelto a ver en el Vision X Coupe concept recién desvelado, con una mecánica híbrida con motor rotativo.
De esta forma, la idea de crear un deportivo sucesor del Mazda RX-7 no se ha dejado de lado, al menos en cierto modo. Sobre el Vision X Coupe desvelado en el Japan Mobility Show recientemente, su mecánica híbrida enchufable combina un motor rotativo turbo con otro eléctrico para entregar 510 CV. Nada mal para un coche que, en teoría, no es un deportivo como el Iconic SP presentado hace un par de años.

Sobre esto, Umeshita ha señalado que han “restablecido el equipo de desarrollo del motor rotativo” y ha añadido: “sabemos que nuestro ADN está en los deportivos, así que no diría nunca que hemos abandonado” (el proyecto del Iconic SP). Al menos, el apartado mecánico parece que se sigue desarrollando y en cierto modo esto repercute en que todo el proyecto siga adelante.
La clave será encontrar el momento justo en el que un proyecto como un nuevo Mazda RX-7 sea viable. Si se pueden asumir los costes y hay demanda suficiente, se hará realidad y está claro que el fabricante quiere trabajar en ello en algún momento. Mientras tanto, siempre nos quedará el MX-5, otro icono japonés que demuestra que los coches nuevos también pueden ser pasionales.

Sergio Ríos
Redactor
Sergio Ríos es Redactor de Auto Bild y Top Gear. Prueba todo tipo de coches, escribe artículos y graba contenido para redes sociales. Por un friki del motor, para los frikis del motor