Seguro que por Octavia te viene otra cosa que no tiene ni dos metros de ancho atrás ni 805 CV: saluda con cuidado a este restomod de Aston Martin DBS

Los especialistas de Ringbrothers han presentado un restomod sobre un Aston Martin DBS de 1971 con 805 CV de potencia y un nombre asociado a Skoda.
Octavia es una de las denominaciones más famosas de Skoda. La compañía checa lleva utilizando este nombre para identificar a su modelo desde 1997, aunque entre 1959 y 1971 ya lo había utilizado. Ahora, ese nombre ha sido el elegido por Ringbrothers para llamar a su último proyecto, un restomod basado en un Aston Martin DBS de la década de 1970.
La base de este restomod es claramente identificable desde casi cualquier ángulo. Los hermanos Ring, que empezaron su negocio con un taller de carrocería, no han modificado en exceso el trabajo realizado hace más de medio siglo por Aston Martin, sino que han añadido pequeños detalles que rejuvenecen al modelo y lo hacen mucho más imponente de lo que lo ha sido nunca.
“Hemos combinado la ferocidad del músculo estadounidense con la firmeza de la sofisticación y el automovilismo inglés”, dijo Mike Ring en unas declaraciones recogidas por Top Gear UK. “El Octavia supera a todo lo que hemos construido antes”. Y no es para menos, porque ahora estamos ante un DBS de 1971 que ha sido simplificado, alargado, reforzado y potenciado a nuevos niveles.
Un Aston Martin clásico con nombre de Skoda

Todo comienza en el exterior. El preparador estadounidense ha instalado un nuevo capó que reinterpreta la mítica entrada de aire del DBS original. Ahora es más grande y más alargada que antes, lo que le aporta empaque y una mayor presencia desde el frontal.
El frontal ha sido rediseñado por completo. Desde los faros a la parrilla y el parachoques. Ahora tenemos unas ópticas dobles que son algo más pequeñas, gracias a que el capó ha bajado algunos centímetros en su parte delantera, y una parrilla de listones horizontales que le dan un toque retro espectacular.
Si bien Ringbrothers ha conservado el parachoques cromado del Aston Martin original, lo ha instalado sobre un nuevo paragolpes al que ahora le nace un gran splitter frontal con dos entradas de aire centrales.
El siguiente elemento que ha cambiado en el Aston Martin DBS de Ringbrothers son las aletas delanteras. Conservan su característica salida de aire lateral, pero ahora son más anchas que antes. También hay unos nuevos estribos laterales, unos espejos retrovisores más modernos, tiradores de puerta enrasados y una ventanilla lateral trasera que se ha cubierto en lugar de dejarla libre como en el diseño original.
En la parte trasera probablemente sea donde más se concentran los cambios a nivel de diseño exterior. El especialista estadounidense ha añadido todo tipo de elementos que realzan la deportividad del DBS de 1971 y le aportan un toque de exclusividad y agresividad.
Por ejemplo, los guardabarros traseros son ahora mucho más anchos que antes, lo que le otorga una postura mucho más extrema. La luneta trasera inclinada se ha conservado, pero en su extremo inferior ahora hay un alerón de tipo cola de pato perfectamente integrado en el diseño general de Octavia.
Bajo este alerón ahora podemos encontrar unos pilotos traseros nuevos que, aunque tienen tecnología LED, también tienen un aspecto bastante retro. Están integrados en una parrilla negra que también incluye el logo de Aston Martin. Además, podemos ver un parachoques cromado y un nuevo difusor de gran tamaño donde quedan integradas tanto la placa de matrícula como las dos salidas de escape.
La carrocería es ahora de fibra de carbono y aumenta su anchura en 20 centímetros en el eje delantero, y en 25 centímetros en el tren trasero. Además, la distancia entre ejes ha crecido en 7,6 centímetros y hay unas enormes llantas en doble medida, 19 pulgadas adelante y 20 pulgadas atrás.
Un interior personalizado y un motor Ford V8

Además del exterior, Ringbrothers también ha modificado el interior, donde ahora encontramos una combinación de fibra de carbono con asientos deportivos y tapicería de cuero marrón con elementos cromados, creando un ambiente clásico combinado con detalles lujosos y toques deportivos modernos.
Bajo el capó, el especialista ha escogido un motor Ford V8 de 5.0 litros al que le ha instalado un supercargador Harrop Engineering, con el cual ahora produce 805 CV de potencia. El bloque está ligado a una caja de cambios Tremec de seis velocidades. También se ha instalado una suspensión firmada por Fox y un nuevo equipo de frenos de la prestigiosa marca Brembo.
Como suele ser habitual en este tipo de creaciones tan al detalle, el precio no es algo que se suela anunciar. Se dice que podría costar unos 2 millones de dólares, lo cual parece justificar un proyecto que ha llevado, nada menos, que 12.000 horas de trabajo el poder completarlo a tiempo para su debut este pasado verano.
