Sufrirás nada más verlo. G-Power ha conseguido algo complicado: que el XM sea aún más feo y poco apetecible

El BMW XM ha recibido el tratamiento de G-Power. El preparador ha hecho que su diseño sea aún más polarizante, aunque hay una clara mejora de prestaciones.
El BMW XM tiene el honor de ser el primer coche híbrido enchufable de la división deportiva de BMW, además del modelo más potente de la gama. Estos dos títulos lo hacen especial, aunque a ojos de los más selectos su diseño no sea todo lo atractivo que cabría esperar. Por suerte, existen formas de mejorar el apartado estético de cualquier coche, pero también las hay de empeorarlo.
Hablamos del mercado de preparadores. Estas empresas muchas veces hacen trabajos exquisitos mejorando el diseño de muchos deportivos. Pero como sobre gustos no hay nada escrito, los especialistas del mercado de accesorios también tienen que hacer trabajos que contenten a los que, digamos, tienen un gusto algo más abstracto o barroco.
Y es en esta categoría donde encontramos el último proyecto de G-Power. La empresa, especializada sobre todo en modelos de BMW, ha presentado un completo kit de mejoras para el BMW XM. El preparador parece haberlo apostado todo a aportar aún más agresividad al SUV deportivo, además de dotarlo con un extra de potencia del que también se beneficia el BMW M5.
G-Power ha modificado hasta el extremo al BMW XM

Todo comienza por el frontal, una parte delantera donde ahora hay un parachoques rediseñado con enormes entradas de aire en la sección inferior, así como una gran parrilla inferior que, ciertamente, se complementa con los dos grandes riñones en los que hoy se ha convertido la típica parrilla de la firma de Baviera. El parachoques también cuenta con un splitter y varios apéndices aerodinámicos.
Más arriba encontramos un nuevo capó con una sección central sobredimensionada y salidas de ventilación. A los lados, las aletas conservan su anchura original, pero ahora hay unas nuevas extensiones de guardabarros que añaden algunos centímetros más a un SUV que, de serie, ya alcanza los 2 metros de anchura de carrocería.
En los laterales también se han instalado unas taloneras más grandes que dan continuidad a los guardabarros, mientras que en la parte posterior encontramos un nuevo y aerodinámico parachoques con un gran difusor donde ahora quedan integradas las cuatro salidas de escape, apéndices aerodinámicos en los laterales y un alerón de gran tamaño sobre la luneta trasera.
Todos los componentes son de fibra de carbono, lo que sin duda contribuye a reducir algo de peso en un coche que para la báscula en las 2,8 toneladas. También se han reemplazado las llantas originales por unas de aleación forjada de 23 pulgadas diseñadas por G-Power, con una configuración de cinco radios dobles y neumáticos Michelin en medida 285/25 ZR23 delante y 325/30 ZR23 atrás.
Incluso la carrocería bicolor original del BMW XM ha sido reemplazada por una combinación de naranja con detalles en negro y fibra de carbono. Del interior no se han compartido imágenes, pero a juzgar por lo que se ve en las fotos del exterior, parece que se ha conservado en sus especificaciones de fábrica.
Más potencia y par motor con una sorpresa

Lo que sí que ha cambiado es la parte mecánica. Como bien sabrás, el XM es un SUV híbrido enchufable cuyo sistema de propulsión emplea un motor de gasolina V8 biturbo de 4.4 litros como base. Por sí solo ya genera 585 CV de potencia (en la versión Label) y 750 Nm de par, los cuales son gestionados por una transmisión automática de ocho velocidades y un sistema de tracción total.
A esto hay que añadir un propulsor eléctrico de 145 kW que está alimentado por una batería de iones de litio con 29,5 kWh de capacidad energética. Según las cifras homologadas por BMW, el XM Label puede recorrer 80 kilómetros en modo eléctrico, al mismo tiempo que homologa solo 2 l/100 km de consumo medio y entrega casi 750 CV de potencia combinada y 1.000 Nm de par.
Estas cifras han sido mejoradas después de que G-Power haya obrado su magia. El preparador ha realizado una serie de modificaciones y mejoras que han elevado la potencia del sistema híbrido enchufable hasta los 900 CV, con un par motor que ahora se sitúa en los 1.150 Nm.
Y en lugar de dejar las cosas ahí, el preparador estaría trabajando en un kit que aumente estas cifras de rendimiento a un nuevo nivel. Sin que se haya confirmado por el momento, todo apunta a que G-Power irá a por los 1.000 CV de potencia. Tampoco se han especificado cifras de rendimiento, pero el XM Label pasa de 0 a 100 km/h en 3,8 segundos con una velocidad máxima de 290 km/h.

